Pedro Lemebel

Qué te de asco, Chile.

Qué la muerte de Pedro sea una -entre tantas otras- advertencia de tu propia suciedad, de tu arribismo insuperable, de tu metas aspiracionales que ahogan a l@s niñ@s de Chile, de tu cinismo andante y tu hipocresía desilusionada. De tus faltas de sueños y tu abandono de humanidad.
No espero que te hagas cargo de alguna, ni la mas mínima, responsabilidad.
No espero menos que te llenes tu estúpida boca con sendas de adjetivos, vanagloriando a Pedro.
Si al final, no entiendes y no quieres entender.
Vendíste el mar, el aire, las montañas, el sol después de vender cada uno de los habitantes.
Vendíste, no por urgencia sino por convicción.
Sigue, no más, vende lo que no es tuyo.
Por cada tarado que te da miedo de enfrentar, reconoces tu propio latido insignificante.
Por cada niñ@ que obligas vivir en la miseria del temor y la estructura vigente de las normas sociales y económicas, te entierras -aún más- en tu propio lodo de basura.
Por cada ser que debe mendigar para sobrevivir, te acarician indebidamente los patrones de Chile. Prestáste el culo y ahora, come caca.
Y ni fuíste un/a puta/a tan bueno/a. Pedís poco y te abusan.
Dale, Chile, lame la bota, una y otra vez.
Mata las flores, cada una diferente, para que no te amenacen cuando te miras cada día en el espejo en las oficinas brillantes de la SOFOFA o la Gran Minería.
Sigue exigiendo más de cada transeúnte.
Qué pague más por el pan, la leche, la palta.
Empújalos a todos a seguir marchando al ritmo prusiano para que se olviden de los placeres del cuerpo, para que se olviden de quiénes son o quieren ser, para que no osen jugar.
Qué te de asco, Chile.
Dejaste la dignidad y el orgullo en el portón de la Transición. Y préstaste el culo. Una y otra vez.
Qué Pedro no descance en paz y siga su lucha al galope, hacia otras aventuras. Continua a leggere

Columna: SIN PAVO(R), NICANOR

Las estrellas del mar se pusieron de acuerdo y marcharon juntas. Decidieron que en el mismo día que se lanzaba un panfleto polítiquero -enmascarado con tapa dura- ante un connotado gallinero de pavos reales, se anuncia el premio Cervantes.

La vieja Patria cantaba. Decía que Nicanor era el eligido. Otro premio para el hermano Parra. ¡Ay que nadie se acuerde de las inversiones de las pensiones chilenas en el Banco Satander ni que Endesa/Enel/Hidroaysén será aprobado! Claramente, con tantos pinguinos en las calles, la situación no es alentadora para los ingresos.

Mientras, en el bunker de la GAM, un selecto grupo del movimiento de los plumeros desechados mantenían silencio. En el escenario, un cincuentón ex ministro, ex jefe de gabinete, ex profesor sin cátedra, ex de una Pulitzer, ex reciclado y recauchado anunciaba por enésima vez que estaba disponible para lo que se le ofrezca. Tenía ahí, encima de la mesa, su programa político.

Cri-cri.

Con dramatismo, insiste. Indica, que entre sus manos, estaba el futuro de Chile. Algo inaudito. Algo jamás probado. Algo, por supuesto, nuevo.

El autodesignado estandarte de la juventud chilena (un ser que bien puede ser hasta abuelo de una que otra pinguina o pinguino), sonrie con dientes de lobo. Inquieta. Un pavo con dientes, eso si que es novedad y bizarro. Asusta y no gusta.

La receta para la cazuela de Chile, de ave por cierto, está y estaba en reinventar la mezcla. Es que, picando en el patio, paseándose por los barrios de Chile, el pavo descubrió algo. Encontró una joyita, “la desigualdad”. No vió pobres, observó seres ‘desiguales’. Gente, no tan pavos como él.

¿La solución? Entre logaritmos, y para que no digan que no es eficiente, ofrece 15 puntos que en resumen propone qué el Estado subsidie a las empresas para que muestren su benevolencia violenta y empleen a los/as ‘desiguales’. Alas, de ‘humilde’ a ‘desigual’.

Propuesta poco refrescante pero qué va. Hay que insistir hasta que alguien -al menos alguien, por amor a Maria- se crea el cuento de su genialidad. El manifiesto, que de surrealista tiene nada y de fiesta menos, es una obra de un solo acto de puro pathos sin erotismo alguno. Tanto plumaje prestado y tan poca carne.

En la costa, nos avisan que Nicanor ya no escribe. Nicanor se dedica a transcribir lo que dicen los niños. Nicanor tiene casi 100 años pero -curiosamente- siempre supo que el futuro de Chile, ay si, ese futuro a secas, no está en el empaque ni tampoco en revolver los ingredientes para que todo cambie para que siga igual. El futuro existe en algo que vive y juega. Levanta polvo y ensucia pero vive.

Entonces, a Nicanor tampoco le apetece a los pavos. Ni reales ni con el cogote suelto. Comprensible, tienen gusto a poco.

Ciencia cierta:
“aquí mandan los multimillonarios
el gallinero está a cargo del zorro…”
XXIV. SERMONES Y PREDICAS. 1977

¿Y nosotros? Nos queda esperar que se cumpla, pinguinescamente, que la poesía por ejemplo la poesía puede llevar a la ruina a un país si no se tiene cuidado con ella…
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