El efecto Guggenheim en La Mancha

La Torre del Vino, Socuéllamos (Ciudad Real)

Ha vuelto a pasar. El aviso lo dejó el lector @pedromalone en el anterior post dedicado a estos temas, y yo no daba crédito a lo que he ido viendo desde entonces. El pasado 10 de diciembre se inauguró el enésimo adefesio arquitectónico en un poblachón que quiere ser ciudad, y que difícilmente lo conseguirá por ideas como esta.

Es Socuéllamos un poblachón manchego de 13000 habitantes, compuesto principalmente de casas bajas. Junto con localidades vecinas como Tomelloso -que hace de capital comarcal- es conocido, si lo es por algo, por su vino, ese vino manchego que se mide por cientos de miles de hectolitros y rara vez en términos de calidad.

Ahí, en medio del paisaje plano de La Mancha, han levantado una torre de 40 metros de altura (once plantas) que se ve desde toda la comarca. Una torre que ha costado 4´5 millones de euros y cuyos costes de mantenimiento e incluso su viabilidad se antojan imposibles desde el mismo día de la inauguración, cuando el mal ya está hecho. Entonces la pregunta es ¿cómo se ha llegado a construir algo así?

Un diseño muy cuidado

La locura comenzó en 2008, no por casualidad el primer año de la crisis, ese donde algunos todavía negaban su existencia, minimizaban su impacto y duración o apostaban por políticas keynesianas de estimulación de la demanda con dinero público. Ese en el que la clase dirigente seguía como esos borrachos que siguen en una fiesta en un piso que no es suyo cuando ya han quitado la música y ha pasado la Policía a desalojar.

La idea vino del Plan de Dinamización Turística “Rutas del Vino”, que en sí mismo parece una idea equivalente a la que hay en otras zonas vinícolas: el problema es que en Borgoña, Napa o Le Langhe jamás harían una torre de 40 metros de altura. Estamos hablando, una vez más, de una especifidad española. O excepcion cultural, si la quieren llamar así. 

Leyendo la noticia del proyecto inicial, es imposible no reparar en la propaganda habitual del conchaveo entre arquitectos y políticos, trufada en esta ocasión (¡quien sabe!) con la verborrea habitual del mundo del vino: 

La Torre -Mirador, es una apuesta rotunda y decidida por el turismo de la comarca: un auténtico regalo para los sentidos. De unas características arquitectónicas totalmente innovadoras y con un carácter moderno y funcional sus 32 metros de altura, ofrecerán una visión única de los viñedos de La Mancha, la inmensidad de la llanura manchega es un espectáculo por sí misma: mares de vides a los pies del viajero, combinados con interminables puestas de sol, el horizonte enrojecido sobre un manto verde y un cielo tan hermoso que es difícil de calificar

Si leen el anterior enlace, auténticamente descacharrante, verán los primeros renders del proyecto, y más o menos lo que se ha acabado materializando: la torre-mirador, y dos edificios anexos -aún por acabar- donde estarán los fundamentales “Museo Etnográfico de Socuellamos” -vean el pliego de condiciones, increíble- y la Oficina de Información Turística, que “no será un mero centro de acogida de visitantes, expendedor de folletos, sino que en permanente colaboración con el Museo será una poderosa herramienta para dinamizar el turismo y sensibilizar a la población local”.

Difícil creerlo a la vista del resultado. Como pueden apreciar, el proyecto inicial prevía un color carmesí (¡ese vino! ¡viva el vino!) que ha desaparecido en el engendro final resultante, una especie de torre de vigilancia de institución penitenciaria, con hormigón y acero visto. No es que el color hubiese evitado esa asociación de ideas, pero al menos la habría disimulado algo más. 

Vista desde la Torre a la antigua playa de vías férreas. El “mar de viñas”

Pero ¿de que estoy hablando al usar la palabra “disimular” con una torre de 40 metros en medio de una planicie? Aquí la pretensión es que se vea y no tanto ser ese cacareado mirador. Estaría bien saber hasta qué punto han ejercido poder las querellas pueblerinas con los otros poblachones de la zona. En Italia se usa la palabra campanilismo (de campanile, la torre de la iglesia) para este tipo de disputas ridículas, siempre basada en “la mía es más grande”.

Vean cuanto de eso hay en la inauguración, a la que acudió la presidente autonómica María Dolores de Cospedal, que en la gran mayoría de las ocasiones ha privilegiado este cargo sobre el de Secretaria General de su partido. Y, en todo caso, jamás ha tenido problemas en compatibilizar ambas cosas, porque la que vale, vale. ¿Vale?

“Somos el mayor viñedo del mundo y tenemos el mejor vino del mundo Campanilismo puro y duro. Por supuesto, cuando uno atraviesa La Mancha tiene esa sensación: la de un sitio bendecido como Burdeos, las terrazas del Rhin o la Borgoña. Un territorio donde se conjuga el patrimonio histórico con una cuidada sensibilidad hacia el entorno, por parafrasear un hipotético folleto turístico. 

La estructura de inspiración carcelaria (¡un saludo a Focault y su panopticom!) tendrá unos costes de mantenimiento de 410.000 euros anuales, por solo ¡6000 en ingresos! No son las cuentas de esos enemigos de España que siempre aprovechan estos magnos acontecimientos para cargar contra nuestro bello país, sino las del propio interventor municipal. Por tanto, susceptibles de ser peores. 

Según se lee, el ayuntamiento de Socuéllamos ya tiene una abultada deuda de 11 millones de euros (recuerden: 13000 habitantes, salen a 800 euros cada uno), pero eso no es óbice para que las corporaciones municipales se hayan embarcado en lo que, en palabras del actual alcalde, “es la intención de crear un símbolo, un buque insignia dinamizador del turismo” 

El conocido como efecto Guggenheim adquiere en La Mancha la condición de una torre de penitenciaria, gris y con forma de periscopio. Todos quieren ser capital. Si los vascos han podido, ¿por qué no nosotros? Al final y al cabo, se trata de “un museo único en el mundo. Posee unas instalaciones extraordinarias que no existen en otros museos”. Ajá.
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Notable fotogalería con los contenidos de la Torre del Vino. Ojo al panel con la pregunta ¿Qué es el vino? O ese otro con Refranero popular. 

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Sobre las ciudades de llegada

Grindtorp (Täby, Gran Estocolmo), un sitio como los descritos

Se ha publicado en España, con cierto retraso -la edición original es de 2010- el notable libro Arrival City: The Last great migration, un destacado libro obra del canadiense Douglas Saunders, de profesión periodista y, a juzgar por este libro, uno de los buenos de su gremio.

El libro presenta, con una prosa fluida y sin apenas resultar monótono o aburrido, varios casus de lo que  el autor denomina con el neologismo ciudad de llegada, que no es otra que el primer asentamiento en la gran ciudad para los emigrados desde el campo. A pesar de incidir en el repelente abuso anglosajón de presentarnos a familias enteras con su nombre o filiación, el libro contiene un montón de ejemplos y circunstancias fácilmente extrapolables a cualquier ámbito.

No es casualidad que el autor sea canadiense: el gran país -por extensión- norteamericano ha demandado siempre más y más población foránea para ocupar y ocuparse de los vastos recursos de su territorio, empezando por el principal: el terreno. Sin embargo, no es un libro que trate de la experiencia canadiense, apenas reflejada en un casus, y de los menos transcentes. Es un libro con una pretensión global, en gran parte conseguida.

La tesis principal es que el mundo está viviendo la última gran migración del campo a la ciudad, y que esto traerá múltiples consecuencias. Ya se está viendo en China, donde se calcula que hasta 400 millones de personas desempeñan oficios manuales en las grandes aglomeraciones propiciadas por la dictadura comunista, pero que realmente no están establecidos en ellas, y si muy vinculados todavía a su pueblo, donde envían y dependen de sus remesas urbanas. Y lo mismo con la India.

Si estos lugares les parecen exóticos y alejados de su realidad cotidiana, también sale Europa. Uno de los pasajes más notables -de hecho, está muy bien escrito y presentado- nos lleva al confín polaco con Bielorusia, donde las explotaciones agrícolas están siendo abandonas y concentradas para que sean rentables, propiciando un éxodo a la ciudad, en este caso extranjeras: gran parte del supuesto milagro económico polaco, al igual que el español de los 60, consiste en haber enviado a todos estos agricultores a otros países, desde donde envían importantes remesas a las regiones más desfavorecidas del país.

El libro carece de gran aparato de notas -está escrito por un periodista, y no es pretencioso a pesar de un desasosegante comienzo- y de grandes teorías; de hecho, solo afronta el contexto histórico de las migraciones campo-ciudad a partir de la página 150, y tampoco muy bien (la Revolución Francesa la hicieron campesinos, ejem), pero esto no significa que sea vacuo: es muy apreciable la forma en la que va dejando teorías y explicaciones muy plausibles en cada caso presentado, nunca demasiado a la vez, nunca nada intranscendente.

Una parte importante del libro, y el tratamiento diferenciado más extenso, está dedicado a Estambul y los gecendoku -arrabales de inmigrantes en una de las grandes ciudades de llegada del mundo-, hasta el punto que al lector le queda la duda de que no haya sido un proyecto de libro paralelo que no germinó. Es el capítulo más ambicioso, y fracasa en gran parte por la pretensión de mostrar el fenómeno como el germen de todos los cambios en Turquía, el país que muchos países en desarrollo toman como referente.

El libro ofrece una visión del fenómeno en general muy positivo -con grandes elogios a la experiencia española, brevemente representada con el ejemplo de Parla (Madrid)-, con agudas lecciones sobre lo mal que les ha ido a los países que han intentado acabar o regular con las ciudades de llegada que, según lo expuesto por Saunders, si son flexibles y permiten a sus residentes adquirir la condición de ciudadanos y propietarios -todavía ambas cosas van muy asociadas-, contribuyen a la prosperidad del país y de sus individuos.

Es difícil rebatir esta tesis: allí donde el Estado se ha dedicado a combatir el fenómeno inexorable de la emigración del campo a la ciudad -en 2006 el 50% de la humanidad vivía en ciudades, para 2050 será el 80%-, el Estado ha fracasado o se ha quedado atrasado. Como es sabido, emigran los mejores, entendido esto no como algo meritocrático, sino como los más valientes o dispuestos a arriesgar, y toda esa energía, o se deja fluir libremente, o se vuelve levantisca. Ahí están muy bien puestos los ejemplos del gran suburbio teheraní de Emanzadeh´Isa, la horrible ciudad de la miseria chavista de Petare en Caracas o Mulund, en Bombay, donde se confinó a los musulmanes indios del estado colindante.

El libro no abunda en experiencias de como influye el urbanismo en el éxito o el fracaso de estas ciudades de llegada: si que tiene protagonismo en los ejemplos descritos de Les Pyramides en Evry (Gran París, el municipio donde fue alcalde el ahora famoso Manuel Valls), la típica utopía urbanista de los años 60, ideada de espaldas al ciudadano y edificada en honor del motor de explosión. Convertida rápidamente en una cárcel para sus habitantes porque todo es peatonal y no se pueden abrir comercios;  esos comercios con el que los inmigrantes prosperan a base de vender bienes o servicios a sus iguales, y que tan bien podemos comprobar en la realidad española.

Otro ejemplo traído por Saunders, y muy acertadamente, es el de Slotervaart, arrabal del Gran Amsterdam construido en los mismos tiempos y las mismas premisas utópicas que Les Pyramides. Fue ahí donde vivían los que después asesinaron a Theo Van Gogh, y donde las autoridades de la próspera y sin problemas financieros Holanda arrasaron todo el barrio para dar equipamientos y dejar que fuese un ghetto para inmigrantes, con medidas útiles como construir bloques asequibles para clase media holandesa, y que las escuelas dejasen de ser la extensión académica del ambiente rural que los padres emigrantes se habían traído de Borneo, Larache o Surinam.

Lo mejor del libro es que, presentando geografías exóticas o lejanas, no es difícil reconocer trazas comunes a cualquier país o ciudad que haya actuado de polo de atracción de inmigrantes; es un relato de éxito muy seductor y esperanzador, donde señala claramente el problema común -los turcos de Alemania no se han integrado porque jamás les han ofrecido ciudadanía, ni siquiera a los ya nacidos en el país- y también una conclusión muy evidente: la ciudad de llegada, si es dejada fluir libremente, es una ciudad de paso, puesto que se prospera hacia otras metas o lugares, dejando sitio en ella -mientras mejoran sus condiciones, puesto que nada te hace cuidar más las cosas que ser propietario de las mismas- para los nuevos recién llegados.

El tema escogido es fascinante, y es una pena que no se citen casos como los de Jeddah, la ciudad del mundo que más ha crecido, y lo ha hecho trayendo a gente de fuera de la petromonarquía medieval saudita, atraida por las altas subvenciones a la vida; o el paso testimonial por África, con el análisis de un arrabal de Kenia y unas referencias oportunistas y muy poco acertadas sobre Egipto y la conocida como primavera árabe. ¡Con lo bien que hubiese quedado para los fines del libro referencias a Lobito, en Angola, o el cruel ejemplo de Lagos, la megalópolis peor planificada del mundo!.

Como es un gran libro, ha tardado cuatro años en llegar al lector español; como es un tema que no nos importa en un país que durante varios años atraía más inmigrantes que ningún otro de la UE, ha tardado cuatro años en traducirse y publicarse -por cierto, sin ningún error y muy bien volcado al castellano-; como es un gran libro, no lo leerá nadie. Pero eso ya es otra historia.
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Algún día un historiador hará una buen resumen de este época y reparará en cosas como esta: subvenciones de dinero público (¡hasta 8500 euros!) para montar -y quemar, claro- hogueras de San Juan.¿Donde? En #gallegogrado, pero podría ser en cualquier otro sitio de España.
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Berlanga y Azcona se quedaron cortos. 
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El Museo Íbero de Jaen, otro más de esos equipamientos culturales fracasados, porque jamás contaron con un estudio de viabilidad, y sólo como vehículo para cobrar comisiones por la construcción y colocar a familiares como bedeles, para que esten cotilleando en las salas. Ojo al título de la tesis que está preparando el arquitecto. Es todo como de risa.

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"La desvergüenza y el despilfarro están llegando a unos límites que no resultan aceptables aun con anchas tragaderas"

Atención al “pero” en portada

El diario.es, uno de tantos de los irregulares medios por internet que han surgido tras la implosión de Público, se apunta hoy una buena exclusiva tras publicar #loscorreosdeBlesa, una serie de e-mails del antiguo director de Caja Madrid donde se ve la extraordinaria desfachatez con la que ha operado la clase política y empresarial de este país.

Nada nuevo, por otra parte. Favores para que ampliasen el crédito a una sobrina, autofelicitaciones por el éxito de la colocación de preferentes….nada nuevo ni especialmente destacable o sorprendente en alguien de su posición, aunque hubiese obtenido esa en 1996 por este mérito: haber sido compañero de oposiciones y promoción de Jose María Aznar a técnico de Hacienda, allá por los albores de los ochenta. A Villalonga, compañero de pupitre en El Pilar durante los setenta, lo colocó de presidente de Telefónica por las mismas fechas.

No es el tema que me interesa. Entre los correos -filtrados por un extraño “Partido X”, y que son muy escasos- para mí destaca sobremanera uno remitido por Rafael Spottorno, por entonces director de la poderosa Fundación Caja Madrid, a Blesa, y donde en un lenguaje difilmente esperable en un subordinado, le reprocha al amigo de Aznar su dispendio económico en la Fundación 2 de mayo.

Esta fundación se creó en 2007 para preparar los fastos del segundo bicentenario de la Guerra de Independencia. Desde su propio origen olía a alcanfor y mierda, pero sus actitivades lograron expandir el hedor hasta límites difícilmente imaginables, porque en 2008 todavía -a pesar de estar metidos de lleno en la crisis, se creía que iba a ser “pasajera”, y no sólo lo creía Zapatero- se gastaba a espuertas dinero público.

Su actividad, por decirlo francamente, se centra en la defensa de un españolismo rancio y centralista (las palabras huecas -por estar juntas- “nación y libertad” lucen en su nombre), como puede observar cualquier que entre en su página web y que, una vez dentro, vea los objetivos o su espantoso consejo asesor, donde están desde un pobre loco carlista (Bullón de Mendoza) hasta Virgilio Zapatero, el exministro socialista que fue rector de la Universidad de Alcalá, pero con amplio predominio de esa derecha liberal tan nuestra, y que es simplemente derecha: Fusi, Dardé, Arias Salgado (el de Carrefour y Adolfo Suárez), Edurne Uriarte y Victoria Prego, que cada vez roza más la demencia.

Todos, todos

La fundación esta presidida desde sus orígenes por el jesuita Fernando García de Cortázar, supuesto historiador especializado desde hace décadas en la divulgación -a raíz de un libro que se vendió como churros en los noventa, y que empieza diciendo que los españoles somos diferentes entre nosotros porque hay barreras naturales en nuestro país- y que la más pura definición de meapilas apesebrado por el poder (de derechas), al mismo nivel que Carmen Iglesias y otra gente de su catadura.

Pero no nos desviemos del objeto de este post de urgencia, y que no es otro que el correo hecho público por diario.es. Fechado el 3 de junio de 2009, Spottorno no se anda con medias tintas y espeta la frase que escojo de titular en la primera línea. Debe ser un hombre bastante íntegro, porque poco después subió a nada menos que jefe de la Casa Real. Lo que no se interpretar es que ese desempeño haya coincidido con la increíble campaña de despregio y de conspiración contra el Rey.

La Fundación Caja Madrid era un poderoso órgano en el mundo cultural: patrocinaba ciclos de conciertos, edición de libros invendibles, la Revista de Libros, la popular Casa Encendida de Madrid, todo un caudal de dinero -decenas de millones de euros- gastado a espuertas y propio de los años del despilfarro. Como a todo el mundo le caía algo, todos callados. “Es obra social”, decían.

Caja Madrid se empeñó en ser patrocinador único de la Fundación 2 de mayo, para lo que metió la salvajada de ¡diez millones de euros!, que se gastaron en iniciativas diversas y pintorescas, todas caracterizadas por la mamandurria que tanto detesta Esperanza Aguirre, muñidora del acuerdo y, poco después, enfrentada con Blesa hasta el punto del odio personal, en una historia todavía por contar.

Su primera iniciativa fue publicar y repartir gratuitamente ¡medio millón de ejemplares! (por favor, detengánse un poco y piensen en la cifra) de un libro con relatos del 2 de mayo. Relatos de literatos, ficción narrativa por tanto. Mucha historia aquí. Por supuesto, nadie se escandalizó. Algo caería de la lluvia de millones en aras de promocionar “los acontecimientos relacionados ideológicamente con la afirmación de la nación española”.

Leyendo la memoria de actividades de la Fundación, 250.000 ejemplares se distribuyeron en colegios e institutos de la Comunidad de Madrid; 100.000 por medio del ABC; 50.000 en la caseta de la Comunidad en la Feria del Libro; y los otros 100.000 entre pintorescas instituciones, desde el Ayuntamiento de Camargo (Cantabria) hasta colegios mayores. Había tantos y tantos que el libro se ha convertido en un clásico de las librerías de saldo, donde directamente no quieren ejemplares. Publicó Espasa, perteneciente a Planeta de Jose Manuel Lara, editor también de La Razón. Lo se porque vi la boda de su hija ahí, para que después hablen de la boda del indio de Mittal en Barcelona.

El negocio viene con el acuerdo con Unidad Editorial, la empresa editora de El Mundo y otras cabeceras, como la revista para iletrados y subnormales La Aventura de la Historia, que ha conseguido hacer de la historia un tema de gossip. La especialidad de la casa, que ahora está vendido la noticia del secuestro de un colaborador habitual con ese mismo esquema. Según ese acuerdo, esa revista de pseudohistoria distribuiría 5.000 ejemplares de un especial sobre la Guerra de la Independencia (¿quien era el amante de Manuela Malasaña? ¿Tenía Daoiz priapismo? ¿Goya era sordo o se lo hacía?) a fondo perdido, pero con cargo a Caja Madrid.

¿Cuanto se ha pagado por esto?

Una subvención encubierta a otra de las locuras de Pedro José Ramírez, el reportero independiente pero bien engrasado por la derecha. “Estamos poco a poco transfiriendo, por intermedio de la Fundación Dos de Mayo, Nación y Libertad, recursos de la Fundación Caja Madrid a determinados grupos de medios de comunicación, muy destacadamente a Unidad Editorial”, dice Spottorno. Es más, cuantifica el total transferido en “1.325.790 euros”, incluyendo una suculenta partida a El Mundo. No está nada mal.

En la Memoria (página 9) se detalla mejor: “Durante el ejercicio 2008, la Fundación ha distribuido mensualmente 20 ejemplares de la revista “La Aventura de la Historia” en cada uno de los 833 centros de enseñaza secundaria, mediante suscripciones gratuitas al profesorado especializado en esta materia de ESO, Bachillerato y Formación Profesional de la Comunidad de Madrid. 20 x 833 = 16660 ejemplares. Así aumenta la distribución de la revista, ya lo creo. Como los ejemplares tirados en el recinto ferial de Madrid.

En la Memoria de 2009 (página 12) la rediticia actividad continua, aunque no se especifican cifras, que si las conocemos es gracias al correo de Spottorno, patrono de la Fundación 2 de mayo en función de su cargo. Y lo que habrá visto como patrono, claro. Por la carta parece que se niega a seguir con eso y, efectivamente, en 2010 ya no se ven más transferencias ocultas a Unidad Editorial, aunque seguramente ese era el propósito: “dejar sitio a otra subvención a Unidad Editorial…y a las que puedan venir detrás”.

No sé, pero al calor de los fastos del 2 de mayo también se montó  la mierda de exposición que comisarió Perez-Reverte (un tío que se ha construido una imagen de antisistema de “decir las cosas claras”, pero que vive del poder y sus réditos) en 2008, donde había soldaditos de plomo, una “recreación de los fusilamientos del 3 de mayo” que haría las delicias de un parque de atracciones chino y demás mongoladas propias de su persona. Seguro que negará haber recibido un duro más allá de su trabajo profesional como historiador que es, al igual que Luis Herrero no recibía dinero del PP por opinar (aún) más favorablemente sobre este partido y sus intereses.

Que conste que me parece bien que haya dinero público a actividades como recordar, conmemorar y divulgar todo el proceso revolucionario que empieza el 2 de mayor de 1808 y llega hasta 1814, pero queda muy claro que ese no era el interés, sino simplemente montar una mamandurría sesgada, torticera y muy provechosa para unos pocos.

Y que se prepare Spottorno. Mañana mismo el diario El Mundo iniciará una campaña contra su persona, y casualmente todos los columnistas y dibujantes harán chanza y mofa de aquel día que pidió langostinos en un bar, “una cosa muy grave”, donde afilarán sus plumas Carmen Rigalt, Del Pozo, el enloquecido Enric González y Sostres, porque nunca reciben presiones de su jefe y escriben libremente sobre los asuntos que quieren.

Vaya mierda de país y de élites intelectuales y políticas que tenemos. Ni siquiera en horas gloriosas como la evocación de 1808 se evita quedarse salpicado de la porquería que inunda toda la vida pública.  Continua a leggere

Un puerto con un futuro negro (V)

Planta de ENCE en Navia. Es más grande que el pueblo

El problema sigue siendo el mismo: dar uso al puerto soviético de El Musel. Que haya movimiento. Tráficos marítimos. Carga y descarga. Y que se haga como sea.El post de hoy es un pequeño excurso -o, dado el contenido, ramal- donde se mezclan como por arte de magia el tema de las conexiones ferroviarias y la búsqueda desesperada de uso para la tremenda infraestructura ejecutada en Gijón.

A 100 km. del puerto sin uso opera desde hace décadas una planta de celulosa, una de las industrias que nadie quiere tener cerca, pero que siempre se instalan cerca de un nucleo habitado. En el caso de la papelera (pocas veces una actividad industrial tiene una denominación tan polisémica) el Gordo cayó en Navia, capital comarcal de la zona occidental de Asturias.

Gracias al nauseabundo olor de la instalación, el pueblo de 10.000 habitantes no ha crecido en las dos últimas décadas, a pesar de su ubicación costera, su mejora de comunicaciones con la autopista Transcantábrica y el boom del ladrillo común a todo el país. Su primacía regional ha ido a Ribadeo, al otro lado de la ría del Eo y ya en Galicia.

Carga de celulosa en el puerto de Ribadeo. Al fondo, Castropol

No sólo. La gran mayoría de los tráficos portuarios que genera la planta se van por el mismo puerto, especialmente los de exportación de los derivados de celulosa que producen, aunque la importación de madera si que se hace parcialmente por los puertos de Avilés y Gijón. La producción local de madera, a pesar de la gran superficie destinada al eucalipto, no da abasto, lo que provoca asombrosas peticiones. No es el tema de hoy.

Bien, pues en 2008, y con la obra de El Musel ya muy avanzada, al entonces presidente de Asturias se le ocurrió la idea de, aprovechando la línea de tren de vía estrecha que pasa cerca de la planta (la Gijón-Ferrol que tardó 40 años en hacerse), hacer un ramal para que la celulosa se llevase al puerto gijonés o, en clave regional, que la actividad económica repercutiese en la región donde se produce y, aunque ningún sitio lo ponga explícitamente, donde se padecen las consecuencia de esa producción: desde eucaliptos hasta malos olores y contaminación.

Según las siempre infladas previsiones, sería el 15% del tráfico del puerto. Dos convoyes diarios con 20 contenedores, 1600 toneladas diarias en total. Medio millón de toneladas al año, sólo en salida.No faltaban en las previsiones las apelaciones a la ecología -quitar camiones de la carretera- y la propaganda pura y dura, como “dar facilidades a la población para que utilicen el tren para su movilidad”, cuando acaban de poner una autopista a la puerta.

Para el proyecto se ideó un ramal de 2´4 km al coste de 9 millones de euros, porque también incluía una playa de cuatro vías dentro de la factoría y mejorar los viales internos una vez en el puerto, además de una cubierta para que la carga y descarga se pueda realizar en todo tipo de condiciones climatológicas, algo especialmente importante cuando se está hablando de papel y un sitio donde llueve bastante. Ah, y también 62 expropiaciones para tan corta distancia. Cosas del minifundismo.

Punto exacto de empalme del ramal con la vía existente

Una inversión pública considerable para una empresa privada, un poco en la línea de Adam Smith (eso de que los gobiernos en la economía sólo tienen que asegurar las carreteras y la seguridad, lo demás lo pone la mano invisible) y el precendente de la autopista hasta la puerta que Lerma y Felipe González pusieron a Ford en Almusaffes.

Inversión pública estúpida, puesto que la planta operaba perfectamente -de hecho, en 2010 inauguró una ampliación tras una inversión de 300 millones que permite incrementar la producción en 20% anual, hasta el medio millón de toneladas- a través de los puertos ya existentes, y que sobre todo demuestra una falta vergonzosa de planificación a nivel estatal de infraestructuras básicas como son las autopistas, líneas de tren y puertos. Todo mezclado aquí.

El puerto de Ribadeo, conocido como Mirasol, es un puerto de ría con los conocidos problemas que tienen, que aquí se acentuan por ser un espacio natural protegido. Eso no ha sido óbice, como no lo es nunca en la zona, para que se hiciese un dragado a las bravas para poder maniobrar con todo tipo de condiciones de la mar, o una dársena flotante para poder traer barcos más grandes. Barcos para la papelera, que genera el 70% de los tráficos del puerto.

Ante la noticia del ramal robatráficos, reaccionaron a la manera gallega, la misma por la que -por poner un único ejemplo- su sector agroalimentario se abre paso, y que no tiene nada que ver con la calidad: una rebaja de precios por debajo del coste del servicio, nada menos que un 54%. Y un contrato de cinco años para mover al menos un millón de toneladas hasta 2015. Por supuesto, en Ribadeo no hay terminal específica allweather, pero no parece que la papelera la reclame. “El puerto con los mejores precios para esta actividad de toda Europa”.

Además, en el mismo contraataque de 2010 se dejó caer que “el tren también pasa por Ribadeo”, como dando a entender que el ramal también podría servir para llevar celulosa a Galicia y no a Gijón. Es ridículo, puesto que lo hace muy lejos del puerto, adonde se llega tras un desnivel considerable desde la rasa costera. En todo caso, desde Asturias reaccionaron con un “contrato de exclusividad” para que el ramal sólo sirviese para ser usado desde los puertos asturianos. Como taifas, o peor.

Otra cosa inútil: cambió el gobierno regional asturiano y el nuevo presidente, el impresentable (por ser por todos conocido y por lo otro) Álvarez-Cascos paralizó la obra del ramal. Según sus propagandistas, faltaban “permisos” e incluso se aduce a el “límite de transmisión de vibraciones”, como si en la zona viviese el urogallo o el oso pardo cantábrico.

La realidad es que Álvarez-Cascos prometió paralizar la obra a los transportistas de la zona, que se benefician opíparamente (1600 toneladas al día, recuerden) del tráfico Navia-Ribadeo. Todos esos transportistas son votantes del partido político del antiguo Ministro de Fomento. Y todas sus familias, porque por esas zonas con el sueldo de un camionero vive una familia extensa. O dos.

Caído en desgracia el antiguo secretario general del PP, la administración socialista ha recuperado el proyecto, pero ha seguido con problemas muy curiosos. Ya ven que 2´4 km. de vía ferrea estrecha dan para mucho, incluso para ramificaciones -no en vano estamos hablando de un ramal- hacia la conocida Operación Pokemon, esa que lleva años en marcha en Galicia, y que básicamente viene a sacar a la luz las relaciones sicilianas entre droga, política, cuerpos y fuerzas de seguridad, corrupción, prostitución y tráfico de esclavas sexuales de esa región. Planean hacer 50 juicios desgajados de la parte principal.

Al parecer, un pequeño tramo de la obra ferroviaria dentro de la propia instalación portuaria de El Musel fue a parar a Javier Anchelergues Martínez, un tío que tiene una empresa donde está el solo, pero que obtiene contratos públicos de cuantía millonaria. Algo tendrá, además de su implicación en Pokemon. Por cierto, la obra ya ha pasado de los 9 millones de euros presupuestados en 2008 a los 14 millones de euros de 2013, y sigue sin estar acabada. Es una desviación del 55%.

En ese período la empresa pública de trenes de vía estrecha FEVE ha desaparecido, subsumida en RENFE tras arrojar 199 millones de euros (como los filetes que cuestan 9´99€/kg en el super) de pérdidas en su último años, el 2012. Con la obra sin hacer y el superpuerto soviético, sin uso. Otra historia más de este país, pero donde confluyen de manera mágica los elementos comunes a todas. Continua a leggere

Un puerto con un futuro negro (IV)

Una terminal gasista en otro puerto. Se nota porque se usa

Hub del carbón, hub del hierro…todo vale para dar uso a la descomunal y soviética ampliación del puerto de El Musel. La última ocurrencia, porque no puede ser calificada de otra cosa, consiste en hacer un hub del gas…para así de carambola dar también uso a la horrible y faraónica regasificadora de 100 metros de altura, que sigue sin uso.

La propaganda, usando lenguaje propio de otros ámbitos, califica la charlotada de “centro de avituallamiento”. ¿Para quien? Para barcos que usen “el gas natural como combustible”. Actualmente deben ser el 0´5% de los barcos existentes, pero está bien planificar con futuro y con tino, como la propia historia reciente de El Musel y de nuestro país nos enseña.

La noticia ni siquiera oculta la intención principal de esta majadería: “Rosa Aza dijo en el mismo acto que «la planta -regasificadora- hibernada nos cuesta dinero a todos», ya que Enagás tiene que ser económicamente compensada por la inversión que realizó en Gijón y no puede rentabilizar”. Aza es la presidenta de la autoridad portuaria, en el cargo por ser militante del PSOE. De ahí que también quisiesen enchufar al que dicen que es el poder en la sombra del partido en la ciudad.

“El puerto gijonés estará en condiciones de actuar «con ventaja» al «estar preparados» cuando llegue el momento, que todo apunta que no tardará demasiado”. Ejem. No se cumplen ninguna de las condiciones, y meter una gabarra flotante para los “avituallamientos” entorpecería las maniobras de los grandes graneleros para los que fue diseñada la ampliación. Estamos de nuevo ante un problema de falta de planificación estratégica. Sin embargo, ahí se está cabalgando. Se califica de “sede europea” una rueda de prensa sobre la ocurrencia, celebrada en la oficina que el Parlamento Europeo tiene en Madrid, que es como calificar “embajada sueca” a una tienda de Ikea.

Carga de productos siderúrgicos en El Musel

Entre las condiciones que no se cumplen está la de la conexión de la actual regasificadora sin uso a la red general, de la que dista 30 km. Aquí volvemos al mayor problema del puerto, que es de las conexiones. De todo tipo. ¿De qué sirve captar tráficos o usos imaginados como el del hub del gas, si después sólo se puede dar salida por el mismo mar por donde han entrado?

El primer paso es tener accesos ferroviarios, y más en un puerto granelero. Actualmente El Musel sólo tiene una conexión de vía única a través de una zona densamente poblada de Gijón. Construida en 1982, se usa de manera muy escasa, puesto que resto del trajín ferroviario se hace por vías internas hacia la muy cercanas siderurgia y central térmica, que posteriormente se incorporan a la red general.

Es un tráfico muy rentable porque es un tráfico esclavo: el puerto vive de esas dos grandes instalaciones, y a su vez es también la vía de entrada del carbón importado para el resto de centrales térmicas de su área de influencia, que incluye a León.  ¿Y que pasa cuando hay un tráfico esclavo, esto es, cuando no puede haber alternativas de transporte a las existentes? Que se privatiza.

Al igual que en las autopistas más rentables de España -y en Asturias también saben de eso-, lo que es un negocio redondo se deja en manos de operadores privados. No les extrañe que, a pesar de sus características, el área ferroviaria de El Musel pase por ser ¡la de mayor liberalización de servicios ferroviarios de todo el país! ¡En un auténtico cul-de-sac ferroviario!

Tráfico esclavo de carbón. Liberalizado, como indica el nombre

La primera línea regular privada de mercancías de España se remonta a 2007, cuando Acciona -una empresa muy vinculada al poder de entonces, como su labor de paripé en la lamentable venta de Endesa dejó bien claro- se hizo con el contrato para llevar el carbón descargado en El Musel hasta La Robla, en León, en un trayecto muy peculiar ya explicado aquí.

El negocio es tan opíparo que, en no tardando un año, ya había un segundo operador privado ¿Para hacer la competencia al primero, como los fanáticos de la “mano libre” creen que pasa? Los trenes y el trazado ferroviario son un monopolio natural, como parece que no se ha entendido tras la liberalización thatcheriana de los ochenta. O quizás precisamente por eso.

La salida al mar de Castilla y sus ovejas merinas

¿Liberalización ferroviaria? No, qué va: para explotar otra línea esclava, esta vez de cementos importados hasta Valladolid.  Lo más paradójico del caso es que suben el tremendo obstáculo ferroviario de Pajares ¡por tracción diesel!, porque el problema de accesos a El Musel tiene un parte adicional desgajada del sumario principal -por usa el simil judicial- que es la de la variante ferroviaria de Pajares: ya ha devorado 3.000 millones de euros, tiene el túnel perforado desde hace tres años, y no se espera que entre en uso a medio plazo.

El tráfico de contenedores hacia Castilla -para lo que también fue ideado el superpuerto- es inexistente, aunque se llegó a realizar la faraónica obra de un “puerto seco” en el importante nudo ferroviario de Venta de Baños (Palencia). Este pueblo, que fue bendecido en el siglo XIX por ser donde se desgajaba la línea de Madrid hacia el norte en las líneas de Irún, Santander y Asturias ha hecho esto:

Castilla redimida por los puertos secos

Una explanada de ¡215.000 metros cuadrados!. Conocida como VentAstur, con participación de la autoridad portuaria de Gijón y también la de Avilés (¡hay que estar en todo, fíu!), actualmente está en visos de quiebra y sin ningún uso, a pesar de las tremendas soflamas que se pueden leer en este artículo de ABC de 2003, en plena era del Despilfarro y en el momento de la constitución de la sociedad empresarial que iba a explotar la “plataforma logística”, que más bien se concibió para robar tráfico de coches de las factorías de Renault al insignificante y ridículo puerto de Santander.

Con pérdidas constantes, y con un puerto con las mismas conexiones ferroviarias que en el siglo XIX, poco se puede esperar. Noticias propias de película de Luis Berlanga. Ni siquiera en una fantasmagórica recuperación económica, esa por la que Castilla lleva suspirando 500 años. Ver el mapa del área de influencia del puerto seco de Venta de Baños y horrorizarse es todo en uno, porque el puerto de Madrid hace ya tiempo que es Valencia. A Madrid no van graneles, van contenedores. De Madrid sale poca cosa, porque no produce nada industrialmente significativo.

Un puerto sin salida ferroviaria es un puerto con un futuro negro. Y presente. No obstante, fíjense que moviendo únicamente el 10% de su carga por tren, está en una situación fantástica: la media de los puertos españoles es del 2´5%, pero eso tiene que ver por nuestro subdesarrollo secular con el tren, que por supuesto el AVE  no va a paliar. Ni parece que ningún Gobierno.
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Por ejemplo, acumular carbón para especular en la ampliación soviética de El Musel. Ah no, que de eso no hablan.
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 Una noticia genuina de MafiAsturias. La clave está en el penúltimo párrafo.
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El Corte Inglés consigue refinanciar el 100% de su deuda tras acordar con ¡27 bancos! un plazo aplazado para dentro de ocho años.  La noticia viene sin firma, como todo lo de esta empresa. Ahora, a esperar que mejore el consumo, ¿no? Y que la sucesión, si la biología tiene el capricho de que se produzca en esta plazo, sea incruenta, vertical, única y de camisa vieja.
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¿Por qué existe Oxford University Press? ¿Por qué gran parte de las universidades americanas tienen una editorial que publica libros atractivos, desde el diseño a su contenido? ¿Por que los libros de las universidades españolas son una puta mierda en el 95% de los casos, invendibles bajo ningún canal que no sea la compra por parte de los alumnos, obligados a ello? Vean esta noticia por si les interesa el tema.
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Galicia=Sicilia+mierda de vaca 
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Si son lectores de este modestísimo espacio, ya sabrán mi querencia por las estatuas. Esta noticia debería tener más transcendencia, y dice mucho de una ciudad que fusiló a su hijo más ilustre.  Continua a leggere

Un puerto con un futuro negro (II)

Render muy idealizado sobre la ampliación de El Musel. Con uso.

La regasificadora para dar algo de uso al puerto soviético de El Musel costó 370 millones de euros, pero ese no es el principal gasto de la instalación. Por supuesto, no se incluyen los gasoductos ni el resto de infraestructuras necesarias para dar funcionamiento y salida a la instalación, como suele ser habitual en todas esas obras públicas, donde destaca el caso de las autopistas y autovías licitadas sin conexiones ni enlaces. O esos hospitales públicos sin equipamiento. O sin accesos. Simplemente la carcasa exterior.

El principal gasto es su simple mantenimiento, como detallan en esta noticia escrita con odio, rencor y falta de apego a la realidad, en la más pura tradición del periodismo español. Fíjense que primer párrafo: pues lo han conseguido. Y el tiempo les ha dado la razón, la que siempre tuvieron -por una vez- los ecologistas. Al final, no han sido esos los argumentos tomados en cuenta por el Tribunal Supremo para declarar ilegal la instalación, sino uno que estaba bien presente.

Por normativa europea, y que siempre es de mucho sentido común, una instalación de ese tipo no puede estar a menos de 2 km. de distancia de un núcleo habitado. Aunque Gijón es una ciudad extraordinariamente compacta, desde hace muchas décadas tiene una pequeña mancha urbana de casas encaramadas encima del puerto, que el anterior ayuntamiento intento eliminar declarandolas ilegales en el PGU, a su vez declarado ilegal tiempo después.

Fue una operación torticera, de la que no se supo nada hasta que apareció en el documento, y que, visto en perspectiva, sólo tenía como finalidad facilitar la instalación de la regasificadora inútil. Se llegaron a manejar fantasmagóricos informes sobre si esas viviendas estaban en terreno inestable, fuentes contaminadas repentinamente con mercurio, y demás tretas que darían para una novela de Oscar Wilde con Mr. Scrooge. En el barrio, apodado El Muselín (y lo era así antes de El Muselón inútil), se ha celebrado la sentencia judicial con júbilo.

Muy bien. Batalla ganada, pero no la guerra. Lo cual nos sigue dejando con el mismo problema de entrada: ¿qué hacer con el superpuerto vacío? Darle uso. ¿Cómo se da uso a un puerto que no tiene las conexiones exteriores construidas, incluyendo el nuevo túnel de Pajares con coste de 3.000 millones de euros? De manera muy, muy díficil.

Fíjense que uno de los usos posibles es ¡construir un almacén de productos tóxicos! ¡En el parte del puerto más cercana a zona poblada! Se trata de los productos clasificados como ADR y DIR según la directiva europea de productos peligrosos, y van desde los explosivos hasta los químicos, pasando por los corrosivos, peróxidos orgánicos e infecciosos. También radioactivos, aunque la empresa interesada -que obviamente lleva el término green en su nombre dice que sólo haría acopio de productos químicos. El analisis ecologista de esta nueva iniciativa vuelve a ser el más acertado.

Además, el puerto está en quiebra.  Tiene 465 millones de deuda neta y, como buen organismo público, planea venderse a trocitos, especialmente las partes más rentables, que no son precisamente las de la ampliación. A precio de saldo, claro.  Además, la clásica operación de refinanciar la deuda -gran parte de la nueva obra se hizo con un crédito del Banco Europeo de Inversiones- y aplazar el pago para cuando todos los responsables del desaguisado hayan muerto. De viejos.O de ricos, cobrando indemnización.

Tal es así que el presidente de Puertos del Estado se plantea la viabilidad del puerto, con un coste total de la obra de ampliación cercano a los 1.000 millones, y sin ningún recurso propio para hacer las obras de conexión terrestre. Las últimas cuentas anuales publicadas son desastrosas e indican la quiebra técnica: deuda de casi 500 millones de euros, apenas 1´5 millones de euros de ingresos netos. Peor aún: las cifras de trasiego del puerto retroceden a niveles de hace 15 años.

Sin embargo, empieza a verse una luz al final del túnel. O una costa después de la tormenta: en los 10 primeros meses de este año ha habido un incremento de mercancías del 5%. ¿A qué se debe esto en un contexto de crisis económica, con unos tráficos cautivos por el consumo de la siderurgia y la central térmica? ¿Cómo puede haber crecido el tráfico de mercancías en un puerto infrautilizado y mal planificado, que ni siquiera puede dar salida terrestre a su trasiego? Pues simplemente no moviendo la carga del muelle. Lo verán en el siguiente post.
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El Corte Inglés consigue refinanciar el 100% de su deuda. Con 27 bancos diferentes. A 8 años. Con un interés del 4%, pero ni siquiera eso confirman. Interés del 4% cuando el precio del dinero está al 0´25%. Bueno, propaganda para el que se la crea.  Continua a leggere

Un puerto con un futuro negro (I)

Ampliación soviética del Puerto de Gijón

Es injusto, y es una idea que vengo repitiendo, que los iconos de los 15 años de Despilfarro se centren en el conocido caso del aeropuerto de Castellón y otros ejemplos bien conocidos. Hay multitud de casos a lo largo y ancho de nuestro país, en muchísimas ocasiones mucho más sangrantes.

Hoy le ha tocado el turno al nuevo puerto de Gijón, que pueden ver en la imagen adjunta: es toda esa mancha gris que se extiende contranatura más allá del cabo que daba abrigo al puerto existente y que, como indica la foto, está completamente vacio.

Conocido como El Musel -curiosa topónimo que entronca con la palabra inglesa mussel, mejillón- su emplazamiento actual alejado del casco urbano data de 1907, cuando se construyó como puerto exportador de carbón de las cuencas mineras asturianas, y también del excedente de población. Es un puerto de graneles sólidos -aunque como todos los puertos, también tiene un importante tráfico de petróleos, aunque nunca se indique como tal- en simbiosis con la importante siderurgia y la central térmica ubicadas en un valle adyacente. Al margen de eso, y que es un tráfico de importación y casi nunca de exportación, apenas tenía movimientos.

En plena orgía de gasto público, y con un lugareño al frente del Ministerio de Fomento (y, por tanto, responsable de Puertos del Estado) se emprendió un demencial concurso para la ampliación del puerto, sin ninguna base real sobre tráficos futuros, viabilidad ni uso posible. Afectado, además, por ese mal regional que es el grandonismo, y que no precisa mayor explicación.

Baste con decirles que ganó la segunda opción menos conservadora. Llegó a haber una propuesta de hacer un dique exterior aún más descomunal (el finalmente construido tiene una longitud de casi 4 km, pero prometo no abrumarles con datos: son todos soviéticos en su dimensión), finalmente descartada no por cuestiones económicas o ecológicas -que jamás se tuvieron en consideración-, sino porque aquello ya era demasiado para todos.

La construcción de lo conocido como “obra civil” se demoró cuatro años (de 2005 a 2009), con su propia intrahistoria que daría para un buen libro. Les cito sólo unos casos: hubo que traer la piedra desde canteras a 100 km (jugosa ganancia para los camioneros), la cantera que estaba más cerca era de un catedrático de economía, y un antiguo alcalde del PP en un pueblo cercano robó hierro de la obra, nada menos que ¡600 toneladas!. Es otra tradición local: la de robar el bien de todos en las numerosas empresas públicas que había en la región. Nótese que en este caso no han sido gitanos. Al contrario.

Todo este tipo de cosas hicieron que el montante de la obra se dispare hasta unos inigualables sobrecostes de 251 millones de euros adicionales, desde los 580 millones de euros iniciales. Un 43% más. Si la esta cifra inicial no les parece ajustada a la realidad, tengan en cuenta que como “obra civil” se incluye únicamente la construcción del dique y otras dos explanadas-ampliaciones, pero nada de la equipación necesaria. Eran los muros de una casa. Por lo menos en el Palma Arena, la Caja Mágica u otros casos espectaculares de sobrecostes, se dejó la obra acabada y con techo.

Para dar un poco de contenido al superpuerto, se ideó una regasificadora de unos cien metros de altura por cada uno de sus depósitos, que recientemente acaba de ser declarada ilegal, en una de esas sentencias que nunca se cumplirán. Acabada en 2012 sin ningún tipo de planificación -una vez más-, no está conectada a la red, no se prevé que lo esté hasta por lo menos el 2018 y, por consiguiente, todavía no ha entrado en funcionamiento. El superdique, que iba a albergar grandes buques metaneros LNG (gas natural líquido), sigue vacío. Supervacío.

De hecho, la planta similar que hay en Bilbao opera al 50% de su capacidad, y la que hicieron en terreno de valor ecológico en la ría de Ferrol, al 20%. Sólo por referirse a las del entorno próximo. De ahí la necesidad de construir a toda prisa una regasificadora que no entrará en servicio, si lo hace, hasta dentro de diez años. Pues bien, estas mentes tan brillantes que planificaron toda la infraestructura, han vuelto a hacer bingo con el plan para dar uso al supuesto gas traído de allende los mares.

Ya hubo un intento de hacer lo mismo por parte de Hidrocantabrico -la eléctrica local, en manos de los portugueses de EDF, a su vez en manos de los chinos-, pero es ahora y con sentencia de hoy mismo en el BOE cuando el proyecto de Endesa de construir una central de ciclo combinado en terrenos de la ampliación del puerto también recibe la calificación negativa de las autoridades.

Les recomiendo vivamente leer las declaraciones de impacto ambiental que periódicamente aparecen, agrupadas en tandas, en el BOE. Dicen mucho, muchísimo, de la zona y los intereses donde se quiere ubicar el proyecto que necesita del preceptivo informe previo ambiental.  Insisto en que con toda la historia del puerto soviético de El Musel se podría sacar un buen libro.

La central de ciclo combinado se ubicaría en terrenos ganados al mar al otro lado del superdique (en la foto, el cuadrado gris en el ángulo superior izquierdo), para lo que Endesa había ideado un tubo semisubmarino que atravesase el Cabo Torres -accidente geográfico que ha perdido el nombre, porque ahora está rodeado de cemento- sin supuestas afecciones ecológicas. El informe es demoledor en sus conclusiones.

Sorprende por su desfachatez la posibilidad de verter al mar el agua captada para refrigerar el proceso de combustión de gas para producir energía eléctrica a una temperatura de ¡siete grados! por encima de la media, sin plantearse que eso tuviese influencia sobre la vida marina de la zona; sorprende, quizás aún más, que el proyecto no prevea la salida eléctrica de la energía producida (870 MW de potencia instalada), dejando, una vez más, la futura obra de una subestación adicional para más adelante.

Habrá un tercer intento de central de ciclo combinado, porque hay que dar uso a esa regasificadora. A ese puerto. Seguramente los argumentos que hoy se leen en contra en el BOE se convertirán, por arte de “los puestos de trabajo”, el “progreso” y el “desarrollo” en argumentos a favor cuando llegue la ocasión. Como el ciclo económico es el que es, ahí ven unos nuevos cadáveres que ha dejado el superpuerto de El Musel. En los próximos días les contaré más.
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Calatrava enloquece y compara sus pirámides en Valencia con la Alhambra o el Museo del Prado.
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Empresas públicas estatales, un ejemplo de gestión

Tanto con eso de la marca España y dos de las empresas públicas que más la pueden representar acaban de presentar brutales despidos y remodelaciones en su estructura y funciones. Una apenas ha tenido impacto mediático, a pesar de su relevancia, y la otra ha contado con todo el impacto mediático, porque está mucho más radicada en el terruño.

La primera es Acción Cultural Española, la empresa pública encargada de montar las exposiciones sobre la marca España fuera de nuestras fronteras y que, cuando fluía el dinero a crédito y tenía otro nombre, también las montaba dentro de España, con suculentas minutas a cambio de contenidos francamente mejorables.

Parecía que el criterio que imperaba era cuanto más, mejor, y ahí que se celebraron con grandes fastos y gastos todos los centenarios, aniversarios y bicentenarios que tuvieron a bien de coincidir antes de 2009, cuando se corta el dispendio de dinero. Ahora, pasada la borrachera (llegaron a contar con 30 millones de presupuesto, ahora es un 75% menos), la empresa despide al 40% de su plantilla y rebaja el sueldo a los que se quedan.

La presidenta es Maria Teresa Lizaranzu, que además es directora general de Industrias culturales y del Libro y, pásmense, la esposa de Álvaro Nadal, el responsable de la Oficina Económica de la Moncloa, que por su cargo y desempeño en la actual situación, es íntimo de Rajoy. Seguramente la señora Lizaranzu tiene ambos cargos por su valía personal, y no por ser la esposa de quien es, que aquí pueden leer mejor.

La meritocracia de los números uno y dos de las oposiciones a cuerpos generales del Estado: así está formado este Gobierno. Y para el resto, la meritocracia de estar casado, o ser primo, o hermano, porque “tenemos la generación mejor formada de la historia”, pero por si acaso vamos a ir colocando en los puestos a familiares y amigos, como en todas las anteriores generaciones de España.

En fin, vayamos al primer ente público que aplicó un ERE, conocido por todos como Paradores. En la wikipedia se puede ver la génesis de lo que parecía una buena idea en un país con amplio patrimonio histórico y que vive en gran medida del turismo, aunque el que ofrece Paradores no es el que realmente aporta la parte del león, más visible en Platja d´Aro.

Con el tiempo y, especialmente, los Quince Años de Despilfarro, Paradores se fue convirtiendo en un red inmensa y que inauguraba instalaciones en sitios realmente incomprensibles, movido por las presiones locales o pensando que, por arte de magia, el visitante dispuesto a desembolsar 180 euros por una doble querría pasar una noche en pueblos y aldeas de mierda en los sitios más feos y cutres que existen.

Se convirtió en una agencia pública de colocación de los amigos del pueblo agraciado, donde se colocaban en los servicios -el que estudio en la capital, en la dirección del centro; la prima en la cocina; el hermano en la recepción- a las fuerzas locales, porque otra fuente de empleo en la zona no había, o no se quería buscar. Si tienen la molestia de leer la lista de Paradores en el anterior enlace, verán como hay provincias sobrerepresentadas -las de siempre- y donde el paro campa con cifras de África, aunque no siempre lo recojan las estadísticas.

Los planes iniciales, que contemplaban atajar el problema con soltura con cierre de hasta siete establecimientos y cierre durante meses -los de aún más baja ocupación- de otros treinta, se han quedado al final limitado al cierre de un único establecimiento -en Puerto Lumbreras, Murcia- y a seguir esperando a que escampe, que para algo los que trabajan ahí se sienten con derecho a puesto de por vida.

Sin embargo, la empresa pública sigue, al parecer, con su programa de aperturas, como este establecimiento en una de las zonas más remotas de España, y que pasaría a ser el más grande por superficie de toda la red, demostrando una notable capacidad de adaptación al entorno. Aquí, a toda máquina y prietas las filas hasta el abismo.

¿Y quien es la directora de Paradores, la responsable de tan sabias decisiones no llevadas a término? Pues nada menos que la ex-mujer de Rodrigo Rato, a la que dejó hace unos años para irse con otra más joven -concretamente, 30 años más joven y periodista, que la profesión está muy mal: alguna se ha tenido que recalificar en Princesa-, pero que ha mantenido muy buena amistad con gente de poder en el partido de gobierno.

Seguramente la señora Ángeles Alarcó es la de más valía para ocupar la presidencia de Paradores, porque en este país impera la meritocracia. Eso, ante todo. Y si algún día se privatiza todo Paradores, incluyendo los recintos históricos en donde se enclavan los más respetables, seguro que la empresa adjudicataria será de un amigo, o ex, o primo, o hermano.

Este es el ejemplo que sale de un somero análisis de las dos entidades públicas empresariales a nivel estatal que han presentado los dos primeros ERE. La figura jurídica se creo para dar lo mejor de la empresa privada al patrimonio público, y ya ven. Para los amigos. España, año 2013.
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El mejor y más agradecido rascacielos de las conocidas como “Cuatro Torres de la Ciudad Deportiva”, ejemplo duradero de la locura de los Quince Años de Despilfarro, prácticamente vacío y con unos costes de mantenimiento de 6 millones de euros al año.  Sólo se habla del aeropuerto de Castellón y otros ejemplos en la mente de todos, pero hay muescas en todas partes. Continua a leggere

No es Bartolín, pero casi

E-mail recibido y respuesta de Cervera

No supera al caso Bartolín, pero desde luego merece entrar en la antología del disparate político. Tiene todos los elementos necesarios: un pueblo, un lerdo, corrupción, humillación, tramas oscuras, luz pública -tampoco mucha-, correos y bueno, la escopeta nacional, porque Berlanga fue muy grande en retratar nuestra sociedad.

Ayer se supo que la Policía había detenido, y posteriormente puesto en libertad, al diputado nacional por el PP Santiago Cervera, bastante conocido por revolotear en medios de comunicación -entre ellos la SER-, por pertenecer a la Mesa del Congreso y por parecer, hasta ayer, un político diferente y un dirigente de futuro. Hasta ayer, ya les digo, porque ha presentado su dimisión, en lo que seguramente será el abandono de su carrera política.

Es un gesto que le honra: pierde su condición de aforado para el juicio que tendrá que afrontar por extorsión, nada menos que al presidente de la caja de su pueblo, Navarra, ese extraño lugar donde se mezcla el agrarismo medieaval, la alta tecnología, Batasuna y el Opus. Los navarros son muy suyos, y ojalá lo sigan siendo. Ahí va una buena muestra.

El 5 de diciembre, el presidente de la caja navarra recibía un correo extorsionador no de la ETA, que es malvada y pérfida, sino de un anónimo en el que conminaba al señor Asiain -nombre de banquero donde los haya- a depositar 25.000 euros a cambio de no revelar información confidencial sobre la institución que dirige. Tampoco tan confidencial: al parecer, en su calidad de abogado, habría facturado grandes cantidades a la caja navarra, lo que ya de por sí es lamentable pero muy frecuente.

El e-mail, que no hemos podido ver, también instaba a Asiain a depositar la citada cantidad en un rendija de la muralla de Pamplona, concretamente a la altura del parque de la Media Luna, justo detrás de un conocido club deportivo. A lo mejor ustedes mismos han meado en esa misma rendija durante los sanfermines y, si no lo han hecho, seguro que alguien si. No puedo imaginarme un sitio más fétido en todo Pamplona, salvo el comité de ética de la Facultad de Medicina.

Asiain, que según la información facilitada estaba de vacaciones en Las Canarias -esos puentes, esas cajas que hay que rescatar, esos rigores del invierno navarro-, denunció el correo directamente en el puesto de la Guardia Civil del pueblucho guanche más cercano. Me imagino la cara de los olivas allí destinados: un presidente de una caja denuncia una extorsión en Navarra, en las antípodas del territorio nacional. Imagínense la escena, por favor. Y con Pepe Isbert.

La cita era el día 7, y las fuerzas del orden, que últimamente andan más ociosas por esas zonas del norte irredento, había establecido un dispositivo de control, imagino que muy discreto. Es una pena que las informaciones disponibles no indiquen la hora, pero en Pamplona es fácil imaginar que por ahí no habría ni un alma, y para eso da igual que sean las siete de la mañana que las siete de la tarde. Alguien acudió al punto de encuentro, y fue detenido dos días después. Un diputado nacional.

¿En que estaba pensando el diputado nacional del PP Santiago Cervera cuando acudía a ese lugar, sin un alma por la calle? Según su versión, más completa que la de Asiain, ha sido víctima de una trampa y que “le pudo la curiosidad”. Alguien le citó, también trámite e-mail, en ese mismo punto y lugar para dejarle documentos “de relevancia judicial” que afectaban a la caja de ahorros navarra.

No sabemos si Cervera es aficionado a las películas de espías. Si lo es, se entiende que picase; si lo es, no se entiende que no viese que era una trampa. Lo que si sabemos es que Cervera formó parte entre 1996 y 2003 del consejo de Caja Navarra, y que desde entonces ha sido un fustigador de las dudosas prácticas -comunes a todas las instituciones de crédito en España- de este extraño engendro llamado caja, gobernada por políticos como el mismo.

Tras recibir el correo, digno del género (“por mi parte no volveré a mantener comunicación alguna con usted”), Cervera contestó muy displicente -y pueden ver ambos en la imagen adjunta- explicando que no le molaba el juego en lo que tenía de cutre, pero que si tenía algo que darle, que adelante. Y que no iba a estar en Pamplona esos días. Sin embargo, acudió a la cita, y de la manera más macarra posible.

Tras pasar por el lugar señalado, se alejó porque vio una cámara (ya les digo que el dispositivo policial era muy discreto), para a continuación volver pertrechado con un gorro y una bufanda, seguramente por el frío de Pamplona y no para no resultar identificado en una posible grabación: este es un detalle significativo, porque indica que sabía que podía ser víctima de una trampa, pero aún así pergueñó.

Llegados a este punto, es difícil creer que un diputado nacional pida 25.000 euros de extorsión. Así no se hacen las cosas, y si más con el tres percent y otros medios de coacción sutil. Yo creo la versión de Cervera y la trampa, aunque el hecho de que haya caído ya es motivo suficiente para acabar con su carrera política. Y renunciando a su condición de aforado, lo que dice mucho a su favor.

Asimismo, estoy convencido que dentro de su caída un factor muy importante, incluso para el que ha tendido la trampa, ha sido la vanidad de Cervera, en la que también influye que participase en medios de comunicación. ¿Cómo resistirse a acceder a información comprometedora y después hacerse el interesante por ahí? ¿Cómo? Pues muy fácil: diciendo que no. Cervera lo hizo en un primer momento, pero después le pudo la curiosidad, incluso superior a las cautelas que tomó al ponerse gorro y bufanda.

Asiaín ha dicho que seguirá adelante con la denuncia y que no llegará a ningún acuerdo, ya sugerido por el abogado de Cervera. Me parece bien y será lo mejor. De manera muy interesante, en la dirección del PP se ha dejado caer al político en peso libre. No es un cambio de postura en el partido de Zaplana, Camps y demás, parece que se hayan desprendido de un fardo incómodo.

La encargada ha sido Cospedal, con la que al parecer mantenía una relación distante. No es un pata negra: viene de UPN, el partido extraño que, ora va con el PP en coalición, ora se enfrenta y se separan. En la última trifulca dejó el partido del carlismo light -donde llegó a ser candidato a la Alcaldía de Pamplona- y se pasó con armas y bagajes al PP, llegando a presentarse en la lista por Madrid en un puesto nada anónimo.

Relativamente joven para la progresiva gerontocratización de la política española, era una estrella en ascenso, como todos los que se foguean en medios de comunicación, algo a lo que no debe ser ajeno que esté casado con Mónica Ridruejo, ex directora general de RTVE. Alguien le ha cortado las alas, seguramente de manera definitiva, probablemente por todos estos asuntos.

Lo que lleva a pensar en un fenómeno que está ahí, a la vista de todos, y en el que nadie parece reparar. En el PP se suele pagar caro no venir de una trayectoria de militancia íntegra en el partido, como bien sabe Esperanza Aguirre; pero peor aún es destacar con personalismos y protagonistas: el que tendió la trampa a Cervera debía saber bien esta características del lerdo.

Los protagonistas del famoso congreso de Valencia del PP en 2008, el que se saldó con refrendó de Rajoy al que todos habían intentado poner la zancadilla tras la derrota electoral, han ido cayendo uno a uno: los que se presentaban con el aval de la juventud -apenas cuarenta cumplidos- como Costa y Camps cayeron bajo Gürtel, tras haber caído en la trampa de dejarse encadilar con una posible candidatura alternativa a la del gallego. Y mejor no les hablo de Esperanza Aguirre, que por algo se aferra como un náufrago a la dirección del PP madrileño.

Por utilizar una metáfora futbolera, que no me gustan mucho, en el PP no hay banquillo: es mucho mejor recurrir a los Posada y Pastor, que si se definen es por la palabra “gris” en toda su polisemia, que a alguien como Cervera. Con la excepción de Soraya SdS, en el PP, si eres joven, te cortan la cabeza, aunque en este caso la vanidad y la “curiosidad” de Cervera la ha servido en bandeja, cual Bartolín.
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(Actualización de hoy mismo, por la noche) Leyendo el estupendo blog de Fernando Garea en El País, me entero que Cervera intentaba, desde la mesa del Congreso, poner en marcha una cuenta de twitter de la institución, y hacer transparentes los viajes de sus señorías. Casualmente, y digo casualmente porque de los 365 días que tiene el año todo esto ha tenido que suceder ayer, justo cuando ya había sido detenido y puesto en libertad, conocemos estas dos noticias íntimamente relacionadas.

Primera: el Congreso ya tiene twitter. Y el primer twitter ha sido una felicitación navideña confesional. El vulgo se ha quedado con el rollo anecdótico, cuando aquí lo relevante es cúando y de qué manera. Ayer mismo.

Segunda: el Congreso ya publica los viajes de sus señorías. Eso sí, nunca su cuantía. Al extranjero, siempre en preferente. En tren, en club. Ayer mismo.

Esto lo pongo por si alguien tenía alguna duda que Cervera era un tío incómodo en su partido, y que le han hecho la cama -aprovechándose de su vanidad- de una manera tremenda. A mí me cae simpático, aunque solo sea por sus tweets, que lamentablemente he conocido demasiado tarde.

Una vez más, en la política española, se cumple eso de la foto y el que se mueve.
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El 70% del presupuesto de inversión de un Ayuntamiento, nada menos que 33 millones de euros, para pagar deuda de una empresa municipal que tiene 3.000 plazas de aparcamiento sin vender. Es en Oviedo, pero seguro que pasa en otros sitios. Continua a leggere

Otra campaña contra Ryanair

Lo mejor de Ryanair: cuando no hay pasajeros

Como buenos consumidores de medios de comunicación de masas que son ustedes -además de este extremadamente minoritario-, les supongo enterados de la enésima campaña anti-Ryanair desatada al final del verano contra la compañía irlandesa de vuelos a precio justo, una campaña donde confluían intereses políticos y mediáticos, con estos últimos siguiendo la claque que marcan los primeros.

Ryanair es mala, perversa, como quedó bien explicado en un post de hace tiempo. Tan mala que ofrece vuelos a precios justos (si establecemos que son baratos, es que los demás son caros: hay que preguntarse por qué) y encima ¡la gente los compra! ¡y repite! ¡y la compañía cada vez abre más rutas y se expande! ¡Esto es increíble! ¡Una empresa de éxito!

A la habitual retahíla de noticias sobre aviones que piden aterrizar con prioridad (que no emergencia) porque cargan la cantidad justa de combustible (¿saben que hasta no hace mucho tiempo los aviones se desprendían de su combustible sobrante antes de aterrizar?) y que se presenta como una catástrofe, a principios de agosto un avión de Ryanair perdió la presurización de la cabina de vuelo.

Con todo el mundo con teléfonos móviles con cámaras, salieron las imágenes de las mascarillas desplegadas y todo eso; no pasó absolutamente nada de riesgo, pero ahí estaba el alarmismo: parecía la típica serpiente informativa del verano, como las asesinas motos de agua (creo que este año no ha salido), la desaparición del Mar de Aral, o la cerveza y sus propiedades nutritivas.

El Gobierno, de la mano de la gallega y monjil Ana Pastor, tomó cartas en el asunto pero ¿cual es el asunto?  Pretendía poner sanciones a Ryanair por poner en peligro la seguridad aérea, desconociendo que carece competencias en esta materia, que sólo corresponden al país donde esté radicada la empresa. ¿Lo desconocía? Puede ser, puesto que es una persona que ha aterrizado en Fomento como un paracaidista, cuando su formación es en Sanidad, pero es mucho más probable que la puesta en escena fuese muy estudiada para dar la impresión de que el Gobierno hace algo.

El ridículo fue tan espantoso -con la ministra con cara de Mr. Potato haciendo un juego de palabras entre low cost y low security que no le salió bien porque no sabe hablar inglés- que la UE tuvo que señalar que el Gobierno español no puede hacer eso; tantos años de liberalización del tráfico aéreo para que ahora los gobiernos nacionales empiecen a poner barreras alegando las conductas más variopintas.

Quien lo ha tenido claro desde el principio ha sido el impresentable presidente de Ryanair, que ha calificado con las palabras que merece toda esta serie de incidentes magnificados: “es una campaña”. Efectivamente: a Ryanair le acusan de tener más de 1.200 incidencias en lo que va de año, metiendo en ese sumatorio asuntos como pérdida de equipaje. Es una campaña con todas las de la regla, y si no vean estos datos.

Iberia, que es una compañía en extinción y que opera menos vuelos que Ryanair (si, es la realidad) en España, acumula más incidentes de los de verdad que la compañía de coste efectivo irlandesa. En este blog especializado, copiado de un piloto que se hizo muy popular hace diez años contando divulgativamente asuntos de uso común en la aviación, se explica muy claro como los medios de comunicación -en parte por el analfabetismo de sus redactores- se confunde incidencia, emergencia y urgencia.

Lo que hay es una campaña contra Ryanair. Como sabrán, la aerolínea Iberia está lanzado su filial de vuelos baratos Iberia Express, que vende más caro que Ryanair o Easyjet, en el enésimo intento desesperado por salvar un modelo de negocio que ha reventado por la competencia y por la aplicación de los más sanos principios del liberalismo.

Iberia, aunque digan que es privada, no lo es. Es una compañía asistida públicamente, por su representatividad. Recuerden que en este país se ha hecho durante los Quince Años de Despilfarro una inversión desmedida en infraestructuras aeroportuarias que ahora, con la quiebra de Spanair -menuda historia ahí, con la Generalitat quebrada financiado a fondo perdido los aviones-, esa Air Europa que es de chiste hasta en el nombre y la evaporación de Iberia, corren el riesgo de caer en la pérfidas manos extranjeras, en gran medida por la incapacidad nacional para gestionarlas eficientemente.

Estos días los periódicos están llenos de ese gran inversor en publicidad en medios que es Iberia: no es casual que en una época en que los medios tienen más autopublicidad (el nuevo coleccionable, el suplemento, el chándal del R. Madrid) que publicidad de empresas salga esta campaña contra la compañia irlandesa, que se anuncia muy poco en medios, especialmente comparada con Iberia e Iberia Express.

Además, ¿cúal es la prueba definitiva cuando hay una campaña en marcha? Mirar lo que hace El Mundo: aquí relata como a unos pasajeros no les dejaron entrar en un avión por la cara con unas ensaimadas, que debían considerar que no eran bulto. A mí de Ryanair lo que más me disgusta son los pasajeros, que piden servicios de jet set cuando han pagado menos de una comida en un restaurante de los malos: exactamente la misma actitud que tienen como ciudadanos ante el Estado. 
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Curiosamente, Sagunto es la misma ciudad donde dio sus primeros pasos el famoso Enrique Bañuelos, el de Astroc, Brasil y ahora el pelotazo en Cataluña.Y todavía siguen hablando de los Altos Hornos, que cerraron en 1984….
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Nicho laboral para licenciados universitarios en una Universidad de provincias norteñas: teleoperador. Eso sí, en tu propia región, lo más valorado. La noticia hiede a franquismo rancio en toda su redacción y estructura, además de las declaraciones.
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A esto se dedica Santiago Niño, uno de los economistas de referencia -es un decir- de los agoreros, quincemistas e inversores en sellos: la Ufología.
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Pinchazo comercial en La Coruña. Reproduzco íntegro esta parte: “las cifras, a día de hoy, muestran una ciudad de 250.000 habitantes con 12 centros comerciales y 427.596 metros cuadrados de superficie bruta alquilable, lo que sitúa la ratio de metros cuadrados comerciales por cada mil habitantes en 1.725, una media que quintuplica la del estado. Todo ello teniendo en cuenta que, desde 2008, la superficie de metros cuadrados comerciales se incrementó un 257%, con la especial aportación de Marineda City, que alberga el 46% de la oferta total de la ciudad”
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De la serie Esto no es como Grecia, no llega esta noticia: el Gobierno heleno financiará con 29 millones de euros la construcción de un circuito de Fórmula-1. Aquí ya lo hicimos, con los resultados esperados.
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“Paseando chapa”, esa expresión ferroviaria para cuando un tren parte y llega a una estación sin pasajeros, se hace realidad todos los días
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