El espejo ustorio de Arquímedes

Tres siglos antes del nacimiento de Cristo que da origen a nuestra cronología nació en Siracusa el gran genio de Arquímedes. De su rango universal dan fe el famoso principio que lleva su nombre, el tornillo de agua o la polea compuesta, todos inventos o descubrimientos que se siguen usando hoy en día sin variaciones sustanciales.

Uno de sus inventos más famosos fueron los llamados espejos ustorios, que según la leyenda concentraron el poder del sol en un rayo que consiguió hacer arder la flota de Marco Claudio Marcelo, el general romano que quería tomar la ciudad griega de Siracusa. Con posterioridad, un gran número de sabios intentó reproducir el invento, quizás olvidando que los romanos tomaron finalmente la ciudad, y dieron muerte a Arquímedes.

No fue hasta 1747 cuando el gran sabio de la Ilustración francesa Conde de Buffon erigió cuatro aparatos con grandes lentes cóncavas en Le Jardin des Plantes, que en la época era Le Jardin du Roi.  En total había unas 150 lentes que concentraron la luz reflejada en una plancha de madera situada a unos 50 metros. La gran multitud concentrada para la ocasión vio como empezaba a salir humo de la madera.

Con escasa aplicación militar -ayer y hoy uno de los motores del avance científico-, el invento fue arrumbado y hoy en día prácticamente solo se usa para encender la llama olímpica cada vez que se inicia el ciclo olímpico, tradición por cierto recuperada por los nazis para los JJ.OO de Berlín 1936. Sin embargo, está en la base de la última innovación militar del arsenal de los EE.UU.

Desde hace unos meses el USS Ponce, un buque de desembarco anfibio bastante antiguo pero muy usado últimamente -estuvo en Libia, por ejemplo- cuenta entre su dotación con un LaWS, que no es más que un sistema de láser capaz de destruir pequeños objetivos. A diferencia del invento de Arquímedes, no extrae su energía -y son solo 30 kw- del sol, pero no deja de ser un haz de luz concentrada en un objetivo.

Asimismo, y al igual que hace 2300 años en la costas del már Jónico, es un arma defensiva: sirve para defenderse de drones y de pequeños botes, precisamente la mayor amenaza que pueda tener la US Navy en estos tiempos. La última gran batalla naval fue en el Golfo de Leyte en 1944, y desde entonces ni ha habido, ni hay perspectivas de que vuelva a haber ninguna a largo plazo.

Las amenazas no están en destructores ni cruceros, sino en pequeñas embarcaciones o vehiculos de bajo coste cuya neutralización supone siempre un gasto mayor. Un Tomahawk, por ejemplo, cuesta 569.000 dólares, eso sin contar el coste de transporte y almacenamiento. Con el nuevo LaWS el coste se reduce al equivalente a encender una bombilla.

Son estas las diferencias que hacen viable el mastodonte que es el aparato militar americano. Mientras los grandes programas militares -alguno reseñado aquí-  no terminan de arrancar en cuanto al número de unidades totales por las lógicas restricciones presupuestarias, se van implementando otras soluciones menos aparatosas y visibles, pero igualmente efectivas para la realidad de principios del siglo XXI.

Aquí lo explican muy bien:  el coste de un disparo del láser -que ha costado 40 millones de dólares, pero cuyo coste bajará exponencialmente de ser producido en masa- es de solo 59 céntavos de dólar, cuando un Javelin de los que se usan en Afganistán para destruir casas de adobe se va ya a los 70.000 dólares.

¿Por qué no se instala en vehículos terrestres, más sabiendo que se puede usar en función “parpadeo” para colapsar sistemas de transmisión y comunicación? Seguramente porque la Convención de Ginebra -en su revisión de 1995- prohibe el uso de armas láser con humanos, y es mucho más fácil topar con un objetivo humano en tierra que en mar. Si el actual láser puede destruir un drone o un esquife, seguramente también puede hacer lo mismo con un ser humano. No consta que se haya ensayado con ese fin, pero cuando algo es tecnológicamente posible…

En un delirio steampunk se hubiesen podido imaginar acorazados Dreadnought de principios del siglo pasado equipados con aparatosos espejos cóncavos, enzarzados en batallas navales quemando cascos de cuatro metros de hierro de espesor, pero eso nunca fue viable. Ni siquiera cuando los barcos eran de madera. Sin embargo, ahora Arquímedes estaría orgulloso: sus espejos ustorios parecen tener vida al fin, 2300 años después, y en combate naval. O lo que sea enfrentarse con un buque de guerra de tecnología puntera a un cayuco o un avión teledirigido, porque otro uso posible no se atisba. 
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Uno de los tíos más inteligentes detrás de Podemos ofrece una entrevista muy interesante para cualquier tipo de lector. Lectura obligada.
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En contraposición, este artículo de la eurodiputada avilesina de Podemos con el tren como objeto da pena. Miren como empieza, y lo del “efecto barrera”. Es como si pongo a mi caballo a redactar sobre el tren.
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Este es el economista de cabecera de Syriza, el Podemos griego. Ministro de Economía.  Aunque en la entrevista no deja de decir verdades de barquero, fíjense en el tono. Especialmente en el deseo de que España pase por lo mismo.
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Para la historia pequeña de los que pasan facturas a El País.
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El Nobel de Economía Jean Tirole -por cierto, un Nobel que va a un sitio como Toulouse, en absoluto la típica ciudad donde ejerce un galardonado: una especie de Edimburgo de los Pirineos- y un interesantísimo artículo sobre un paper de 2002 con implicaciones muy actuales sobre la “tasa Google”.
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El país de Afimsa y Forum Filatélico saca pecho de esto. Auténtica #marcaEspaña
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Interesante post sobre eso que se llama feísmo gallego, con impostado tono académico que apenas oculta que está lleno de vulgaridades como que 1) el feísmo está por todas partes 2) el problema viene por los de la ciudad, que van al campo cargados de tópicos 3) y demás mierda propia de la zona. Es muy divertido si, en una segunda lectura -o en una primera, qué narices- imitan el acento gallego, que es mucho más que la sonoridad de una lengua: es una manera de estructurar un pensamiento. O algo así.
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El tercer túnel de la risa, paralizado.  Si se llega a inaugurar, será con seis años de retraso. En la mejor de las previsiones.
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En general, la divulgación científica produce monstruos como este.  Es un post interesantísimo sobre…sobre….todo. Leánlo.
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Noticia de Galicia: despilfarro de dinero, el hijo del alcalde, la incuria, as pedras.
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Así se las gasta el periodismo español
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Para que no se vea la aplastante carga fiscal que hay en la región para mantener a la mayoría de la población. Siempre en aras de distribuir la riqueza, esto es: hacer pobres a los que trabajan, y permitir que los que viven sin trabajar -un porcentaje altísimo en Asturias- puedan seguir haciéndolo.
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Una historia fantástica 
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Se vende una casa de Frank Lloyd Wright por 400.000 dólares. No es broma.  Por lo que costaba un piso en Parla de 100 metros cuadrados no hace muchos años. Continua a leggere

La actividad política era incierta, pero muy rediticia

El último viernes de julio, que en la propensión peninsular al trabajo y la dedicación es más que un viernes, el reputado y honorable Padre de la Patria Jordi Pujol y Soley envió un comunicado a los medios de comunicación, que por su transcendencia reproduzco íntegramente:

La famiglia: todo por los nietos

Comunicado del señor Jordi Pujol i Soley

Ante las informaciones aparecidas desde hace casi dos años en relación a los miembros de mi familia más directa y a las insinuaciones escritas sobre el origen de los medios económicos de la misma, me veo obligado a poner de manifiesto los siguientes extremos:

[Dos años resistiendo panza arriba; eso sí, siempre "insinuaciones". Por eso se ve obligado: porque eran "insinuaciones"]

Mi padre Florenci Pujol i Brugat dispuso como última voluntad específica que dinero ubicado en el extranjero -distinto al comprendido en su testamento- fruto de una actividad económica de la que ya se ha escrito y comentado, y que no se hallaban regularizados en el momento de su muerte en septiembre de 1980, fuera destinado a mis siete hijos y a mi esposa, puesto que él consideraba errónea y de futuro incierto mi opción por la política en lugar de seguir en el mundo de la actividad económica. Y aún más, porque habiendo vivido de cerca la difícil época de los años 30 y 40 tenía miedo de lo que le podía pasar, y más de lo que podía pasarle a un político muy comprometido.

[Daría para una larga serie de posts la obsesión de CiU con las "últimas voluntades" y todo lo relativo al fallecimiento, jubilación y herencias ocultas: ahora sabemos el motivo, y que es tan catalán como la figura del hereu. Atentos al auténtico joc floral para evitar escribir que el dinero era negro (ubicado en el extranjero, y distinto al "comprendido en el testamento"). Es nausebunda la apelación, sin citar, a la Guerra Civil y la posguerra, y más en el país de Catalanes todos, recientemente reeditado]

La repentina muerte de mi padre tuvo lugar a unos escasos cinco meses de mi toma de posesión como presidente.

[Seguro que, de no haberse producido el doloroso e inesperado éxitus, el dinero opaco durante 34 años (1980-2014) habría salido antes a la luz. Seguro que, de no producirse las "insinuaciones" también habría salido a la luz]

En aquel momento la minoría de edad de todos mis hijos me convertía en responsable legal de cualquier decisión y, pese a que mi conciencia y mi cargo me empujaban a rechazar esta herencia, la última voluntad de mi padre junto con su opinión y dudas sobre mi opción vital por la política pesaban todavía más, y finalmente decidí encargar su gestión y regularización a una persona de máxima confianza de mi padre y también mía, gestión de la que no quise saber nunca el más mínimo detalle, hasta que llegados a la mayoría de edad todos mis hijos se decidió que esta persona cediese esta gestión a uno de mis hijos. Es en este momento que mi error original contaminó directamente a mis siete hijos y a mi esposa.

[¡Qué bueno el abuelo/que nos lega su fortuna de misionero! Ojo a las diatribas personales de Pujol Soley, dignas de un personaje de Thomas Mann, y a cómo no revela la identidad del testaferro, además de la sutil apelación a la fábula de el pecado original transmitido intergeneraciones]

Lamentablemente nunca se encontró el momento adecuado para regularizar esta herencia, como sí han podido hacer el resto de personas que se encontraban en una situación similar en tres ocasiones excepcionales a lo largo de más de treinta años de vigencia del actual sistema tributario.

[En 34 años ni un sólo momento, eh. 34 años. Será que se mantenía la situación de incertidumbre vital y política evocada en 1980]

Finalmente ha tenido que ser en estos últimos días que los miembros de mi familia han regularizado esta herencia, con las consecuencias del nuevo marco legal aprobado para incentivar la última regularización excepcional de noviembre de 2012 y para penalizar extremadamente las regularizaciones posteriores.

[No han sido las insinuaciones, ha sido la amnistía fiscal preparada desde Madrit la que ha logrado lo que 34 años no pudieron]

De los hechos descritos y de todas sus consecuencias soy el único responsable, y quiero manifestarlo de forma pública, con mi compromiso absoluto de comparecer ante las autoridades tributarias o, si es necesario, ante instancias judiciales, para acreditar estos hechos y de esta forma acabar con las insinuaciones y los comentarios.

[Como instancia judicial le sugiero al juez Luis Pascual Estevill]

Expongo todo esto con mucho dolor, por lo que significa para mi familia y para mí mismo, pero sobre todo por lo que puede significar para tanta gente de buena voluntad que pueden sentirse defraudados en su confianza, a la cual pido perdón. Y también les pido que sepan separar los errores de una persona – aunque haya sido muy significativa-, y que esta declaración sea reparadora en lo que sea posible del mal y de la expiación por mí mismo.

[Declaración reparadora, o bálsamo de Fierabrás que lo cure todo. Las pastillas del Dr. Andreu, en versión local. Más bien es una declaración inculpatoria]

Barcelona, veinticinco de julio de dos mil catorce.

Jordi Pujol i Soley

Este fin de semana, y siguiendo al comunicado que supone uno de los documentos más importantes de la Segunda Restauración, se han sucedido los episodios violentos en Cataluña, ante la constatación de que Pujol era un ladronzuelo más, y no un Benes mediterráneo. ERC, por ejemplo, ha movilizado a sus bases, y el movimiento okupa-costroso de BCN, especializado en romper cajeros, ha llenado la ciudad de humo y escombro.

No ha pasado nada de eso. Encogerse de hombros es la postura más habitual en el tórrido verano del oasis catalán, una red de mamandurrias perfectamente entrelazadas. El informe de la UDEF que publica El Mundo desde febrero, y donde se indica que la familia Pujol tiene una fortuna de 150 millones de euros, es una “insinuación”. La Vanguardia publica que Pujol ya ha pagado 2 de los 5 millones con que la ventajosísima amnistía fiscal de Montoro ha cuantificado la deuda con el fisco.

Todo va camino de regularizarse. La corrupción, mismamente, como demuestra la reacción de la siempre elogiada societat civil catalana. Ya pasó con el famoso caso del tres per cent, cuando Maragall espetó al hereu político de Pujol lo que también eran “insinuaciones”, y en las que no siguió ahondando. Es francamente paradójico que nos tengamos que tragar la fábula de los millones ocultos desde 1980 (“gestión de la que no quise saber nunca el más mínimo detalle”) y que ningún medio relacione ambas informaciones con la comisión del 3% en toda obra pública y concesión en Cataluña, CC.AA gobernada ininterrumpidamente por Pujol durante 24 años. De los 34 años.

Arrojaría algo de luz a este espeluznante caso saber el movimiento de esa cuenta, hasta “el más mínimo detalle”, para ver qué actividad ha tenido en estos 34 años. Si hubo ingresos y devengos, como parece normal ante los testimonios de novias desafectas con el clan. Si eso no se aclara, y no se hará como no se ha publicado el nombre del testaferro, este caso da para afirmar que Pujol, el padre de la patria, no es más que otro corrupto más. Cada uno roba en la medida de sus posiblidades. Con siete hijos, ya me dirán.
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La Universidad de Sevilla se ha gastado más de 9 millones de euros en una biblioteca de la que no se ha llegado a poner ni una sola piedra.
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Ingreso medio por plaza turística en Asturias: 19 euros.  Esto era lo que iba a salvar a la región tras la industrialización con dinero público.Ah no, que la salva lo de siempre.
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Muy guapo lo de Madrid y la enseñanza de la Historia, asesorados por un comité de historiadores ultras y carcas, donde descolla el carlista Bullón de Mendoza por su radicalidad.  “Esta Comunidad se sitúa a la cabeza de la enseñanza en Europa”; claro, con la batalla de Guadalete….

Después se extrañan del diccionario biográfico español de la RAH.
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Tradiciones polacas.  Ahora es cuando el embajador polaco de cada país, como hace cada vez que algún medio publica lo de “campo de concentración/exterminio polaco”, escribe una carta matizando lo de “campo alemán en suelo polaco”. Ojito con esto: no estoy comparando las cárceles secretas de la CIA con lo hecho por los nazis, simplemente la actitud oficial del actual régimen polaco a según que informaciones sobre su territorio.
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El AVE a Almería, una realidad que sigue ahí presente.
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Extrañas derrotas en el Mar Negro

Como suele pasar en este país, y en otros de “nuestro entorno”, cada vez que surge una crisis geopolítica, nuestros medios de propaganda se llenan de expertos surgidos de debajo de las piedras, páginas de periódicos con siluetas de barcos y aviones asociadas a cantidades que muestran el “balance militar” y páginas enteras de lugares comunes, tópicos, incultura y absoluto desconocimiento de un mínimo de conocimiento militar.

Estamos hablando de Ucrania, pero vale para Siria, Libia, Taiwan, Sudán del Sur y lo que les venga en gana. Seguro que si han llegado a este recóndito espacio de la ciberesfera ya habrán leído varias veces tonterías sin mucha relevancia actual sobre los tártaros, el siglo XVIII y la noche de los tiempos, cuando lo que importa es el aquí y el ahora.

Yo no voy a entrar en esos temas bizantinos (pequeño guiño a Justiniano), aunque me fascina la obcecación en presentar a Ucrania como una especie de imperio Austro-Húngaro o Yugoslavia (por eso la cárcel de nacionalidades), cuando es lo más normal conociendo su extensión -el país más grande de Europa tras Rusia, más que Francia- y, especialmente, su ubicación. Lo siento por los ucranianos, pero están en un sitio muy malo, quizás el segundo peor sitio después de Polonia.

A cualquiera familiarizado con los caóticos y heterogéneos temas que se tratan en este rincón no le debería sorprender el enfoque que voy a aportar a la actual crisis ucraniana. Lo que sigue es un relato aproximado de hechos ciertos y comprobables -pierdan su tiempo en los enlaces- y alguna elucubración que intentaré fundamentar.

El viernes 7 de febrero se inauguraron los JJ.OO de invierno en Sochi (Rusia), un evento ideado y planificado por Vladimir Putin y su corte para mayor gloria de su país y de ellos mismos: exactamente como hacen todos los países que albergan los fastos olímpicos, pero aquí acrecentado con un gasto muy elevado, una discutible ubicación y un dato muy concreto. A diferencia de otros jerarcas mundiales, que suelen asistir a la ceremonia de inauguración, clausura y alguna otra competición donde tengan medalla segura, el antiguo espía de la KGB estuvo en el recindo olímpico la mayoría de los días.

Coincidiendo con esta glorificación personal, la prensa occidental desató una furibunda campaña de propaganda antirusa, con los periódicos más conservadores a la cabeza. Que si las instalaciones eran cutres, que si Rusia es una dictadura, que si los chechenos…todo, todo, todo reproches aplicables (y aún mucho peor) al nauseabundo régimen comunista chino, el mismo que celebró los JJ.OO en 2008 ante aplausos occidentales y, una vez apagada la llama, lanzó una represión digna de su perversa ideología contra los uigures, los musulmanes no-Han que viven en el extremo noroccidental del país.

En esta acción ha destacado especialmente el WSJ, que ha dedicado portadas casi diarias a ridiculizar a Putin, incluyendo una del día final donde caricaturiza al presidente ruso con un nivel digno de Beria. Como ya saben que en este mundo sólo hay ocho-diez medios que ofrecen noticias propias (y el resto replican) la operación de propaganda ya estaba hecha. El supuesto capital de popularidad al rebufo de los JJ.OO -que han sido bastante exitosos en muchos aspectos- totalmente dilapidado. Y desde el primer momento.

¿Y qué hago hablando de los JJ.OO? Bueno, aquí empieza lo interesante. Desde 1936 el tránsito de los Dardanelos y el Bósforo, los dos caprichos geográficos que dan acceso al mismo mar que baña Ucrania y Sochi, está regulado por un tratado internacional, uno de los tantos que hubo que componer en la larga y fracasada postguerra de la Gran Guerra Mundial.

En el mismo, conocido como Convención de Montreaux, se estipula que cualquier buque de guerra en tránsito desde o hacia el Mar Negro tiene que informar a las autoridades turcas de su paso. En su tiempo fue un apaño de Reino Unido y Francia hacia su antiguo enemigo en la Gran Guerra, y para alejarlo de la tentación de volverse a alinear con Alemania.

El apaño continuó, con gran éxito, en la Guerra Fria, especialmente por sus claúsulas de limitación de tonelaje y del calibre de las armas. Los soviéticos tenían el Mar Negro como un Mare suyum -y en verdad lo es- y los estadounidenses apenas podían enviar buques menores de la VI Flota. Y ahí sigue vigente, con alguna enmienda. Es muy útil en esta historia porque los buques de guerra de países no ribereños del Mar Negro tienen que informar de su entrada y, atención, de su fecha previsa de salida.

Con el extraño y exótico motivo de los JJ.OO y el consiguiente comodín de “ayudar en el combate contra el terrorismo”, los EE.UU tenían en el Mar Negro desde el 3 de febrero los buques USS Ramage (un Arleigh-Burke con AEGIS) y el USS Mount Whitney, el buque insignia de la VI Flota, que supuestamente sólo tiene armas defensivas. Entre los dos suman una tripulación de 600 hombres, dos tercios de los cuales en el segundo buque, supuestos marines (carne de cañon) formados en guerra electrónica (la especialización más compleja de un militar). Ya. 

La decisión la tomó el Pentagóno el 20 de enero pasado, cuando lo de los JJ.OO se sabía desde hace siete años. Pueden aducir que fue a raíz de los atentados en Volvogrado, pero ese tipo de atentados no requieren la presencia de dos buques de combate. Son cañonazos para moscas. Y ni tan siquiera cañones. El USS Mount Whitney. Ya.

Hace un par de años, en una ocasión que viene al pelo, lo definí como “un buque de combate poderosísimo, pero no tiene ningún cañón”. Es un buque de guerra electrónica, capaz de guiar todo el grupo de combate de la VI Flota y de interceptar, filtrar y sabotear todas las comunicaciones de un país. Al mismo tiempo. En el mundo militar, cuando algo es tecnológicamente posible, den por sentado que ya existe. Y todos tenemos en mente a la NSA en cuanto pasamos nuestras ideas desde el cerebro a cualquier medio electrónico.

Ya quedó atrás la política de las cañoñeras y los acorazados. Algo como el USS Mount Whitney  (o el futuro USS Zumwalt) se bastan de sobra para conseguir los efectos deseados. ¿Qué hacía el buque insignia de la VI Flota, que no es precisamente un buque-escuela de los que se envían como parte de los agasajos entre potencias marinas, en el Mar Negro justo cuando se ha producido lo de Ucrania? Ustedes pueden creer que combatiendo el terrorismo en Sochi. Yo no me lo creo.

USS Mount Whitney

Lo de Ucrania: lo que era una protesta callejera heterogénea y muy delimitada fue creciendo durante la disputa de los JJ.OO, azuzada por unas imágenes de propaganda que incluso los propios periodistas no dudaban en elogiar. Las fotos del Maidan parecían sacadas por los mejores periodistas, no ya del fotoperiodismo, sino de las pasarelas de moda. En fin, como en Libia: carteles perfectamente diseñados colgando de ventanas, un vídeo de un tía que parece modelo hablando de los héroes (aquí no son terroristas ni alboratadores) y el aroma familiar de la propaganda orquestada e in crescendo.

Este se produjo en la vigilia de la clausura de Sochi, con el muy panoli de Putin ocupado en otras cosas. Francotiradores sin identificar, pero identificados unánimente por nuestros medios de comunicación como gubernamentales, dispararon contra la multitud concentrada en la principal plaza de Kiev. El presidente ucraniano, razonablemente elegido en elecciones libres, plurales y con observadores occidentales, tras intentar alcanzar un acuerdo con la UE para reconducir la situación -y donde la UE cambió de palabra a las 24 horas, dejándolo vendido- perdió el poder en una noche de fin de semana. En una noche.

Yanukovich haría lo normal en estos casos en los que los medios de propaganda occidental empiezan a decir -como con Gadafi, que supuestamente estaba volando camino de Venezuela- que hay un vacío de poder: llamaría a los capitanes de las regiones militares y a los gobernadores civiles -por este orden- para afirmar su autoridad. Estos, a su vez, intentarían comunicarse entre ellos. Y si no podía ser, buscarían la información en los medios de propaganda generalistas, los mismos que propagaron machonamente que el presidente ya no estaba en Kiev. No debió funcionar nada esa noche, porque en 24 horas Yanukovich había perdido un poder que nadie, salvo una minoría muy concentrada y localizada, había puesto en cuestión.

Mientras tanto todo esto pasaba, el USS Mount Whitney navegaba en el Mar Negro.

De hecho, ha salido de ahí el 27 de febrero, tras estar tres días en Estambul. La caída de Yanukovich fue en la noche entre el 22 y el 23 de febrero. Se fue un dia antes de acabar los JJ.OO. Lo más gracioso es que su  buque escolta está en reparaciones. De hecho, desde las primeras informaciones sobre el USS Rampage este ha cambiado al  USS Taylor. Que ha tenido un accidente. Que han  relevado al comandante. El accidente, eso sí, bien cerquita de un puerto amigo. Por favor, lean el anterior enlace. O este, donde explican con la palabra adecuada (“charada”) el cambio de nombre de los barcos

El USS Mount Whitney ya no está en la zona. Misión cumplida. Por si acaso, cumpliendo la fecha de salida por los estrechos turcos, prevista para el final de los fastos olímpicos. Un accidente muy oportuno el de su escolta, que desvía atenciones. Una derrota -por itinerario del barco- hábilmente modificada. ¡Menos mal que los terroristas no atacaron Sochi el último día, cuando la flotilla americana ya estaba en otra misión! ¡Con la bonita contribución que han hecho, durante dos semanas estacionados a 20 millas de la costa rusa y en aguas internacionales!

El mismo día de la caída de Yanukovich sacaron y pasearon a la corrupta Timoshenko para que el consumidor habitual de propaganda pudiese digerir bien la lógica de bueno/malo (con el detalle de la silla de ruedas, ojo) y, no habiendo pasado 24 horas, ya se habían tomado todas las residencias de lujo gitano-asiático de la oligarquía política caída, caída porque entró en pánico por razones desconocidas teniendo todo con ellos. Toma de residencias que surte un gran efecto en la opinión pública: eran malos y robaban.

Al igual que en 2004 con la revolución naranja, cuando a la organización con base en Langley (Virginia) le dio por sembrar se supuestas revoluciones de colores y espontáneas la geografía del mundo que no tiene bajo su control (aquel año fue Birmania y una república centroasiática ex-soviética, además de Ucrania), operación saldada con desigual éxito, todo huele a operación orquestada.

Ni revolución popular, ni ansias de Europa de una Ucrania entendida como un todo. Lo decía muy bien Hobsbawn: con la caída de la URSS, se dió la situación inédita de un imperio que caía manteniendo todo su arsenal. Desde entonces, la política de EE.UU ha sido aislar a Rusia, como demuestra el escudo antimisiles, que sólo los lectores de La Razón y Tony Blair pueden creer que sea para evitar los petardos de Irán o Corea del Norte.

Ucrania es una pieza muy ambiciosa en el Gran Juego, quizás demasiado. La operación ha sido genial (en serio, piénsenlo bien) y prácticamente incruenta. Habrá que ver como reacciona Putin, de momento conformándose con Crimea, otro abalorio en la colección de ex-joyas imperiales como Kalingrado, Abjazia, Transniester, al igual que las Malvinas, Gibraltar o Hong Kong lo eran o lo son del Imperio Británico. Y ya verá como en las próximas elecciones libres de Ucrania gana los prooccidentales, a pesar del peso demográfico de los prorusos. La democracia es la forma de refrendar lo que se consigue con las armas. Electrónicas, en este caso.
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¿Quien se acordará de esta noticia cuando nos caiga encima la siguiente campaña de propaganda antiRyanair?  Extremadura, la región donde uno de cada tres trabajadores lo es del sector público.
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Artículo-denuncia en El País. Fíjense en el jeto del redactor y lo insulso de lo denunciado. Lo que hay que plantearse es por qué se propuso ese plan ferroviario, con el consentimiento de Pepiño Blanco. En pleno 2010. Lo propuesto no se construirá en este generación ni en la siguiente. Y casi mejor así.
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Más de trenes. El AVE andaluz (porque se empeñó la Junta) entre Sevilla y Antequera está paralizado. Ahora lo quieren convertir en circuito de pruebas. 
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Escocia tiene posesiones territoriales a 300 millas de su costa. ¿Y Cataluña que? Quiero una reivindicación de Alghero ¡ya!
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La India quiere poner un impuesto a la comida-basura...La India, donde todavía hoy hay episodios de hambruna….
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Siguen saliendo los proyectos-fantasma para dar uso al puerto soviético de El Musel. Y no paran en sus pretensiones de castillos en el aire. Incluso un desguace de barcos. De hecho, hasta han dado vida-zombie a la ZALIA.
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Burgos, Polo de Promoción Industrial.  Ni citan los XXV años de paz, que desmemoria….
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Un thinktank alemán estima que su país necesita 120.000 millones de euros en infraestructuras en los próximos 10 años…Que pidan fondos de cohexión… Continua a leggere

Un puerto con un futuro negro (IV)

Una terminal gasista en otro puerto. Se nota porque se usa

Hub del carbón, hub del hierro…todo vale para dar uso a la descomunal y soviética ampliación del puerto de El Musel. La última ocurrencia, porque no puede ser calificada de otra cosa, consiste en hacer un hub del gas…para así de carambola dar también uso a la horrible y faraónica regasificadora de 100 metros de altura, que sigue sin uso.

La propaganda, usando lenguaje propio de otros ámbitos, califica la charlotada de “centro de avituallamiento”. ¿Para quien? Para barcos que usen “el gas natural como combustible”. Actualmente deben ser el 0´5% de los barcos existentes, pero está bien planificar con futuro y con tino, como la propia historia reciente de El Musel y de nuestro país nos enseña.

La noticia ni siquiera oculta la intención principal de esta majadería: “Rosa Aza dijo en el mismo acto que «la planta -regasificadora- hibernada nos cuesta dinero a todos», ya que Enagás tiene que ser económicamente compensada por la inversión que realizó en Gijón y no puede rentabilizar”. Aza es la presidenta de la autoridad portuaria, en el cargo por ser militante del PSOE. De ahí que también quisiesen enchufar al que dicen que es el poder en la sombra del partido en la ciudad.

“El puerto gijonés estará en condiciones de actuar «con ventaja» al «estar preparados» cuando llegue el momento, que todo apunta que no tardará demasiado”. Ejem. No se cumplen ninguna de las condiciones, y meter una gabarra flotante para los “avituallamientos” entorpecería las maniobras de los grandes graneleros para los que fue diseñada la ampliación. Estamos de nuevo ante un problema de falta de planificación estratégica. Sin embargo, ahí se está cabalgando. Se califica de “sede europea” una rueda de prensa sobre la ocurrencia, celebrada en la oficina que el Parlamento Europeo tiene en Madrid, que es como calificar “embajada sueca” a una tienda de Ikea.

Carga de productos siderúrgicos en El Musel

Entre las condiciones que no se cumplen está la de la conexión de la actual regasificadora sin uso a la red general, de la que dista 30 km. Aquí volvemos al mayor problema del puerto, que es de las conexiones. De todo tipo. ¿De qué sirve captar tráficos o usos imaginados como el del hub del gas, si después sólo se puede dar salida por el mismo mar por donde han entrado?

El primer paso es tener accesos ferroviarios, y más en un puerto granelero. Actualmente El Musel sólo tiene una conexión de vía única a través de una zona densamente poblada de Gijón. Construida en 1982, se usa de manera muy escasa, puesto que resto del trajín ferroviario se hace por vías internas hacia la muy cercanas siderurgia y central térmica, que posteriormente se incorporan a la red general.

Es un tráfico muy rentable porque es un tráfico esclavo: el puerto vive de esas dos grandes instalaciones, y a su vez es también la vía de entrada del carbón importado para el resto de centrales térmicas de su área de influencia, que incluye a León.  ¿Y que pasa cuando hay un tráfico esclavo, esto es, cuando no puede haber alternativas de transporte a las existentes? Que se privatiza.

Al igual que en las autopistas más rentables de España -y en Asturias también saben de eso-, lo que es un negocio redondo se deja en manos de operadores privados. No les extrañe que, a pesar de sus características, el área ferroviaria de El Musel pase por ser ¡la de mayor liberalización de servicios ferroviarios de todo el país! ¡En un auténtico cul-de-sac ferroviario!

Tráfico esclavo de carbón. Liberalizado, como indica el nombre

La primera línea regular privada de mercancías de España se remonta a 2007, cuando Acciona -una empresa muy vinculada al poder de entonces, como su labor de paripé en la lamentable venta de Endesa dejó bien claro- se hizo con el contrato para llevar el carbón descargado en El Musel hasta La Robla, en León, en un trayecto muy peculiar ya explicado aquí.

El negocio es tan opíparo que, en no tardando un año, ya había un segundo operador privado ¿Para hacer la competencia al primero, como los fanáticos de la “mano libre” creen que pasa? Los trenes y el trazado ferroviario son un monopolio natural, como parece que no se ha entendido tras la liberalización thatcheriana de los ochenta. O quizás precisamente por eso.

La salida al mar de Castilla y sus ovejas merinas

¿Liberalización ferroviaria? No, qué va: para explotar otra línea esclava, esta vez de cementos importados hasta Valladolid.  Lo más paradójico del caso es que suben el tremendo obstáculo ferroviario de Pajares ¡por tracción diesel!, porque el problema de accesos a El Musel tiene un parte adicional desgajada del sumario principal -por usa el simil judicial- que es la de la variante ferroviaria de Pajares: ya ha devorado 3.000 millones de euros, tiene el túnel perforado desde hace tres años, y no se espera que entre en uso a medio plazo.

El tráfico de contenedores hacia Castilla -para lo que también fue ideado el superpuerto- es inexistente, aunque se llegó a realizar la faraónica obra de un “puerto seco” en el importante nudo ferroviario de Venta de Baños (Palencia). Este pueblo, que fue bendecido en el siglo XIX por ser donde se desgajaba la línea de Madrid hacia el norte en las líneas de Irún, Santander y Asturias ha hecho esto:

Castilla redimida por los puertos secos

Una explanada de ¡215.000 metros cuadrados!. Conocida como VentAstur, con participación de la autoridad portuaria de Gijón y también la de Avilés (¡hay que estar en todo, fíu!), actualmente está en visos de quiebra y sin ningún uso, a pesar de las tremendas soflamas que se pueden leer en este artículo de ABC de 2003, en plena era del Despilfarro y en el momento de la constitución de la sociedad empresarial que iba a explotar la “plataforma logística”, que más bien se concibió para robar tráfico de coches de las factorías de Renault al insignificante y ridículo puerto de Santander.

Con pérdidas constantes, y con un puerto con las mismas conexiones ferroviarias que en el siglo XIX, poco se puede esperar. Noticias propias de película de Luis Berlanga. Ni siquiera en una fantasmagórica recuperación económica, esa por la que Castilla lleva suspirando 500 años. Ver el mapa del área de influencia del puerto seco de Venta de Baños y horrorizarse es todo en uno, porque el puerto de Madrid hace ya tiempo que es Valencia. A Madrid no van graneles, van contenedores. De Madrid sale poca cosa, porque no produce nada industrialmente significativo.

Un puerto sin salida ferroviaria es un puerto con un futuro negro. Y presente. No obstante, fíjense que moviendo únicamente el 10% de su carga por tren, está en una situación fantástica: la media de los puertos españoles es del 2´5%, pero eso tiene que ver por nuestro subdesarrollo secular con el tren, que por supuesto el AVE  no va a paliar. Ni parece que ningún Gobierno.
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Por ejemplo, acumular carbón para especular en la ampliación soviética de El Musel. Ah no, que de eso no hablan.
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 Una noticia genuina de MafiAsturias. La clave está en el penúltimo párrafo.
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El Corte Inglés consigue refinanciar el 100% de su deuda tras acordar con ¡27 bancos! un plazo aplazado para dentro de ocho años.  La noticia viene sin firma, como todo lo de esta empresa. Ahora, a esperar que mejore el consumo, ¿no? Y que la sucesión, si la biología tiene el capricho de que se produzca en esta plazo, sea incruenta, vertical, única y de camisa vieja.
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¿Por qué existe Oxford University Press? ¿Por qué gran parte de las universidades americanas tienen una editorial que publica libros atractivos, desde el diseño a su contenido? ¿Por que los libros de las universidades españolas son una puta mierda en el 95% de los casos, invendibles bajo ningún canal que no sea la compra por parte de los alumnos, obligados a ello? Vean esta noticia por si les interesa el tema.
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Galicia=Sicilia+mierda de vaca 
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Si son lectores de este modestísimo espacio, ya sabrán mi querencia por las estatuas. Esta noticia debería tener más transcendencia, y dice mucho de una ciudad que fusiló a su hijo más ilustre.  Continua a leggere

Lo de Gibraltar no es nada

Preocupadísimo por su futuro

La cuestión de la minorías alemanas en Europa, que tantos problemas causó en la primera mitad del S. XX, parecía solucionado, pero como siempre pasa en estas historias de memoria, sentimientos y sangre, nunca está bien enterrado del todo. Además, como es bien sabido, los alemanes son un pueblo especialmente terco para algunas cosas.

Los conocidos e irresolubles casos de Tirol del Sur (Italia), Alsacia y Lorena (Francia), Eupen y Malmedy (Bélgica), suabos del Danubio (Hungría) y sajones de Transilvania (Rumanía), y eso por no cruzar la frontera de la Europa política hacia Rusia, palidecen ante el famoso caso de los alemanes de los Sudetes, expulsados tras la II G.M de unos territorios en los que vivían desde hace ocho siglos, merced a los conocidos como “decretos Benes”, un racismo de Estado amparado en la victoria militar.

Nunca han estado callados. Se calcula que actualmente unos 3 millones de alemanes (de los 82 millones de población total) son descendientes de los antiguos moradores de las montañas -más bien región de colinas- que separaban la marca de los Habsburgo de los principados alemanes, pero que no separaba nada en cuestión de idioma o costumbres.

De hecho, son muy influyentes en Baviera, y de tanto en tanto reivindican su memoria y sus derechos, no les digo ya si les provocan. La pasada primavera, el bocazas del Presidente checo (es un tradición política local, como recordarán de Vaclav Klaus), que bastante tiene con lidiar con sus escándalos políticos (entre ellos una borrachera y una hija que se va de fiesta con el pujante mundo del porno checo) dijo en una visita de Estado a Austria:

“Si alguien es ciudadano de un país y colabora con otro Estado que invade su país, que no se queje si lo deportan, porque es algo más moderado que la pena de muerte”, se supone que por delito de traición.

Tras este ejercicio de diplomacia al más alto nivel, donde tontea con la posibilidad de haber ejecutado a 3 millones de personas (además de los 100.000 que se estiman que fueron eliminados a partir de 1945), se supone que Zeman lanzó un rebuzno o un eructo, aunque la agencia de noticias no recoge la eventualidad.

Ya en 2002 Gerhard Schroeder anuló un viaje oficial a la República Checa porque el mismo Zeman, entonces Primer Ministro, afirmó que los alemanes de los Sudetes eran “la quinta columna de Hitler” (curiosamente, la expresión internacional Quinta Columna es de origen español), provocando un conflicto diplomático que tardó nada menos que tres años en ser solucionado. Estamos hablando de países que comparten frontera. 

Una frontera mucho más extensa que la de Gibraltar y España. Cuento toda esa historia de centroeuropa -y sin entrar en detalles- para que relativizen, si no lo han hecho ya, el teatrillo montado este verano a cuenta de los arrecifes artificiales colocados por Gibraltar en la bahía de Algeciras. Por cierto, es el 300º aniversario del Tratado de Utrech. Para que vean la función en toda su extensión.
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Una ciudad de 100.000 habitantes tiene esta curiosa estadística. De MafiAsturias hay más noticias, como siempre: 1´7 millones destinados a un Parque Industrial de empresas artesanas, que suena como a Franco. Ojo a cómo se ha repartido finalmente la financiación.
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Anatxu Z., famosa propagandista de El País en temas de arquitectura y diseño pijo (tooooooodo es divino de la muerte), escribe este publireportaje optimista sobre la gran cantidad de elefantes, palazzi nel deserto o ruinas económicas que jalonan España. El tono general es de vómito por la desfachatez con la que está escrito.
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Ojo a esta noticia de un spin-off de la burbuja académica.  ¿Cúal es la mayor preocupación del padre? “que nos metan en la lista de morosos y que el día de mañana no podamos pedir otro préstamo”. Préstamo sobre préstamo de un préstamo. Esa es la cultura. Ah, y hacer dos máster pero después preocuparse de aprender inglés.
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Los gallegos dicen que su AVE es más barato que los demás.  Claro, incluyen el tramo Olmedo (Valladolid)-frontera con Orense, que atraviesa la Castilla-La Vieja más plana, la de Zamora. Por eso les sale ese coste por kilómetro. Tampoco dicen que su AVE acaba en la nada, y no en Barcelona o Valencia, que son algo.
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Seguramente también habrán llegado a ustedes los cantos de sirena sobre Canadá como tierra prometida. Bueno, aquí hay un artículo donde explican varias cosas truculentas y muy divertidas: la alcaldesa de 92 años, el alcalde que fuma crack y una economía que vive básicamente de exportar materias primas sin apenas transformación en el país.  Continua a leggere

La curva de la muerte

Ayer la Alta Velocidad Española (AVE) sufrió su primer accidente serio en más de 20 años de explotación comercial, aunque la propaganda del régimen -es uno de sus símbolos, que transciende identidades políticas y fronteras regionales- se esfuerce en decir lo contrario. El accidente de Galicia, en donde ya han muerto decenas de personas y cuya cifra final será superior a ochenta, es un accidente del AVE.

AVE es una marca comercial, pero en el uso popular equivale a categorizar cualquier tren de alta velocidad; así, no es infrecuente leer cosas como “el AVE alemán” y expresiones similares. Por eso la propaganda de ayer, hoy y mañana chirría tanto en insistir que no se trata de un AVE: técnicamente no, pero en la práctica sí. Era un tren de prestaciones superiores, que viajaba por una vía de ancho internacional y no ibérico, una vía que apenas tenía dos años de antigüedad desde la inauguración. Una vía de AVE.

El accidente es una catástrofe, no solo por lo evidente, si no para lo que supone para un modelo deficitario, ruinoso y del que decían que al final iba a ser rentable porque podríamos exportar trenes a otros países. ¿Quien va a querer comprar un tren que se estrella a 180 km/h, sin que haya sistemas de control automatizados que detengan esa absurda velocidad de aproximación, no ya a una curva demencial, sino a una estación? Y, aunque la propaganda descarte cualquier problema mecánico y lo achaque todo al conductor (como hicieron en el accidente del metro de Valencia, también con una curva peliaguda), la imagen internacional quedará ahí.

Por partes: el convoy Madrid-Ferrol se aproximaba a la estación de Santiago de Compostela cuando, a las 20:41, se salió de la vía a la altura de la parroquia compostelana de Angrois, la típica aldea periurbanizada de Galicia. Quedaban 4 km. para su parada, pero ya debía estar en ella según la tabla oficial de Renfe. Hoy, el día después de la tragedia, es la fiesta oficial de Galicia.

El tren tomó la curva de Angrois, justo después del viaducto de la AP-9, a una velocidad estimada de 190 km/h, cuando es un tramo de 80 km/h, al que se accede después de la gigantesca recta trazada entre Orense y Santiago, una recta conseguida en la complicada orografía de Galicia a través del sistema de alta velocidad ferroviaria: viaducto-tunel-plataforma y lo que sea para mantener la pendiente y reducir al máximo los curvas y, cuando las haya, sus radios.

Sin embargo, para llegar a la capital administrativa de Galicia los ingenieros que ejecutaron la obra no consideraron necesario sacar la estación de la ciudad -no es una estación-término, la línea AVE sigue hasta La Coruña y la convencional hasta Ferrol, destino final del convoy- y tampoco se hicieron las expropiaciones necesarias para que el acceso a la antigua estación fuese más directo, y que el tren no tuviese que bajar de una velocidad de explotación comercial cercana a 250 km/h a 80 km/h. Con doble curva.

Lo de las expropiaciones se debe al particular poblamiento de Galicia, que hubiese obligado a pagar sumas millonarias, y se optó por una solución técnica que ya en el momento de la inauguración fue calificada de “dificil”; ya ven, se traza una línea en el siglo XXI para lo que se vendía como un vector de progreso y desarrollo (un espejismo, más bien) y se dejan unas curvas propias del siglo XIX. Vean el gráfico si no.

Además, el Alvia accidentado era una de esa unidades híbridas con motor diesel, para atravesar el paramo castellano entre Olmedo y Orense que, creánselo o no, no está electrificado. Además, iba con el sistema de cambio de ejes para pasar del ancho ibérico al internacional, además del doble voltaje para la catenaria de AVE y la convencional. Dicen que todo este sistema mixto -propio de nuestra infraestructura ferroviaria- funcionaba bien, pero en los primeros meses se quedaron atascados varios trenes en las estaciones de cambio de eje, que se hace sin detenerse, o de cambio de catenaria.

Y el mismo parcheado que tiene el convoy para adaptarse a la vía cambiante, existe con el sistema de seguridad: en el tramo del accidente ya no había el balizamiento ERTMS, el sistema que dio tantos problemas al AVE Madrid-Lleida (que no Barcelona) cuando fue inaugurado a toda prisa y por motivos electorales, los mismos que llevaron a la ejecución y puesta en servicio de la plataforma AVE (y su ridículo servicio interno) en Galicia.

La investigación y la propaganda ya dirán quien tuvo la culpa del accidente, producto de la excesiva velocidad:  el conductor o un fallo mecánico, pero la curva estaba ahí. Para incrementar la tragedia, seguro que muchos viajeros ya estaban de pie para la parada, una de las principales de la ruta y más en vísperas del patrón de Galicia, una fatalidad añadida porque, lo crean o no, los trenes de alta velocidad están diseñados para resistir impactos a esas velocidades y que los pasajeros, si están sentados, sufran el menor daño posible. No ha sido el caso.

Después, el caos. El propio de estos casos, por muchas llamadas a la eficiencia que se hagan o se proclamen, de manera gratuita. El trazado AVE va en trinchera en ese tramo y, encima, como la zona está densamente poblada a la manera gallega -poblamiento disperso- con pantallas acústicas que convierten la plataforma viaria en un fortín del que es muy díficil entrar o salir.

Las primeras imágenes y vídeos del accidente son de un patetismo mayúsculo. Los vecinos de la parroquia auxiliando a los heridos y sacando cadáveres, a los que cubren con mantas y toallas de playa; esos mismos vecinos, en camiseta, rompiendo ventanas del tren sin mucha convinción. Esas camillas improvisadas hechas con puertas desvencijadas o tablones de madera. Por supuesto, también la cola de ambulancias atascadas en las callejuelas de la aldea de Angrois. Nadie parecía tener mucha prisa, la misma que llevaba el tren. Continua a leggere

El modelo ferroviario vasco

Museo del tren en Azpeitia

¿A ustedes que les parece que, hasta las obras de la alta velocidad, en el País Vasco no se hubiese hecho ninguna nueva línea de ferrocarril desde 1926? Significativo, ¿verdad?

La zona de España más industrial, más densamente poblada, más conformada por pequeños municipios y con mejores conexiones internacionales se manejaba muy bien (es un decir) con un trazado del siglo XIX.

La conexión de Madrid con Francia pasaba por el País Vasco, y la compañia de los Caminos de Hierro del Norte de España dejó trazado en el proyecto de 1856 lo que es la estructura básica del ferrocarril en la zona.

Desde Miranda de Ebro el ferrocarril entraba por Vitoria-Alsasua-Tolosa-San Sebastían-Irún, por un lado, y por el otro lado, el ramal de Orduña y Llodio llegaba a Bilbao atravesando todo Vizcaya occidental. El pueblo del norte de Burgos se convirtió en eso que se llama “un importante nudo de comunicaciones”, simplemente porque se bifurcaban las líneas, pero en España eso ya es mucho.

Como habrán notado si trazan el mapa en su cabeza, no había comunicación ferroviaria directa entre San Sebastián y Bilbao. Esto se solventó con un tren de vía estrecha, el llamado minero que, yendo por la parte norte de Castilla, pasaba por las comarcas mineras orientales de León y Palencia para surtir de carbón a las siderurgías vizcaínas.

A partir de ahí se trazó un recorrido entre las dos ciudades más importantes del País Vasco, que ya habían desarrollado sus propios caminos de hierro para atender a las comarcas limítrofes: fue cuestión de ir uniendo y dando continuidad a una red dispersa y fragmentada, en gran medida por la complicadísima orografía vasca, particularmente en Guipúzcoa. No estuvo operativo hasta la segunda década del siglo XX.

La solución fue extremadamente deficiente, pero se ha dado siempre como válida: el EuskoTren (ferrocarril de vía estrecha equivalente a los FEVE) tarda dos horazas y pico en unir la Concha con el Botxo, parando en todos los pueblos costeros guipuzcoanos y, posteriormente, en todos los pueblos interiores de la parte oriental de Vizcaya.

En Guipúzcoa llaman al tren que va a Francia El Topo, dado que va enterrado, pero bien podría haber sido por su lentitud y por la ceguera de los que han permitido una situación así. En los setenta se abre la autopista entre las dos capitales y bueno, así visto, suerte han tenido de conservar el tren y que no haya acabado como el del Urola (cerrado en 1985, ahora dicen que lo quieren reabrir) o peor aún.

De esta manera llegamos al siglo XXI, donde el maná en forma de inversión ferroviaria -pero sólo para Alta Velocidad, ojo- cae en el País Vasco con la tradicional consideración que estas tierras han deparado a estos asuntos. Itoiz, la autopista de Leizarán o Lemóniz dan buenas muestras, entroncando con esa última guerra carlista de 1872-1876 que retrasó y envió a la ruina a la concesionaria del ferrocarril Miranda de Ebro-Irún.

Amenazas, extorsiones e incluso asesinato de empresarios relacionados con lo que se ha llamado “la Y vasca”, por la forma en que se unirán ferroviariamente las tres provincias vascas, han jalonado el tortuoso proceso de dotar a las irredentas provincias -donde muchos siguen viendo en la mecanización y la industria el fin de sus tradicionales formas de vida- con una comunicación ferroviaría que no rememorase el siglo XIX, tan araniano y tan mitificado.

Por esas cosas se ha retrasado tanto la infraestructura que, al revés que en la mayor parte de los sitios de España, es necesaria y está justificada: por la importancia económica de la zona, por su densa población y por la comunicación con Francia. Prácticamente desde que se estaba haciendo el AVE Madrid-Sevilla para los fastos de la Expo Universal de 1992 se daba marcha al proyecto, que todavía hoy no tiene fecha de finalización.

Como dice el Gobierno central, se trata de “la mayor infraestructura jamás ejecutada” en la zona, en parte porque, debido a las exigencias técnicas y a la orografía vasca, el 70% de los 170 km. de recorrido van en túnel o viaducto. Aquí está justificado, pero el desarrollo AVE en toda España se debe al ingente coste/km de la infraestructura, que solo permite viaducto o túnel para salvar accidentes geográficos, y cuando se trata de un vehículo articulado a 300 km/h es mucho: hay que empezar a trazar la curva 20 km antes. Por eso las constructoras estaban tan contentas con el loco plan de Alta Velocidad.

Sin embargo, las obras están prácticamente paralizadas. Bien planificadas -incluyen ramales a los puertos de Bilbao y Pasajes, para un tráfico mixto en la red entre mercancías y pasajeros- y que dejaría las actuales distancias entre las tres capitales a nivel de un suburbano (Donosti-Vitoria 34 minutos, y cifras parecidas en las distintas combinaciones), el proyecto languidece porque en este país no hay priorización para nada.

Es más: la Y griega vasca corre el riesgo de quedarse como un metro para vascos (igual que la nefasta Alta Velocidad gallega, de la que muy pronto tendremos noticias), porque las obras entre Miranda de Ebro y Venta de Baños están en un nivel aún peor de ejecución. ¿Por donde saca las mercancías el puerto de Bilbao? Pues por el mismo sitio que en el siglo XIX ¿Por donde se comunica España con Francia vía ferrocarril? Por Port-Bou y por Hendaya, haciendo el mismo cambio de trenes que hace un siglo.

El titulo del post lleva a engaño: en cuanto aparecen las palabras “modelo” y “vasco” parece que hay una vía alternativa, pero no. Es la misma chapuza, imprevisión y dejadez que hay en todo el país, con el agravante de que aquí SI estaba justificada la infraestructura. Dentro de 10 años el EuskoTren seguirá tardando dos horas entre Bilbao y San Sebastián, para “dar servicio a los pueblos de la costa” y porque, previsiblemente, la Y griega vasca siga paralizada.
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Más información sobre el tema en este documento del Gobierno Vasco y en este otro de un estudioso.
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Seguro que el libro está muy bien. Trenes y política. Cualquier día hago una serie sobre “El modelo ferroviario madrileño”.
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Increíble: la quema de iglesias durante la República y la Guerra Civil, convertida en “acción iconoclástica”, como si fuese una performance artística. El enlace no lleva a una publicación ácrata, al contrario: lleva al diario más importante de España, el mismo que durante años bombardeó con cosas de la “memoria”, pero que demuestra que cierta izquierda todavía no ha digerido su parte de memoria oscura y opaca.
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Noticias de El Corte Inglés, no muy buenas. Tiene 5.000 millones de deuda, una salvajada para una empresa no cotizada y sin visos de cotizar. La empresa de origen asturcubano se escuda en lo de siempre: sus activos propios -seguro que contabilizan la mercancía, como hacían los tenderos: “El género”- y sus inmuebles, “ubicados en lugares únicos”. Todos los lugares son únicos.

Sin embargo, no veo nada especial (que no es sinónimo de único) en los solares donde se han edificado los centros de La Carolina (Jaén), Avilés o la horrible mole de Getafe, simplemente por poner un ejemplo. El Corte Inglés es una genuina empresa española: localizada, opaca y con olor a pescado, como Pescanova. Que tengan suerte en la reestructuración de la deuda, pero eso de argumentar la calidad de su deuda en vez de su cashflow

Una tercera parte de su volumen de facturación es a crédito que ellos mismos conceden….
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Un submarino que no flota como metáfora

Isaac Peral, aladroque

Dentro de los 15 años de Despilfarro los militares, siempre en la vanguardia de la Historia de España, no se arredraron y, dando muestras de su inveterada valentía, se sumaron a la fiesta general. Compras y compras de material bélico por encima de las necesidades de nuestro país, envío de miles de tropas al exterior para ganar una soldada de 3.000 euros por cabeza y bueno, los típicos chanchullos de lo que ha sido siempre una casta privilegiada en cuanto a los mandos.

El muy buen periodista de El País Miguel González ha ido dejando buena muestra de esta trayectoria, todo lo contrario de balística: más bien de derrota. Comparen sino este artículo de nausebunda propaganda a cargo del supuesto experto en terrorismo Barbería con cualquiera que puedan encontrar bajo la rúbrica del elogiado periodista, otro de esos baluartes silenciosos del único periódico de referencia en España, y en las antípodas de los Yoldi, Maruja Torres o Miguel Mora, que ojalá siga el mismo camino de los dos anteriores.

Con Bono al frente de Defensa, España se comprometió a comprar misiles de crucero Tomahawk a EE.UU, quizás para abatir una lluvia de fuego y destrucción a cargo de ¿24 misiles? (más no se iban a comprar, y ya costaban 72 millones de euros) sobre cuatro chozas de negritos con Kalashnikov en el Sahel. Y ya en 2009, quizás porque le sonaban a feo (igual que hizo con las bombas de racimo) Carme Chacón anuló su compra.

Era el inicio de una espiral de renuncias, aplazamiento, empréstitos, créditos y compromisos en torno al tema de la compra de material bélico: como gran parte viene dentro de un consorcio internacional, nos hemos quedado en que el único Ministerio que no ha sufrido los “recortes” es el de Defensa: con la cifra del déficit apuntando al 100% del PIB en tres años, con seis millones de parados, el ministerio de los verde caqui sigue con el mismo presupuesto.

Y para pagar sus juguetitos.

Aquí, y en fecha de 2011, se explica muy bien: España se comprometió en contratos de compra de armamentos  por valor de 31.000 millones de euros cuando acabase el pago, dentro de unas décadas. Igual que la unidad de medida héctarea ha desaparecido en favor de campo de fúbol, para estas grandes cifras también hay que buscar unidades de medida comparables. En este caso, utilizará la T-4 de Barajas: costó 6.000 millones. Se podrían construir cinco iguales con ese dinero de Hazañas Bélicas. Pero mejor no demos ideas.

El 85% de esa descomunal partida ya estaba apalancado con el Partido Popular, igual que pasó con el Ministerio de Fomento. Está muy bien gobernar y presentarse como el mejor Gobierno del mundo -incluso chuleando a Alemania sobre el déficit, cuando se ponía la mano para fondos de cohexión- cuando todo se compra a crédito y comprometiendo la gestión de los futuros gobiernos.

Como se acabó la época de la ilusión del crédito a gogo, ahora toca redimensionar el gasto, lo que en lenguaje llano significa reducir la comprar, anular programas y pedir créditos para pagar créditos. En estas están las FF.AA de España desde hace tres años, afrontando intereses de demora y el precipio de las increíbles penalizaciones por anulación que hay en el mundo militar.  Es lógico: un tanque o un submarino no es un bien facilmente intercambiable.

El actual ministro de Defensa, un empresario del ramo, ofrece la zanahoria de “perdonarnos ahora y después os compraremos”, difícilmente creíble dadas las oscuras perspectivas económicas de España para los próximos lustros, pero finalmente se ha recurrido a la ya comentada partida presupuestaria extraordinaria,  justificada por el que dirán en caso de darse de baja en los programas multilaterales de armamento.

El panorame, hasta ahora, no difiere mucho del de todos los sectores españoles. Tampoco lo va a hacer con lo que voy a exponer: es simplemente la historia de la chapuza y la incompetencia habitual en este país, muy dado a compararse con Francia o Alemania cuando el dinero corre, pero que cuando el flujo artificial se detiene, se queda como lo que viene siendo desde hace un par de siglos: un extraño híbrido entre África y Europa, que para eso conservamos dos plazas fuertes al sur del Estrecho.

En medio de un casi total silencio, hace un par de meses se decomisionó el buque insignia de la Armada Española, el portaaeronaves Príncipe de Asturias.  No es un buque viejo, al contrario: tenía 30 años, y este tipo de navíos pueden tirar otros diez años. La razón no es otra que la falta de presupuesto: su mantenimiento costaba 30 millones de euros al año, y necesitaba una reforma de 60 millones. ¿Solución? A la chatarrería. E incluso esto da problemas.

No tiene sustituto, porque el contenedor flotante Juan Carlos I, definido pomposamente como Buque de Proyección Estratégica, puede llevar los famosos Harrier del Príncipe de Asturias, pero realmente esta diseñado para nuestro papel en la sociedad internacional: llevar galletitas maría, mantas y deja tus aviones en Rota, que nos interfieren en nuestros sistemas con su software sin actualizar.

Peor aún que perder el buque insignia, y es muy probable que España -teniendo la soberanía sobre dos archipiélagos, por citar una única razón de peso- nunca vuelva a tener un portaaeronaves, es el caso de que, a día de hoy, sólo tiene dos submarinos operativos. Sus sustitutos, que ya tenían que haber entrado en activo, acarrean serios problemas, al margen de los presupuestarios.

Se da de baja al Marsopa, se intenta prolongar la vida del Tramontana, pero la verdad es que el primero de los S-80 padece graves problemas de diseño: es un submarino con sobrepeso. Puede parecer un chiste, pero es un problema gravísimo dadas las características del buque. Si un barco no flota, se puede mantener a flote; si un submarino no flota porque pesa demasiado, se va al fondo en cuanto haga la operación de inmersión. Y un submarino que no puede ir bajo el agua (sub-marine) es una broma pesada.

Los ingenieros que han diseñado el primer submarino contemporáneo español se han equivocado en sus cálculos entre 75 y 100 toneladas, una exageración sin paliativos, aunque sea el 4% del peso del navío. Nadie ofrece explicaciones, no se conocen responsabilidades. En la base del desastre está, cómo no, el orgullo nacional.

En el programa AVE Álvarez-Cascos se empeñó en que fuese un consorcio nacional el que se llevase el contrato de las unidades móviles, adjudicando a dedo a una empresa sin experiencia en la alta velocidad ferroviaria como Talgo el diseño de cabezas tractoras a 350 km/h, cuando en ningún lugar del mundo a finales de los noventa existían.

La exigencia nunca se ha cumplido: los AVE van a 300 km/h en algunos tramos, pero esa velocidad de adjudicación a 350 km/h la han alcanzado simplemente para decir que se puede alcanzar y cumplir el contrato. En Francia sí van a 350 km/h, y se nota en las distancias y el tiempo, los factores clave de la competitivad de ese invento del siglo XIX llamado tren.

El submarino es de la misma época, más reciente, pero se ha hecho lo mismo: adjudicar el contrato en exclusiva a un consorcio español, que ha demostrado su valía y capacidad entregando un buque con sobrepeso: un submarino que se hunde. Y pensaban que lo íbamos a poder exportar. Como el AVE, que se ha vendido a Arabia Saudí gracias a Corinna y bueno, esperemos a ver que tal funciona en el desierto.

Álvarez Junco, en su elogiado libro Mater Dolorosa,  dedica un capítulo metido a calzador a Isaac Peral y las dificultades insalvables que encontró en su época para su invento, llegando a afirmar que quizás hubiesemos ganado la Guerra de Cuba (y Filipinas) de haber hecho caso al murciano y haberse dotado la Armada de entonces con el submarino.

Es una exageración, esta claro, pero el libro trata sobre el relativo fracaso colectivo que fue el siglo XIX español y el ejemplo de Isaac Peral sigue siendo válido. También su invento para explicar este extraño país donde los submarinos se hunden por su propio peso. Por lo menos, los comunistas -y Llamazares es un diputado elogiable en toda su acción política, incluyendo esto- se lo toman a guasa.
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El horrible edificio de Calatrava en Oviedo, del que me ocupé en su momento, esta ahora entre togas y litigios. De momento, ha salido que tuvo un sobrecoste brutal. Nada menos que cinco veces más de lo presupuestado. Continua a leggere

Cosas que no se creen (IX)

El decálogo de Enric Gónzalez va tocando a su fin, y qué menos que abordar uno de los topicazos más habituales en estos tiempos o, en expresión del periodista catalán, cosas que no se creen.

La culpa es de los políticos

Pues no, no se cree. Atribuir la culpa de todo a una instancia superior, o extranjera, forma parte de los recursos más antiguos de la humanidad para dar causa a cosas cuya origen se encuentra en el azar, en la naturaleza o en su propia desidia como individuos. Y donde se pone políticos se pueden poner “los Dioses”, “el tiempo” o el empedrado, ya me entienden. Parece que la opinión de González va en ese sentido:
“Claro. Todo es culpa de esos políticos a los que nadie vota. Ya.” Este es un tema interesante: Enric González vivió en Italia durante una de las hégiras de Berlusconi, y seguramente pudo contrastar de primera mano que ningún italiano confiesa jamás haber votado al empresario constructor y de la televisión. Aquí la gente que votó al PSOE en 2008 callaba a finales de la legislatura, y la que votó al PP ya está callando a principios de la legislatura; de hecho, ahora mismo decir que has votado al PP puede ser una cosa extremadamente impopular, a pesar del nombre del partido.
Son las dos caras de un mismo fenómeno: se vota al que se vota porque se vota, pero después nadie parece haberlo votado; es más, dicen que la culpa es de ellos, y no suya por haberles votado. El fenómeno, que ya digo que es muy antiguo, va a más con el alarmante incremento de la antipolítica y el “todos son iguales”, que lo único que demuestra es que el que lo dice es subnormal profundo. No es poca cosa. 
“Echemos un vistazo a nuestro alrededor: jueces, grandes empresarios, grupos de comunicación, estrellas televisivas. Mirémonos a nosotros mismos. Visto lo visto, ¿qué clase de políticos esperamos tener?”  Aquí Enric González explica perfectamente el fenómeno: los políticos no vienen de un cuerpo social extraño, ni son alienígenas -que es como se representa desde hace décadas a los nazis, como no-alemanes-, vienen de la misma sociedad que los vota. 
El “mirémonos a nosotros mismos” viene a incidir en algo en lo que creo firmemente: la mayor parte de la gente que conozco, con contadísimas excepciones, se comportaría de igual o peor manera que los vilipendiados “jueces, grandes empresarios, grupos de comunicación, estrellas televisivas” y políticos de estar en su situación. O peor, insisto. ¿Por qué? Porque vienen del mismo contexto social y cultural, de servirse del Estado mientras puedas, de auténtica negación de lo público y su servicio, de vivir al día y después ya veremos. Y no, no creo que me relacione con ex-convictos, delincuentes o echados a perder.
“Pues eso es lo que hay” Ni más, ni menos: lo que hay en España en el siglo XXI: y son todos españoles y no emigrantes, que quince años después de la Gran Inmigración siguen sin acceder a puesto alguno de poder, relevancia social o impacto mediático. Nuestros problemas son exclusivamente nuestros, porque formamos parte de la misma sociedad.
Eso sí, Enric González no va tan allá y se centra en los -cómo no- partidos políticos: “Y si hemos consentido que los partidos se convirtieran en máquinas recaudadoras (por la vía legal y la ilegal) y avasallaran el terreno que debían ocupar las instituciones, los profesionales y la ciudadanía, algo de culpa nos tocará a la gente”. La partitocracia: el mayor ejemplo era el País Vasco, donde si eras joven y con algo de inquietudes era casi imposible escapar del entramado de la izquierda abertzale, que iba con sus ramificaciones de partido desde grupos senderistas hasta la violencia callejera, pasando por todos los puntos intermedios, incluyendo el bar, o la herriko taberna
Yo ese modo de integración vertical social por medio de un partido no lo he visto en ninguna otra parte de España: sólo alguien interesado en vender el actual sistema de partidos, y la democracia a la que sustenta con su importante función de canalizar los votos y la expresión ciudadana, como una especie de dictadura, está interesado en colar esa mentira: el que se ha querido mover al margen de partidos en España lo ha conseguido, por lo menos hasta un nivel muy próximo a las altas esferas. 
No tarda mucho Enric González en escribir explícitamente lo que viene apuntando: “Es muy probable que la actual clase política se desplome, como en otros países quebrados”. Es lo que le gustaría a él: que el PSOE acabase como el PSI de Pietro Nenni, Sandro Pertini, Bettino Craxi y Giuliano Amato, sólo por citar a los dirigentes más destacados de un partido que fue nuclear en la vida política italiana y desapareció en un sólo año, 1992, al igual que la Democrazia Cristiana.
Esa circunstancia es muy cara a todos los arribistas, agoreros, quincemistas informados -los hay, pero pocos-, golpistas y apocalipticos. De hecho, aquí en España Pedro J. Ramírez vive obsesionado con lograr algo parecido, y que lo pueda ver en vida. Es más: ha dedicado gran parte de su vida profesional y personal a lograr tal objetivo, al menos en lo que al PSOE se refiere. En eso están ahora muchos, desde Gregorio Morán que anuncia en su columna la inminente desaparición de un partido de 130 años de historia (los comunistas siempre han odiado al PSOE, por razones obvias y mezquinas) hasta los upeidistas que aspiran a crecer en votos a costa del PSOE, pasando por una amplísima gama de poderes fácticos, tantos como caben entre los dos ejemplos que he puesto.
Ese suceso, de haberse producido, tendría que haber sido en las elecciones andaluzas de marzo: no pasó de milagro y, de momento, el PSOE tiene cuerda para rato, hundido el proyecto chipiguay de Chacón y Barroso, y con un PP en el poder que hace todo el trabajo a la oposición, ya muy bien trabajado en la campaña electoral de noviembre de 2011, básicamente centrada en adelantar lo que el PP haría una vez en el Gobierno. 
Me temo que habrá partitocracia para rato, con sus males y sus virtudes. “No basta con trabajar y pagar los impuestos, hay que vigilar y exigir”:  mientras fluía el dinero a crédito, todo quedaba endulzado. A lo mejor ahora habría que incrementar esa labor de vigilancia y exigencia de la ciudadanía, y eso es labor individual de cada uno. 
Hasta incluso el propio Enric González reconoce esa pervivencia de la partitocracia, que de existir se basa en la estupidez de la masa que les vota: “Si creen que lo que vendrá luego será mejor, hicieron bien en votar a (“la crisis es un tema opinable”) y a Rajoy (“los españoles merecen un Gobierno que no les mienta”), o a esos líderes nacionalistas que se envuelven en la bandera para encubrir lo que trincan”. Y eso que el artículo está escrito antes de la histórica manifestación de la Diada de 2012. 
Grado de acuerdo con el artículo: 80%

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“Un estudio dice que el AVE gallego tendrá más usuarios que el catalán” Lo publica El País, sin ninguna crítica aparente. Lo ha hecho UGT, que cifra el número de usuarios para este enorme sumidero de dinero público en ¡cuatro! millones, cuando la CC.AA gallega tiene menos de tres millones de habitantes.
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Inaugurado el mayor puente atirantado del mundo. Está en la zona de Vladivostok, y comunica la capital rusa del Pacífico con una isla de 5.000 habitantes, pero con grandes planes de desarrollo: una residencia presidencial -para Putin, que seguirá siendo presidente de por vida-, expansión de la gran ciudad en torno a la que orbita, desarrollo de hoteles…en fin, una Hainan a la rusa, pero sin clima subtropical. Y bueno, como siempre pasa en este tipo de infraestructuras, tiene ante todo una finalidad propagandística, y más en una región a 10.000 km. de Moscú y demasiado cerca de China. Ha costado 1.000 millones de dólares.

En google maps pueden ver las obras de construcción, y la peculiar geografía de la isla, atravesada por un fiordo largo y estrecho.
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Ehhhhhhhh….sí, vale, de acuerdo, pero mientras sean jóvenes, para que puedan aplicar en su vida lo aprendido. El problema es que aquí se pone a estudiar todo el mundo como una especie de pasaporte a no se sabe qué -bueno, una vida de lujo y hedonismo, según la publicidad-, incluyendo gente muy mayor. Por no hablar de los ninis, que ni trabajan ni estudian, a pesar de que la educación en España es francamente accesible. Ahora se están quejando de que la FP va a costar 180 euros ¡por todo el año! Es que antes era gratis. Como todo. Hasta quejarse.
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Todo el primer párrafo es digno de El Mundo Today. Sin embargo, es la realidad: en casi 50 años de historia nunca ha dado beneficios. Algunas semanas después sale esta otra noticia, que pone en su justo valor esos resultados económicos: 140 millones de pérdidas si no fuese por las transferencias del Estado.
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De la serie esto no es como Grecia, hoy un pequeño guiño al país vecino, Portugal. Resulta que han desaparecido 135.000 niños y niñas portugueses: no es que un imitador de Herodes haya convertido el país en un charco de sangre infantil, es que esos niños sólo existían en las estadísticas, gracias a padres y madres que los declaraban para pagar menos impuestos.

Si investigan, en España saldrán cosas parecidas. Continua a leggere

Cosas que no se creen (II)

El siguiente aldabonazo en el decálogo de mentiras muy difundidas propuesto por Enric González es muy sencillo:

España entró en la modernidad

“Ni de broma”. Vale, pues no bromearemos, aunque el autor si lo hace, con una juxtaposición bastante paradójica: cita los rascacielos, “infraestructuras de lujo” y el “consumo de tecnología importada” (¿?) que se asientan, al parecer, sobre “un sistema judicial antiguo e ineficaz, una inexplicable incapacidad para invertir colectivamente en investigación y desarrollo y un montaje fiscal tan yeyé que todo lo hace al revés”

Vamos, el balance de una república bananera, de ahí que hable de obras arquitéctonicas/infraestructuras, y después ponga el asunto judicial a un nivel relacionado, la famosa I+D+i y la fiscalidad. Y todo esto dentro de la “modernidad”.

En España se han construido rascacielos, entendiendo estos como parte más visible de todo tipo de edificaciones sin uso y gran boato, como mis queridos palacios de congresos. Es cierto, así como el “efecto Guggenheim” de que por el simple hecho de construirlos ya eramos modernos. En cuanto a las infraestructuras “de lujo”, supongo que se referirá al AVE, aunque no lo cita. El resto de las infraestructuras no me parecen de lujo, sino en su mayor parte necesarias en un país que carecía de muchas de ellas, incluso las más evidentes.

La palabra “lujo” usada despectivamente lleva a pensar en aeropuertos con decoración de marfil, o simplemente aeropuertos sin uso, pero han costado más las ampliaciones de Barajas y el Prat -muy necesarias- que cualquiera de esos iconos en que los medios de comunicación han convertido el aeropuerto de Castellón o el de Castilla-La Mancha.

La rabieta de Enric González es contra la totalidad, contra la “modernidad”. Es indudable, y no creo que nadie razone lo contrario, que España es un país moderno, equiparable a la mayoría de los países de su entorno europeo en esas cosas que tanto escaman al periodista catalán. Se han cometido excesos -especialmente la red de AVE, por su carísimo mantenimiento-, pero creo que el tema infraestructuras será lo más perdurable de todo estos años de derroche, porque al menos quedan hechas, cosa que no se puede hablar de otras fuentes de dispendio.

En cuanto a “tecnología importada”, ¿a qué se refiere? ¿Sabe acaso González lo que cuesta desarrollar una tecnología a partir de cero? Probablemente sí, pero quédense de nuevo contra el ataque contra el extranjero -de donde se importa-, que se une al anterior contra la CEE. Pondré un ejemplo muy clarificador de desarrollar una tecnología “nacional” contra una “importada”.

Cuando Álvarez-Cascos sacó el concurso de la megaexpansión del AVE a finales de los noventa, repartió la  licitación entre una empresa consolidada en la tecnología y otra española como TALGO que no tenía ni puta idea de lo que hablaba. Hubo que hacer todo desde cero, y encima con un pliego de condiciones que estipulaba trenes a ¡350 km/h! cuando ninguno en el mundo circulaba a esa velocidad.

El coste fue altísimo, pero nuestro. Ahora, en teoría, exportamos ese AVE a Arabia Saudí y dicen que, quizás, a Rusia. No creo que ni aunque se pudiese exportar a EE.UU compensase el enorme gasto de dinero público -transferido a una empresa privada- que supuso ese ardor guerrero de “tecnología nacional” frente a la “importada”. Además, si algo lo hacen mejor fuera, ¿por qué intentar fabricarlo aquí? Creo que Enric González conocerá a Adam Smith, aunque quedan dudas después de este arrebato de “Made in Spain”.

Lo del sistema judicial “antiguo y ineficaz” no se cómo cogerlo, la verdad. Es cierto, pero como parece que todo gira en torno a la economía…¿Puede ser que sugiera que con una justicia “moderna y eficaz” estos desmanes no hubiesen sucedido? Será que todo forma parte de una idea de “modernidad” muy de los ochenta, la época de Enric González.

Las palabras mágicas de “investigación y desarrollo” no pueden faltar en estos manifiestos flagelantes sobre nuestro destino nacional. Pobre España que, pariendo con dolor y cada mucho tiempo, genios científicos, los tiene que enviar fuera para que triunfen. Es una “inexplicable incapacidad”, aunque digo yo que viendo que se produce generación tras generación, debería ser posible explicarlo.

Como González ya ha hablado de “tecnología importada”, debería saber que el famoso I+D es en gran parte importado, como corresponde al saber científico. Por qué exportamos tan poco, a pesar de que se han destinado ingentes recursos a este campo -así es, y más considerando el nivel de dónde veníamos- es porque quizás España no sea un país especialmente dotado para la ciencia.

Todo esto se basa en la creencia de que se puede hacer buena investigación y desarrollo en cualquier parte del mundo. Si se asume que el algodón no crece en Suecia, y que las grosellas no se dan en Nigeria, ¿por qué es tan difícil entender que, generación tras generación, no se den las condiciones para el salto en I+D que se propugna para España? Yo creo sinceramente que es por miedo a conocer la respuesta, o afrontar la realidad, con lo que eso supone.

Aquí se apuesta por la inmediatez, y esas apuestas estratégicas no se ven en uno, dos o tres quinquenios. Y qué decir de la clase empresarial, que cuando ven un título de Doctor piensan en un competidor que les viene a quitar el puesto. “Incapacidad para invertir colectivamente” en I+D: dado que el Estado si ha invertido, y muchísimo más de lo que debería, en este campo, el resto de “colectivamente” recae en el sector privado, pero González prefiere no hacer distingos y todo cae en el saco común de la demagogia.

Al parecer, nuestro sistema fiscal funciona así (“al revés”): “fomenta el fraude (estimado en 70.000 millones anuales), da vidilla a una robusta economía sumergida y asfixia a los asalariados y a las empresas medianas”. Más demagogia: parece que el sistema fiscal esté montado para funcionar así. González, muy buen conocedor de la realidad italiana (donde hasta Berlusconi, que por algo era empresario, instó a defraudar siendo Jefe del Gobierno) se debe haber equivocado de país, porque no se como calificaría el sistema del país mediterráneo, si reserva esos epítetos para el nuestro.

El sistema fiscal español es mejorable, especialmente en resabios del proteccionismo franquista y social, como que si tu tienes dos fuentes de ingresos, eres culpable de trabajar demasiado y te crujen a impuestos. Lo que no fomenta es la productividad, dentro de un sistema acomodaticio donde el Estado te provee de todo: sanidad gratuita, educación gratuita…¿para que voy a trabajar más, para que pague más impuestos? Total, no me van a dar servicios suplementarios….

Como esto sería meterse de lleno en asuntos que soliviantan a las masas con corazón social-demócrata, no nos separemos de este sistema fiscal “que funciona al revés”, fomentando el fraude. El que hace fraude es un caradura y las leyes (incluso esas “antiguas e ineficaces”) deberían ser más duras y estrictas; como esto no se cambia de un día para otro, toda este gente que entra en soflamas de “¡nos quitan la Sanidad!” y tal, debería empezar por pedir la factura en todos los sitios, porque ya está bien de echar las culpas a instancias más altas cuando para combatir el fraude, que nos afecta a todos, se puede empezar por pequeñas acciones cotidianas y al alcance de todos. Así a lo mejor no nos “asfixiamos”.

Grado de acuerdo con el artículo: 70%

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