Se amplia otra vez el Museo del Prado: todos a callar y a tragar

Traza oculta, nombre de la propuesta ganadora

A alguien con poder e influencia se le ocurrió hace poco tiempo que, dado que el Museo del Prado cumple 200 años en 2019, había que hacer algo transcendente, al margen de la habitual inundación de folletos, exposiciones y nueva iluminación que franquean estos aniversarios, artificialmente inflados por mor de la propaganda. Como el país es el que es, no se ha ocurrido mejor cosa que otra ampliación del Museo.

El concurso se ha convocado en abril -y eso que decían que el Gobierno en funciones no puede hacer estas cosas, eh- y se ha fallado hoy mismo, todo un récord en la Historia de España y en, particular, del Museo. Para no meterse en problemas, se ha sacado pecho de que no habrá ningún tipo de obra subterránea -porque nunca se sabe lo que puede aparecer en una zona donde antes estaba el Palacio del Buen Retiro- y de que toda la operación costará únicamente 30 millones de euros. De partida.

¿Qué bien, no? El Museo del Prado, ¿quien puede estar en contra? Según se lee en la propaganda, se “permitirá ampliar el espacio expositivo”. Claro, es una ampliación. Otra más, tras la eterna de Moneo que se prolongó por espacio de décadas -con embrollo judicial de por medio-, y esperemos que más afortunada, aunque es mucho esperar.

La de Moneo desplazó la entrada a la parte trasera, creando nuevos y necesarios espacios para cafetería, grupos y demás, y la tontería absoluta del “Claustro de los Jerónimos”, uno de los pocos edificios antiguos de Madrid, en pésimo estado de conservación, y donde ahora se exhiben, fuera de escala y a modo de “en algún lugar había que ponerlos” los espléndidos bronces de los Leoni. Para llegar hay que subir unas escalaras automáticas tipo centro comercial, y todavía no conozco a nadie que, al llegar, no haya puesto cara de estupor.

Ah, sí, que también se ganó espacio para los talleres y la “labor investigadora del Museo”. ¿Hacía falta hacerlo ahí, con una obra millonaria y de acabados dudosos, desde el suelo de travertino a spina hasta el rojo pompeyano, pasando por el cobre? Imposible criticarlo, porque es el Prado, es Moneo, y es probablemente el salón más noble de España. Oremos, y a callar.

Y por eso, porque no se ha podido criticar, se llega ahora a esta nueva ampliación, donde el Prado salta al Salón de Reinos, donde durante mucho tiempo estuvo el Museo del Ejército hasta que el idiota de Ruiz-Gallardón lo regaló a Toledo para que Bono pudiese dar algo de contenido a la millonaria reforma del Alcázar, porque la cacareada biblioteca del sitio -”de las más importantes de Europa”, y en Oxford, París o Roma riéndose- no atrae más que estudiantes del poblachón manchego.

Desde entonces, se estaba esperando la dentellada del Prado. La ampliación “natural”, porque los museos crecen y crecen como tumores, aquí y en la Cochinchina. A la fase final han llegado ocho proyectos, y se ha escogido el de Norman Foster con el arquitecto fracasado local Carlos Rubio, no vaya a ser que piensen que es obra de un extranjero, al igual que le pasó a Richard Rogers con la T-4, obligado a concursar con Lamela -un arquitecto que llevaba 30 años sin hacer obra grande, por motivos evidentes para todos- para poder tener opciones de ganar.

El proyecto es una mierda. Lo es por el planteamiento -las prisas, el hecho de ganar 5700 m2 de superficie, pero de los que únicamente 2500 son de espacios expositivos- y por un hecho muy poco destacado en este día de propaganda neoImperial: no se sabe a qué cojones lo van a dedicar. Como lo leen.

Montan un concurso a toda prisa porque el aniversario se echa encima, y lo montan sin saber para qué va a servir. “Espacio expositivo” ¿de qué? No lo saben. Lo único que saben es que, en la habitual jerga enferma del gremio arquitectónico, se “rentabiliza al máximo el uso museístico en el edificio y crea un gran atrio de acceso en la fachada sur, imprimiendo a este espacio un carácter semiabierto y permeable al exterior, pero suficientemente controlado para que sirva de protección a la fachada original del Salón de Reinos, en la que se recuperan sus huecos y balconadas. Sobre dicha fachada emerge la prolongación de un gran espacio expositivo en planta tercera, con mayor altura libre y anchura que el actual, formando la cubierta del atrio, a la vez terraza orientada al campus

Yo les traduzco: “semiabierto y permeable al exterior” significa que quieren quitar el tráfico de la zona, ya de por sí prácticamente residencial y residual, pero es algo para lo que no tienen competencias, que pertenecen al Ayuntamiento. Al respecto, recordar que cuando Nouvel hizo su fracasada ampliación del Reina Sofía – encargo a dedo fingiendo un concurso: querían una copia del KKK de Lucerna, su obra maestra- también le prometieron quitar el tráfico y el túnel de la Ronda de Valencia, cosa que jamás se hizo y así ha quedado el edificio-refinería: como una caja de resonancia del intenso tráfico de la zona.

Los renders de la propuesta ganadora no llevan a engaño. Dentro de la pantomima del gremio, muestran a muchedumbres que llegan al Salón del Reino por una plaza peatonal, y dentro les espera una gran galería llena de….mesas de hostelería. Lo pueden ver aquí. En principio nadie está en contra de peatonalizar una zona, ni de poner cafeterías asociadas a equipamientos culturales -una vez más, como en todo este sector, el ejemplo británico es el mejor-, el problema es que se dan por hecho muchas cosas que no funcionan bajo el principio de “hechos consumados”.

Pero las prisas cuentan. Al magno fallo del jurado invitaron a la alcaldesa de Madrid, una señora de más de setenta años incapaz de decir que no, y que tendrá que aceptar el trágala -magnífica palabra del castellano- de manera sumisa, porque si no la insultarán desde todas las almenas mediáticas, algo que ya recibe habitualmente, pero ahora con el epíteto de “Carmena obstruye la ampliación del Prado”, que en el universo simbólico del español vulgar está a la altura de la Constitución, “nuestra lengua” y la tortilla de patatas, que por algo se apellida “española”.

Otra palabra que necesita traducción es eso de campus, ya puesto en cursiva con toda la intención.  El campus es ese espacio que pretenden peatonalizar-apropiarse, porque entre el edifio histórico del Prado -el de Villanueva, un edificio magnífico y digno de la mejor capital europea- y el Salón del Reino no hay vínculo material. ¿Qué mejor palabra que campus, como si fuese una Universidad y no un Museo? ¿Quien no ha oído hablar del campus del Louvre, el campus de los Museos Vaticanos o el campus de la Tate?

Supongo que quedará un buen edificio, porque es raro un edificio de Foster que no sea notable, y ahí está su otra obra madrileña, una de las cuatro torres de la Ciudad Deportiva, la única que no hace llorar a Vitrubio. Un edificio que aumenta la edificabilidad del Salón de Reinos en la tercera planta -Carmena, trágala también en el expediente urbanístico- tanto en altura como en anchura, apoyándose directamente en lo que queda de los “huecos y balconadas”, “recuperándolas”, como si estuviesen perdidas.

Muy bien. Entra dentro de lo que es la arquitectura de hoy en día. Lo que no se entiende, y nadie va a conseguir explicarme, es como en un país lleno de infraestructuras que no sirven, que todavía no ha salido de una crisis parcialmente provocada por construir sin ningún tipo de estudio de viabilidad y pertinencia, se pueda plantear una ampliación de un Museo sin saber que uso se le va a dar, salvo el más que evidente de convertir el nuevo espacio expositivo en un chiringuito para fiestas, picoteo y más y más tontería, todo a cargo del erario público. Y miren las imágenes del “proyecto ganador” para cercionarse que es así. Pero es el Prado. Todos a callar. Y a tragar.
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El artículo tiene muchas lecturas y cuestiones para analizar, pero quédense con este dato: el 45% de los titulados españoles trabajan por debajo de su cualificación. Y si sois padres, hermanos, primos, vecinos o allegados de alguien que vaya a empezar en el sistema universitario, no cejeis en esfuerzos de disuadirlos de estudiar cosas como Turismo, Filosofía, Sociología, Relaciones Laborales o Periodismo. Os lo deberían agradecer toda la vida.
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1 de cada 4 hogares asturianos dependen de una pensión de jubilación.
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Esta noticia ilustra muy bien cómo la corrupción es una lluvia fina que cala.
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Gabino de Lorenzo, uno de los políticos más impresentables de esta Segunda Restauración borbónica, tenía cocinas en dependencias públicas. El origen del dinero, totalmente irregular. Su función, aún más.
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Interesantísimo artículo sobre la guerra comercial entre Rusia y Arabia Saudí por el mercado petrolero indio.
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En Toulouse, ciudad muy próspera gracias a la industria aeroespacial, una universidad de prestigio y a ser la capital en un radio de 400 km, están planificando 40.000 viviendas más.  Les da igual el túnel de Canfranc, como es natural. Comparen su situación con la de Zaragoza, por favor. Los del teleférico entre la nada y el vacío.
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Extremadura lleva reclamando 40 años una autovía entre Badajoz y Cáceres, y lo hace mediante lloros y artículos como este, donde se demuestra que no hay necesidad de algo así.
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El mayor buque-establo del mundo. Es como un crucero. En todos los sentidos. Continua a leggere

Ramón Espinar, llegó la hora de tu dossier

Tu utopía pagada por todos, tu VPO

Estos días ha vuelto a aparecer el famoso recurso al dossier que tan bien se vio con el caso Puyol o al idiota de Ignacio González: la sensación de que los servicios de inteligencia de este país tienen un archivo con cosas comprometidas de todos y cada uno de los ciudadanos notables de España, al igual que sucedía en la RDA con la Stasi. Mientras vayas por la vereda, no te pasará nada; como te salgas de ella, aparecerá algo -con fotos, documentos, grabaciones- en el peor momento y con el fin de amedrentar, acabar con un proyecto o acabar con la extorsión de Barbara Rey. 

Quizás fue premonitorio que el día antes de los hechos a relatar el siniestro personaje que siempre ha sido Luis María Ansón se descolgase en su irrelevante columna de El Mundo con una alusión a que el CNI “dispone de un arsenal de irregularidades y vergüenzas del líder Podemita”,  que no es otro que Pablo Iglesias. Cada uno dará la veracidad que quiera, pero ahí está la famosa frase de Fernández Díaz sobre “esto la Fiscalía te lo afina”, conocida precisamente por otra de esas filtraciones interesadas que se venden como periodismo. Se crea el informe, real o inventado (¡un saludo a Trías¡), y después ya viene el iter judicial, con tanto de exhibición mediática, ruido y enmarañamiento.

El agraciado por el último informe policial filtrado ha sido Ramón Espinar, líder de Podemos en el Senado y famoso por aparecer bastante en la tele, amén de ser hijo de Ramón Espinar, que en tiempos fue el Consejero de Cultura de la Comunidad de Madrid, además de miembro del Consejo de Caja Madrid, con tanto de tarjeta opaca a la fiscalidad. Un personaje conocido y de primera fila del partido que irrumpió con fuerza en las europeas de 2014, y que ha trastocado parte del andamiaje de la II Restauración Borbónica.

El medio elegido para la filtración ha sido la Cadena Ser, el mismo donde la Policía tiene una portavoz permanente que finge ser periodista, y que responde pavlosiana al nombre de Ana Terradillos. Seguro que la conocen, porque siempre entra con ímpetu y loable dedicación, vendiendo como noticias lo que simplemente son notas de prensa elaboradas en la cúpula de Interior. La Cadena Ser, que pasa por ser la mejor emisora española por calidad, no lo es tanto por méritos propios como por deméritos de los demás, en esa miriada de emisoras que se agrupan en ese espectro -y no solo radiofónico- que va desde la derecha soft a la ultraderecha.

La agraciada con la filtración con el dossier elaborado desde la cúpula de El Sistema ha sido en esta ocasión Mariela Rubio, redactora especializada en Defensa, casualidad de las casualidades el ámbito donde se mueve el CNI, y que en los últimos tiempos -será que no hay suficientes escándalos en el Ejército español- también está pluriempleada en cubrir la información de Podemos, tarea que hace con la misma eficiencia que el lameculos italiano Francesco Manetto en El País, el buque insignia de PRISA.

La exclusiva de la periodista Rubio -fan de Zaida Cantera, cómo no- salió a primera hora, y después fue replicada por el resto de medios, sin citar la exclusiva, y sin que en la emisora se inquietasen: saben perfectamente cual es el origen. Un día toca a unos, un día toca a otros. Es su función en la sociedad.

Ramón Espinar, cuando contaba 23 años, compró un piso de una habitación y dos plazas de garaje en una cooperativa en Alcobendas, una población de contrastes en el noroeste de Madrid: en su término municipal está La Moraleja -que lo conocerán del ¡Hola!-, un casco “histórico” de pura cutrez y fealdad española, y varias urbanizaciones de wannabes españoles de los de pádel, reloj Time Force y bisutería de Tous. Un lugar como otro cualquiera, porque la anomía es la característica principal del extrarradio de Madrid.

El piso era una VPO, una de las muchas siglas existentes en la Comunidad de Madrid para referirse a la vivienda protegida, un pingüe negocio para promotores, ayuntamientos, partidos políticos y adjudicatarios, que ven incrementado su patrimonio de manera artificial, simplemente por el hecho de existir y resultar agraciados en un sorteo, para que después venga alguien y hable de meritocracia y demás mierdas: el más puro azar delimita quien pasa a ser propietario de un bien de cientos de miles de euros, con posibilidad de revender o alquilar pasados unos años. Dicen que diez, pero son muchos menos, especialmente en la segunda opción. 

No es el tema, pero la mejor política de vivienda social es la que no existe. La Constitución garantiza el derecho a la vivienda, y en eso se escudan los que urden las tramas de construir cubitos con forma de casa y colores estridentes, para que desde fuera se note bien claro que ahí viven los subvencionados. Secuelas de la política falangista de Arrese, el plan de 1957 (¿nunca te has fijado en la plaquita con el yugo y las flechas que seguramente hay en casa de tus padres o abuelos?) y el Estado de Bienestar entendido como el pisito en Torrevieja del panel final de El precio Justo.

Como de momento existe, y ningún partido lleva en su programa acabar con esta mamandurría llamada VPO, VPPB, VPP o VPT, hay que lidiar con lo que hay, y ahora mismo es que “nuestros jóvenes” no pueden acceder a una vivienda, porque están muy caras. O algo así. Era así en 2010, y sigue siendo así en 2016, con muchos ayuntamientos de sitios de franca regresión económica, demográfica y social gastando ingentes recursos en poner pisito a gente que, simplemente por el hecho de haber nacido ahí, se ve recompensado con una vivienda pagada por todos, y que invariablemente termina alquilando mientras se va a buscar el jornal a la gran ciudad.

No es el caso de Ramón Espinar. Su padre era de posibles, tanto que el imberbe de 23 años se puso a pagar la primeras cuotas de la cooperativa en el 2007, con apenas 21 años y sin trabajar. Pasaba el dinero, según ha explicado en rueda de prensa, su papá -con el que después tarifó-, su mamá y su abuela, y el ponía la mano para nada menos que 52.000 euros, materializados en la escritura de compraventa de 2010. En este aspecto se han cebado mucho, pero no está de más recordar que no tenemos la posiblidad de escoger a nuestra familia, esto es: Espinar no tiene la culpa de haber nacido donde ha nacido, y si su familia se puede permitir adelantar esa cantidad de pasta, pues bien para el. Es una práctica común en España, por otra parte. 

Lo que tiene la culpa Espinar es de ser un zote. De haber comprado una casa en 2010, con 23 años y recién licenciado, una casa de un precio disparatado y que, según práctica común de las promotoras, obligaba a pagar también dos plazas de garaje, tuvieses coche o no. Un timo mondo y lirondo, vendido como “necesidad básica” y todo lo demás. Y de ser un zote por tener este marrón en su pasado y no decirlo poco a poco -por ejemplo, en sus múltiples ponencias sobre los fondos-buitre y la VPO en Madrid- al estilo de “yo también caí en la trampa” o algo así. Se pensaría que jamás le iban a sacar esto. Qué zote.

Lo que hace interesante al caso, y es donde se han centrado las suspicacias de todos los interesados en sacar jugo al caso -que tiene poquísimo recorrido legal, pero que al menos esta vez no es un informe policial inventado de cabo a rabo-, es que Espinar vendió la casa a las pocas semanas de suscribir el contrato de compraventa, que le obligaba a pagar en hipoteca subrogada -del BBVA a ING- más de 90.000 euros. Al revés que otros que se han quedado entrampados de por vida en una casa con cristales naranjas y vistas a una piscina comunal con una palmera de plástico, Espinar se desembarazó del muerto. Y con ganancia.

Resulta que en el tránsito entre la compra de la vivienda y su posterior venta a unos terceros -no identificados, hace falta ser retard para comprar un piso de una habitación en 2010 por ese precio- la Comunidad de Madrid subió el precio del “módulo” -otro de los arcanos del mundo de las VPO, VPPB, VPP y VPT- y el valor nominal de la casa se había incrementado, algo que los ávidos de sacar trapos sucios de Podemos han enfatizado con un “se lucró”, “especuló” o “vaya jeta”, como si Espinar hubiese cambiado la legislación a su favor.

30.000 euros más, simplemente por una modificación que hizo Esperanza Aguirre, siempre cálida con los promotores, en 2010. ¿Existía que la posibilidad de que Espinar renunciase a esa plusvalía artificialmente inducida en un contexto de caída en picado de cualquier tipo de activo inmobiliario? Existía, y no lo hizo. ¿Es ilegal? No, pero es reprobable en un tío que después ha ascendido en la política con un discursito de “no somos como ellos” (freudianamente, no soy como mi padre), con la vivienda no se especula y toda la pana, mi güey. Ese discurso tan cansino, por otra parte, y donde han tocado techo, porque los perdedores de la crisis no han sido tantos como se imaginaban.

Hasta aquí, el caso Espinar. El afectado ha dejado entrever que esta información ya estaba preparada desde hace semanas -yo diría que desde tocó poder como senador por designación de la Comunidad de Madrid-, y que sale ahora en el contexto de las primarias abiertas que tiene la formación postcomunista en Madrid, con un sector de camisas viejas, encabezado por él mismo, contra otro sector de posibilistas, encabezado por, entre otras, la unineuronal Tania Sánchez, vergüenza de cualquier partido donde esté.

Puede ser, y seguramente sea así. En la Cadena Ser están muy ofendidos con la simple mención de que se hayan prestado a una campaña con fines que no sean los puramente informativos, y para muestra baste escuchar al profundamente mongol que presenta el informativo regional en la desconexión entre las 19:20 y las 19:40, el mismo que peloteaba hasta el servilismo a Francisco Granados cuando lo tenía de contertulio, hasta justo el día antes de su detención: de manera chulesca, le espeta al muerto de hambre que tienen representando a Podemos que “si cree que Cebrián sabe quien es Ramón Espinar”, quizás refiriéndose crípticamente a la enfermedad mental degenerativa del apadrinado por Emilio Romero en Pueblo.

En fin, quédense con esto. España es un país donde te sacan un dossier con un asunto escabroso aunque solo tengas 30 años, como es el caso de Ramón Espinar. No hay nada ilegal, pero si éticamente en alguien muy vehemente en sus intervenciones públicas, y representante del sector más duro de Podemos. España es un país donde periodistas se arrogan de exclusivas que no son más que dossieres filtrados en el momento exacto, en el lugar adecuado. La Cadena Ser y el grupo PRISA quieren lo mejor para Madrid, que en su caso es seguir haciendo negocios y que todo siga como esté, porque no había nada que cambiar en la capital y Antonio Carmona era mejor que Manuela Carmena. Que la clase política que venía a salvar este país y a gestionar mejor es incapaz de gestionar siquiera su patrimonio o sus aspiraciones vitales con 23 años, al parecer recluidas en un nicho de 144.000 euros con dos plazas de garaje, por si vienen visitas.

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El espejo ustorio de Arquímedes

Tres siglos antes del nacimiento de Cristo que da origen a nuestra cronología nació en Siracusa el gran genio de Arquímedes. De su rango universal dan fe el famoso principio que lleva su nombre, el tornillo de agua o la polea compuesta, todos inventos o descubrimientos que se siguen usando hoy en día sin variaciones sustanciales.

Uno de sus inventos más famosos fueron los llamados espejos ustorios, que según la leyenda concentraron el poder del sol en un rayo que consiguió hacer arder la flota de Marco Claudio Marcelo, el general romano que quería tomar la ciudad griega de Siracusa. Con posterioridad, un gran número de sabios intentó reproducir el invento, quizás olvidando que los romanos tomaron finalmente la ciudad, y dieron muerte a Arquímedes.

No fue hasta 1747 cuando el gran sabio de la Ilustración francesa Conde de Buffon erigió cuatro aparatos con grandes lentes cóncavas en Le Jardin des Plantes, que en la época era Le Jardin du Roi.  En total había unas 150 lentes que concentraron la luz reflejada en una plancha de madera situada a unos 50 metros. La gran multitud concentrada para la ocasión vio como empezaba a salir humo de la madera.

Con escasa aplicación militar -ayer y hoy uno de los motores del avance científico-, el invento fue arrumbado y hoy en día prácticamente solo se usa para encender la llama olímpica cada vez que se inicia el ciclo olímpico, tradición por cierto recuperada por los nazis para los JJ.OO de Berlín 1936. Sin embargo, está en la base de la última innovación militar del arsenal de los EE.UU.

Desde hace unos meses el USS Ponce, un buque de desembarco anfibio bastante antiguo pero muy usado últimamente -estuvo en Libia, por ejemplo- cuenta entre su dotación con un LaWS, que no es más que un sistema de láser capaz de destruir pequeños objetivos. A diferencia del invento de Arquímedes, no extrae su energía -y son solo 30 kw- del sol, pero no deja de ser un haz de luz concentrada en un objetivo.

Asimismo, y al igual que hace 2300 años en la costas del már Jónico, es un arma defensiva: sirve para defenderse de drones y de pequeños botes, precisamente la mayor amenaza que pueda tener la US Navy en estos tiempos. La última gran batalla naval fue en el Golfo de Leyte en 1944, y desde entonces ni ha habido, ni hay perspectivas de que vuelva a haber ninguna a largo plazo.

Las amenazas no están en destructores ni cruceros, sino en pequeñas embarcaciones o vehiculos de bajo coste cuya neutralización supone siempre un gasto mayor. Un Tomahawk, por ejemplo, cuesta 569.000 dólares, eso sin contar el coste de transporte y almacenamiento. Con el nuevo LaWS el coste se reduce al equivalente a encender una bombilla.

Son estas las diferencias que hacen viable el mastodonte que es el aparato militar americano. Mientras los grandes programas militares -alguno reseñado aquí-  no terminan de arrancar en cuanto al número de unidades totales por las lógicas restricciones presupuestarias, se van implementando otras soluciones menos aparatosas y visibles, pero igualmente efectivas para la realidad de principios del siglo XXI.

Aquí lo explican muy bien:  el coste de un disparo del láser -que ha costado 40 millones de dólares, pero cuyo coste bajará exponencialmente de ser producido en masa- es de solo 59 céntavos de dólar, cuando un Javelin de los que se usan en Afganistán para destruir casas de adobe se va ya a los 70.000 dólares.

¿Por qué no se instala en vehículos terrestres, más sabiendo que se puede usar en función “parpadeo” para colapsar sistemas de transmisión y comunicación? Seguramente porque la Convención de Ginebra -en su revisión de 1995- prohibe el uso de armas láser con humanos, y es mucho más fácil topar con un objetivo humano en tierra que en mar. Si el actual láser puede destruir un drone o un esquife, seguramente también puede hacer lo mismo con un ser humano. No consta que se haya ensayado con ese fin, pero cuando algo es tecnológicamente posible…

En un delirio steampunk se hubiesen podido imaginar acorazados Dreadnought de principios del siglo pasado equipados con aparatosos espejos cóncavos, enzarzados en batallas navales quemando cascos de cuatro metros de hierro de espesor, pero eso nunca fue viable. Ni siquiera cuando los barcos eran de madera. Sin embargo, ahora Arquímedes estaría orgulloso: sus espejos ustorios parecen tener vida al fin, 2300 años después, y en combate naval. O lo que sea enfrentarse con un buque de guerra de tecnología puntera a un cayuco o un avión teledirigido, porque otro uso posible no se atisba. 
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Uno de los tíos más inteligentes detrás de Podemos ofrece una entrevista muy interesante para cualquier tipo de lector. Lectura obligada.
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En contraposición, este artículo de la eurodiputada avilesina de Podemos con el tren como objeto da pena. Miren como empieza, y lo del “efecto barrera”. Es como si pongo a mi caballo a redactar sobre el tren.
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Este es el economista de cabecera de Syriza, el Podemos griego. Ministro de Economía.  Aunque en la entrevista no deja de decir verdades de barquero, fíjense en el tono. Especialmente en el deseo de que España pase por lo mismo.
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Para la historia pequeña de los que pasan facturas a El País.
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El Nobel de Economía Jean Tirole -por cierto, un Nobel que va a un sitio como Toulouse, en absoluto la típica ciudad donde ejerce un galardonado: una especie de Edimburgo de los Pirineos- y un interesantísimo artículo sobre un paper de 2002 con implicaciones muy actuales sobre la “tasa Google”.
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El país de Afimsa y Forum Filatélico saca pecho de esto. Auténtica #marcaEspaña
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Interesante post sobre eso que se llama feísmo gallego, con impostado tono académico que apenas oculta que está lleno de vulgaridades como que 1) el feísmo está por todas partes 2) el problema viene por los de la ciudad, que van al campo cargados de tópicos 3) y demás mierda propia de la zona. Es muy divertido si, en una segunda lectura -o en una primera, qué narices- imitan el acento gallego, que es mucho más que la sonoridad de una lengua: es una manera de estructurar un pensamiento. O algo así.
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El tercer túnel de la risa, paralizado.  Si se llega a inaugurar, será con seis años de retraso. En la mejor de las previsiones.
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En general, la divulgación científica produce monstruos como este.  Es un post interesantísimo sobre…sobre….todo. Leánlo.
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Noticia de Galicia: despilfarro de dinero, el hijo del alcalde, la incuria, as pedras.
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Así se las gasta el periodismo español
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Para que no se vea la aplastante carga fiscal que hay en la región para mantener a la mayoría de la población. Siempre en aras de distribuir la riqueza, esto es: hacer pobres a los que trabajan, y permitir que los que viven sin trabajar -un porcentaje altísimo en Asturias- puedan seguir haciéndolo.
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Una historia fantástica 
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Se vende una casa de Frank Lloyd Wright por 400.000 dólares. No es broma.  Por lo que costaba un piso en Parla de 100 metros cuadrados no hace muchos años. Continua a leggere

La actividad política era incierta, pero muy rediticia

El último viernes de julio, que en la propensión peninsular al trabajo y la dedicación es más que un viernes, el reputado y honorable Padre de la Patria Jordi Pujol y Soley envió un comunicado a los medios de comunicación, que por su transcendencia reproduzco íntegramente:

La famiglia: todo por los nietos

Comunicado del señor Jordi Pujol i Soley

Ante las informaciones aparecidas desde hace casi dos años en relación a los miembros de mi familia más directa y a las insinuaciones escritas sobre el origen de los medios económicos de la misma, me veo obligado a poner de manifiesto los siguientes extremos:

[Dos años resistiendo panza arriba; eso sí, siempre "insinuaciones". Por eso se ve obligado: porque eran "insinuaciones"]

Mi padre Florenci Pujol i Brugat dispuso como última voluntad específica que dinero ubicado en el extranjero -distinto al comprendido en su testamento- fruto de una actividad económica de la que ya se ha escrito y comentado, y que no se hallaban regularizados en el momento de su muerte en septiembre de 1980, fuera destinado a mis siete hijos y a mi esposa, puesto que él consideraba errónea y de futuro incierto mi opción por la política en lugar de seguir en el mundo de la actividad económica. Y aún más, porque habiendo vivido de cerca la difícil época de los años 30 y 40 tenía miedo de lo que le podía pasar, y más de lo que podía pasarle a un político muy comprometido.

[Daría para una larga serie de posts la obsesión de CiU con las "últimas voluntades" y todo lo relativo al fallecimiento, jubilación y herencias ocultas: ahora sabemos el motivo, y que es tan catalán como la figura del hereu. Atentos al auténtico joc floral para evitar escribir que el dinero era negro (ubicado en el extranjero, y distinto al "comprendido en el testamento"). Es nausebunda la apelación, sin citar, a la Guerra Civil y la posguerra, y más en el país de Catalanes todos, recientemente reeditado]

La repentina muerte de mi padre tuvo lugar a unos escasos cinco meses de mi toma de posesión como presidente.

[Seguro que, de no haberse producido el doloroso e inesperado éxitus, el dinero opaco durante 34 años (1980-2014) habría salido antes a la luz. Seguro que, de no producirse las "insinuaciones" también habría salido a la luz]

En aquel momento la minoría de edad de todos mis hijos me convertía en responsable legal de cualquier decisión y, pese a que mi conciencia y mi cargo me empujaban a rechazar esta herencia, la última voluntad de mi padre junto con su opinión y dudas sobre mi opción vital por la política pesaban todavía más, y finalmente decidí encargar su gestión y regularización a una persona de máxima confianza de mi padre y también mía, gestión de la que no quise saber nunca el más mínimo detalle, hasta que llegados a la mayoría de edad todos mis hijos se decidió que esta persona cediese esta gestión a uno de mis hijos. Es en este momento que mi error original contaminó directamente a mis siete hijos y a mi esposa.

[¡Qué bueno el abuelo/que nos lega su fortuna de misionero! Ojo a las diatribas personales de Pujol Soley, dignas de un personaje de Thomas Mann, y a cómo no revela la identidad del testaferro, además de la sutil apelación a la fábula de el pecado original transmitido intergeneraciones]

Lamentablemente nunca se encontró el momento adecuado para regularizar esta herencia, como sí han podido hacer el resto de personas que se encontraban en una situación similar en tres ocasiones excepcionales a lo largo de más de treinta años de vigencia del actual sistema tributario.

[En 34 años ni un sólo momento, eh. 34 años. Será que se mantenía la situación de incertidumbre vital y política evocada en 1980]

Finalmente ha tenido que ser en estos últimos días que los miembros de mi familia han regularizado esta herencia, con las consecuencias del nuevo marco legal aprobado para incentivar la última regularización excepcional de noviembre de 2012 y para penalizar extremadamente las regularizaciones posteriores.

[No han sido las insinuaciones, ha sido la amnistía fiscal preparada desde Madrit la que ha logrado lo que 34 años no pudieron]

De los hechos descritos y de todas sus consecuencias soy el único responsable, y quiero manifestarlo de forma pública, con mi compromiso absoluto de comparecer ante las autoridades tributarias o, si es necesario, ante instancias judiciales, para acreditar estos hechos y de esta forma acabar con las insinuaciones y los comentarios.

[Como instancia judicial le sugiero al juez Luis Pascual Estevill]

Expongo todo esto con mucho dolor, por lo que significa para mi familia y para mí mismo, pero sobre todo por lo que puede significar para tanta gente de buena voluntad que pueden sentirse defraudados en su confianza, a la cual pido perdón. Y también les pido que sepan separar los errores de una persona – aunque haya sido muy significativa-, y que esta declaración sea reparadora en lo que sea posible del mal y de la expiación por mí mismo.

[Declaración reparadora, o bálsamo de Fierabrás que lo cure todo. Las pastillas del Dr. Andreu, en versión local. Más bien es una declaración inculpatoria]

Barcelona, veinticinco de julio de dos mil catorce.

Jordi Pujol i Soley

Este fin de semana, y siguiendo al comunicado que supone uno de los documentos más importantes de la Segunda Restauración, se han sucedido los episodios violentos en Cataluña, ante la constatación de que Pujol era un ladronzuelo más, y no un Benes mediterráneo. ERC, por ejemplo, ha movilizado a sus bases, y el movimiento okupa-costroso de BCN, especializado en romper cajeros, ha llenado la ciudad de humo y escombro.

No ha pasado nada de eso. Encogerse de hombros es la postura más habitual en el tórrido verano del oasis catalán, una red de mamandurrias perfectamente entrelazadas. El informe de la UDEF que publica El Mundo desde febrero, y donde se indica que la familia Pujol tiene una fortuna de 150 millones de euros, es una “insinuación”. La Vanguardia publica que Pujol ya ha pagado 2 de los 5 millones con que la ventajosísima amnistía fiscal de Montoro ha cuantificado la deuda con el fisco.

Todo va camino de regularizarse. La corrupción, mismamente, como demuestra la reacción de la siempre elogiada societat civil catalana. Ya pasó con el famoso caso del tres per cent, cuando Maragall espetó al hereu político de Pujol lo que también eran “insinuaciones”, y en las que no siguió ahondando. Es francamente paradójico que nos tengamos que tragar la fábula de los millones ocultos desde 1980 (“gestión de la que no quise saber nunca el más mínimo detalle”) y que ningún medio relacione ambas informaciones con la comisión del 3% en toda obra pública y concesión en Cataluña, CC.AA gobernada ininterrumpidamente por Pujol durante 24 años. De los 34 años.

Arrojaría algo de luz a este espeluznante caso saber el movimiento de esa cuenta, hasta “el más mínimo detalle”, para ver qué actividad ha tenido en estos 34 años. Si hubo ingresos y devengos, como parece normal ante los testimonios de novias desafectas con el clan. Si eso no se aclara, y no se hará como no se ha publicado el nombre del testaferro, este caso da para afirmar que Pujol, el padre de la patria, no es más que otro corrupto más. Cada uno roba en la medida de sus posiblidades. Con siete hijos, ya me dirán.
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La Universidad de Sevilla se ha gastado más de 9 millones de euros en una biblioteca de la que no se ha llegado a poner ni una sola piedra.
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Ingreso medio por plaza turística en Asturias: 19 euros.  Esto era lo que iba a salvar a la región tras la industrialización con dinero público.Ah no, que la salva lo de siempre.
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Muy guapo lo de Madrid y la enseñanza de la Historia, asesorados por un comité de historiadores ultras y carcas, donde descolla el carlista Bullón de Mendoza por su radicalidad.  “Esta Comunidad se sitúa a la cabeza de la enseñanza en Europa”; claro, con la batalla de Guadalete….

Después se extrañan del diccionario biográfico español de la RAH.
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Tradiciones polacas.  Ahora es cuando el embajador polaco de cada país, como hace cada vez que algún medio publica lo de “campo de concentración/exterminio polaco”, escribe una carta matizando lo de “campo alemán en suelo polaco”. Ojito con esto: no estoy comparando las cárceles secretas de la CIA con lo hecho por los nazis, simplemente la actitud oficial del actual régimen polaco a según que informaciones sobre su territorio.
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El AVE a Almería, una realidad que sigue ahí presente.
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"La desvergüenza y el despilfarro están llegando a unos límites que no resultan aceptables aun con anchas tragaderas"

Atención al “pero” en portada

El diario.es, uno de tantos de los irregulares medios por internet que han surgido tras la implosión de Público, se apunta hoy una buena exclusiva tras publicar #loscorreosdeBlesa, una serie de e-mails del antiguo director de Caja Madrid donde se ve la extraordinaria desfachatez con la que ha operado la clase política y empresarial de este país.

Nada nuevo, por otra parte. Favores para que ampliasen el crédito a una sobrina, autofelicitaciones por el éxito de la colocación de preferentes….nada nuevo ni especialmente destacable o sorprendente en alguien de su posición, aunque hubiese obtenido esa en 1996 por este mérito: haber sido compañero de oposiciones y promoción de Jose María Aznar a técnico de Hacienda, allá por los albores de los ochenta. A Villalonga, compañero de pupitre en El Pilar durante los setenta, lo colocó de presidente de Telefónica por las mismas fechas.

No es el tema que me interesa. Entre los correos -filtrados por un extraño “Partido X”, y que son muy escasos- para mí destaca sobremanera uno remitido por Rafael Spottorno, por entonces director de la poderosa Fundación Caja Madrid, a Blesa, y donde en un lenguaje difilmente esperable en un subordinado, le reprocha al amigo de Aznar su dispendio económico en la Fundación 2 de mayo.

Esta fundación se creó en 2007 para preparar los fastos del segundo bicentenario de la Guerra de Independencia. Desde su propio origen olía a alcanfor y mierda, pero sus actitivades lograron expandir el hedor hasta límites difícilmente imaginables, porque en 2008 todavía -a pesar de estar metidos de lleno en la crisis, se creía que iba a ser “pasajera”, y no sólo lo creía Zapatero- se gastaba a espuertas dinero público.

Su actividad, por decirlo francamente, se centra en la defensa de un españolismo rancio y centralista (las palabras huecas -por estar juntas- “nación y libertad” lucen en su nombre), como puede observar cualquier que entre en su página web y que, una vez dentro, vea los objetivos o su espantoso consejo asesor, donde están desde un pobre loco carlista (Bullón de Mendoza) hasta Virgilio Zapatero, el exministro socialista que fue rector de la Universidad de Alcalá, pero con amplio predominio de esa derecha liberal tan nuestra, y que es simplemente derecha: Fusi, Dardé, Arias Salgado (el de Carrefour y Adolfo Suárez), Edurne Uriarte y Victoria Prego, que cada vez roza más la demencia.

Todos, todos

La fundación esta presidida desde sus orígenes por el jesuita Fernando García de Cortázar, supuesto historiador especializado desde hace décadas en la divulgación -a raíz de un libro que se vendió como churros en los noventa, y que empieza diciendo que los españoles somos diferentes entre nosotros porque hay barreras naturales en nuestro país- y que la más pura definición de meapilas apesebrado por el poder (de derechas), al mismo nivel que Carmen Iglesias y otra gente de su catadura.

Pero no nos desviemos del objeto de este post de urgencia, y que no es otro que el correo hecho público por diario.es. Fechado el 3 de junio de 2009, Spottorno no se anda con medias tintas y espeta la frase que escojo de titular en la primera línea. Debe ser un hombre bastante íntegro, porque poco después subió a nada menos que jefe de la Casa Real. Lo que no se interpretar es que ese desempeño haya coincidido con la increíble campaña de despregio y de conspiración contra el Rey.

La Fundación Caja Madrid era un poderoso órgano en el mundo cultural: patrocinaba ciclos de conciertos, edición de libros invendibles, la Revista de Libros, la popular Casa Encendida de Madrid, todo un caudal de dinero -decenas de millones de euros- gastado a espuertas y propio de los años del despilfarro. Como a todo el mundo le caía algo, todos callados. “Es obra social”, decían.

Caja Madrid se empeñó en ser patrocinador único de la Fundación 2 de mayo, para lo que metió la salvajada de ¡diez millones de euros!, que se gastaron en iniciativas diversas y pintorescas, todas caracterizadas por la mamandurria que tanto detesta Esperanza Aguirre, muñidora del acuerdo y, poco después, enfrentada con Blesa hasta el punto del odio personal, en una historia todavía por contar.

Su primera iniciativa fue publicar y repartir gratuitamente ¡medio millón de ejemplares! (por favor, detengánse un poco y piensen en la cifra) de un libro con relatos del 2 de mayo. Relatos de literatos, ficción narrativa por tanto. Mucha historia aquí. Por supuesto, nadie se escandalizó. Algo caería de la lluvia de millones en aras de promocionar “los acontecimientos relacionados ideológicamente con la afirmación de la nación española”.

Leyendo la memoria de actividades de la Fundación, 250.000 ejemplares se distribuyeron en colegios e institutos de la Comunidad de Madrid; 100.000 por medio del ABC; 50.000 en la caseta de la Comunidad en la Feria del Libro; y los otros 100.000 entre pintorescas instituciones, desde el Ayuntamiento de Camargo (Cantabria) hasta colegios mayores. Había tantos y tantos que el libro se ha convertido en un clásico de las librerías de saldo, donde directamente no quieren ejemplares. Publicó Espasa, perteneciente a Planeta de Jose Manuel Lara, editor también de La Razón. Lo se porque vi la boda de su hija ahí, para que después hablen de la boda del indio de Mittal en Barcelona.

El negocio viene con el acuerdo con Unidad Editorial, la empresa editora de El Mundo y otras cabeceras, como la revista para iletrados y subnormales La Aventura de la Historia, que ha conseguido hacer de la historia un tema de gossip. La especialidad de la casa, que ahora está vendido la noticia del secuestro de un colaborador habitual con ese mismo esquema. Según ese acuerdo, esa revista de pseudohistoria distribuiría 5.000 ejemplares de un especial sobre la Guerra de la Independencia (¿quien era el amante de Manuela Malasaña? ¿Tenía Daoiz priapismo? ¿Goya era sordo o se lo hacía?) a fondo perdido, pero con cargo a Caja Madrid.

¿Cuanto se ha pagado por esto?

Una subvención encubierta a otra de las locuras de Pedro José Ramírez, el reportero independiente pero bien engrasado por la derecha. “Estamos poco a poco transfiriendo, por intermedio de la Fundación Dos de Mayo, Nación y Libertad, recursos de la Fundación Caja Madrid a determinados grupos de medios de comunicación, muy destacadamente a Unidad Editorial”, dice Spottorno. Es más, cuantifica el total transferido en “1.325.790 euros”, incluyendo una suculenta partida a El Mundo. No está nada mal.

En la Memoria (página 9) se detalla mejor: “Durante el ejercicio 2008, la Fundación ha distribuido mensualmente 20 ejemplares de la revista “La Aventura de la Historia” en cada uno de los 833 centros de enseñaza secundaria, mediante suscripciones gratuitas al profesorado especializado en esta materia de ESO, Bachillerato y Formación Profesional de la Comunidad de Madrid. 20 x 833 = 16660 ejemplares. Así aumenta la distribución de la revista, ya lo creo. Como los ejemplares tirados en el recinto ferial de Madrid.

En la Memoria de 2009 (página 12) la rediticia actividad continua, aunque no se especifican cifras, que si las conocemos es gracias al correo de Spottorno, patrono de la Fundación 2 de mayo en función de su cargo. Y lo que habrá visto como patrono, claro. Por la carta parece que se niega a seguir con eso y, efectivamente, en 2010 ya no se ven más transferencias ocultas a Unidad Editorial, aunque seguramente ese era el propósito: “dejar sitio a otra subvención a Unidad Editorial…y a las que puedan venir detrás”.

No sé, pero al calor de los fastos del 2 de mayo también se montó  la mierda de exposición que comisarió Perez-Reverte (un tío que se ha construido una imagen de antisistema de “decir las cosas claras”, pero que vive del poder y sus réditos) en 2008, donde había soldaditos de plomo, una “recreación de los fusilamientos del 3 de mayo” que haría las delicias de un parque de atracciones chino y demás mongoladas propias de su persona. Seguro que negará haber recibido un duro más allá de su trabajo profesional como historiador que es, al igual que Luis Herrero no recibía dinero del PP por opinar (aún) más favorablemente sobre este partido y sus intereses.

Que conste que me parece bien que haya dinero público a actividades como recordar, conmemorar y divulgar todo el proceso revolucionario que empieza el 2 de mayor de 1808 y llega hasta 1814, pero queda muy claro que ese no era el interés, sino simplemente montar una mamandurría sesgada, torticera y muy provechosa para unos pocos.

Y que se prepare Spottorno. Mañana mismo el diario El Mundo iniciará una campaña contra su persona, y casualmente todos los columnistas y dibujantes harán chanza y mofa de aquel día que pidió langostinos en un bar, “una cosa muy grave”, donde afilarán sus plumas Carmen Rigalt, Del Pozo, el enloquecido Enric González y Sostres, porque nunca reciben presiones de su jefe y escriben libremente sobre los asuntos que quieren.

Vaya mierda de país y de élites intelectuales y políticas que tenemos. Ni siquiera en horas gloriosas como la evocación de 1808 se evita quedarse salpicado de la porquería que inunda toda la vida pública.  Continua a leggere

VOLVER A MADRID: GRATITUD Y FRATERNIDAD





Gonzalo Gamio Gehri




Madrid es mi segundo hogar, qué duda cabe. Acabo de defender mi Tesis doctoral – Deliberación práctica y vida buena. Un estudio sobre la ética de Charles Taylor – en la Universidad Pontificia de Comillas. Regreso feliz por la tarea cumplida y porque he podido ver a mis queridos y viejos amigos de la Universidad, con los que compartí los años que dediqué a los estudios doctorales. Es maravilloso constatar que la amistad en su sentido más pleno pone de manifiesto vínculos poderosos y valiosos: aunque no nos hayamos visto en varios años, los lazos de confianza y  cariño se han mantenido intactos, y el diálogo se ha retomado con un salmantino “Como decíamos ayer”…


Empezaré evocando el nombre de mis maestros de Comillas. Agradezco profundamente a Augusto Hortal Alonso SJ, mi Director de Tesis, por su gran generosidad por compartir sus conocimientos y por su paciencia y fe respecto de mi investigación. Ha sido para mí un genuino maestro; le debo mucho en lo relativo a mi formación como filósofo y en cuanto a mi propia perspectiva acerca de las cosas. Realmente, sin su permanente aliento y apoyo, el proyecto no habría podido realizarse. Las conversaciones con Juan Antonio Guerrero SJ han consolidado, desde hace muchos años, mi vocación filosófica y mis creencias religiosas en un horizonte de libertad. Su fe en los seres humanos ha sido siempre un ejemplo para mí. Miguel García-Baró ha marcado lúcidamente mi comprensión del pensamiento hebreo contemporáneo, mi visión de la Shoah y mi valoración crítica de la filosofía de la religión en clave fenomenológica. Alicia Villar contribuyó a que desarrollase una lectura abierta de la Ilustración y su herencia. Carlos Prieto se comprometió con entusiasmo y convicción con la posibilidad de que mi retorno a Comillas se concrete. Tuve el privilegio y el honor de ser interpelado por un tribunal sumamente exigente y riguroso, conformado por extraordinarios profesores e investigadores: Carlos Thiebaut, Miguel García-Baró, Alicia Villar, Antonio García Santesmases, Agustín Serrano de Haro. Sus preguntas y cuestionamientos me señalan nuevos escenarios de reflexión en el tema del discernimiento práctico en Taylor y – ciertamente – más allá de él.


Quiero ahora mencionar a mis queridos amigos comillenses, mis amigos de toda la vida, con los que compartí tiempo de lectura pero también mucha conversación y vida diaria.. Ahora que veo las cosas con más cuidado, me parece natural la conexión existente entre haber escogido como tema de tesis el examen de la dimensión narrativa del discernimiento y de la vida buena y el hecho de que mis mejores amigos en mis años como alumno del Doctorado en Comillas fuesen connotados estudiantes de psicología y de trabajo social. Aunque tuve muy buenos amigos entre los doctorandos de filosofía, entablé una amistad muy sólida y enriquecedora con un entrañable grupo de alumnos de estas especialidades, quienes suscitaron mi interés intelectual y vital en la dimensión orientadora y terapéutica de los relatos y en el cultivo de la solidaridad con los excluidos. Aunque es cierto que en Lima ya había tomado contacto con dichas cuestiones, el impulso que este pequeño y entrañable grupo de amigos le dio a mi reflexión sobre el asunto fue decisivo y dejo constancia de ello aquí. Noé Palomeque es hoy un trabajador social y abogado que ha comprometido su vida con la calidad de la existencia de los inmigrantes en Madrid. Es, y ha sido siempre, un combatiente espiritual y moral con la causa de los pobres, un Quijote de la justicia social. Luis Granell es hoy un destacado terapeuta interesado en las dolencias psíquicas de mayor gravedad, que espero combine esta poderosa vocación con la vida académica, para la que tiene un enorme talento. Carlos Pitillas es hoy un notable investigador dedicado al análisis de los vínculos afectivos en la primera infancia; recientemente, la Universidad le ha confiado el dictado de un curso muy importante, Psicoanálisis. Es un joven intelectual muy esforzado y lúcido. David Soler es un psicólogo burgalés especializado en conciliación y terapias alternativas, y cultiva una sabiduría festiva que constituye una auténtica forma de cuidado del alma. Elena Contreras y Alejandra García han dejado constancia de la intensa conexión entre la vocación psicológica, la empatía y la adquisición de un sentido para la vida. Cuca Berástegui Pedro-Viejo es hoy una investigadora en psicología muy rigurosa y creativa, que dirige investigaciones doctorales en el campus y está dedicada al estudio de los vínculos afectivos de la edad temprana. Rafa Jodar se ha convertido en un venerable profesor comillense, un referente para la Universidad por su dedicación y rigor conceptual. Lourdes Mayor, de psicología, y Macarena Verástegui, de trabajo social, demuestran que la juventud y la madurez intelectual pueden ir perfectamente de la mano.


Su aprecio, su lucidez y sentido del humor han contribuido a que Madrid sea, nuevamente, un verdadero hogar para mí. Un recinto de realización y cuidado de lo importante para la vida. Aristóteles tenía razón cuando sostenía que la amistad nos constituye como seres capaces de pensar y actuar. Agradezco a mis compañeros comillenses de mis años de estudio por el milagro de la amistad real e imperecedera. Aquella fraternidad que potencia la producción de conocimiento y que sobre todo configura una vida significativa.

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Empresas públicas estatales, un ejemplo de gestión

Tanto con eso de la marca España y dos de las empresas públicas que más la pueden representar acaban de presentar brutales despidos y remodelaciones en su estructura y funciones. Una apenas ha tenido impacto mediático, a pesar de su relevancia, y la otra ha contado con todo el impacto mediático, porque está mucho más radicada en el terruño.

La primera es Acción Cultural Española, la empresa pública encargada de montar las exposiciones sobre la marca España fuera de nuestras fronteras y que, cuando fluía el dinero a crédito y tenía otro nombre, también las montaba dentro de España, con suculentas minutas a cambio de contenidos francamente mejorables.

Parecía que el criterio que imperaba era cuanto más, mejor, y ahí que se celebraron con grandes fastos y gastos todos los centenarios, aniversarios y bicentenarios que tuvieron a bien de coincidir antes de 2009, cuando se corta el dispendio de dinero. Ahora, pasada la borrachera (llegaron a contar con 30 millones de presupuesto, ahora es un 75% menos), la empresa despide al 40% de su plantilla y rebaja el sueldo a los que se quedan.

La presidenta es Maria Teresa Lizaranzu, que además es directora general de Industrias culturales y del Libro y, pásmense, la esposa de Álvaro Nadal, el responsable de la Oficina Económica de la Moncloa, que por su cargo y desempeño en la actual situación, es íntimo de Rajoy. Seguramente la señora Lizaranzu tiene ambos cargos por su valía personal, y no por ser la esposa de quien es, que aquí pueden leer mejor.

La meritocracia de los números uno y dos de las oposiciones a cuerpos generales del Estado: así está formado este Gobierno. Y para el resto, la meritocracia de estar casado, o ser primo, o hermano, porque “tenemos la generación mejor formada de la historia”, pero por si acaso vamos a ir colocando en los puestos a familiares y amigos, como en todas las anteriores generaciones de España.

En fin, vayamos al primer ente público que aplicó un ERE, conocido por todos como Paradores. En la wikipedia se puede ver la génesis de lo que parecía una buena idea en un país con amplio patrimonio histórico y que vive en gran medida del turismo, aunque el que ofrece Paradores no es el que realmente aporta la parte del león, más visible en Platja d´Aro.

Con el tiempo y, especialmente, los Quince Años de Despilfarro, Paradores se fue convirtiendo en un red inmensa y que inauguraba instalaciones en sitios realmente incomprensibles, movido por las presiones locales o pensando que, por arte de magia, el visitante dispuesto a desembolsar 180 euros por una doble querría pasar una noche en pueblos y aldeas de mierda en los sitios más feos y cutres que existen.

Se convirtió en una agencia pública de colocación de los amigos del pueblo agraciado, donde se colocaban en los servicios -el que estudio en la capital, en la dirección del centro; la prima en la cocina; el hermano en la recepción- a las fuerzas locales, porque otra fuente de empleo en la zona no había, o no se quería buscar. Si tienen la molestia de leer la lista de Paradores en el anterior enlace, verán como hay provincias sobrerepresentadas -las de siempre- y donde el paro campa con cifras de África, aunque no siempre lo recojan las estadísticas.

Los planes iniciales, que contemplaban atajar el problema con soltura con cierre de hasta siete establecimientos y cierre durante meses -los de aún más baja ocupación- de otros treinta, se han quedado al final limitado al cierre de un único establecimiento -en Puerto Lumbreras, Murcia- y a seguir esperando a que escampe, que para algo los que trabajan ahí se sienten con derecho a puesto de por vida.

Sin embargo, la empresa pública sigue, al parecer, con su programa de aperturas, como este establecimiento en una de las zonas más remotas de España, y que pasaría a ser el más grande por superficie de toda la red, demostrando una notable capacidad de adaptación al entorno. Aquí, a toda máquina y prietas las filas hasta el abismo.

¿Y quien es la directora de Paradores, la responsable de tan sabias decisiones no llevadas a término? Pues nada menos que la ex-mujer de Rodrigo Rato, a la que dejó hace unos años para irse con otra más joven -concretamente, 30 años más joven y periodista, que la profesión está muy mal: alguna se ha tenido que recalificar en Princesa-, pero que ha mantenido muy buena amistad con gente de poder en el partido de gobierno.

Seguramente la señora Ángeles Alarcó es la de más valía para ocupar la presidencia de Paradores, porque en este país impera la meritocracia. Eso, ante todo. Y si algún día se privatiza todo Paradores, incluyendo los recintos históricos en donde se enclavan los más respetables, seguro que la empresa adjudicataria será de un amigo, o ex, o primo, o hermano.

Este es el ejemplo que sale de un somero análisis de las dos entidades públicas empresariales a nivel estatal que han presentado los dos primeros ERE. La figura jurídica se creo para dar lo mejor de la empresa privada al patrimonio público, y ya ven. Para los amigos. España, año 2013.
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El mejor y más agradecido rascacielos de las conocidas como “Cuatro Torres de la Ciudad Deportiva”, ejemplo duradero de la locura de los Quince Años de Despilfarro, prácticamente vacío y con unos costes de mantenimiento de 6 millones de euros al año.  Sólo se habla del aeropuerto de Castellón y otros ejemplos en la mente de todos, pero hay muescas en todas partes. Continua a leggere

El tabú de las enfermedades mentales en los políticos

Tan campechana como siempre

Si ya es bastante tabú hablar de las enfermedades mentales en la población normal, aún lo es más en los políticos, como si estos no pudiesen estar aquejados de las mismas dolencias que el pueblo de donde salen. En cambio, otras enfermedades como el cáncer -cuando es leve- están siendo bien aprovechadas por la clase política para sacar pecho y rédito electoral o legitimista.

Que quede bien claro que este no es un post de antipolítica ni antipolíticos, como no lo lo ha sido nunca este irregular blog de reflexiones rápidas y a vuelapluma. Mejor con políticos que sin ellos, ahora que arrecia tanto la antipolítica populista, contra los sindicatos o los cargos electos, pasando por partídos políticos y, en general, todo el sistema: el caldo de cultivo necesario para cosas que producen pavor y que siempre aprovechan estas circunstancias para medrar.

Hay políticos que enferman en el ejercicio de sus cargos, y a veces es por problemas mentales. Recientemente se ha publicado en España un libro sobre cómo la enfermedad influyó en muchos políticos a la hora de tomar grandes decisiones, porque al fin y al cabo somos-vivimos en la cárcel de un cuerpo finito y que no se puede mudar, aunque muchas veces el pensamiento lo transcienda. No estaba mal, pero era muy mejorable.

En España sería impensable un libro así, a pesar de que a Franco le salieron varios sobre el género, incluyendo uno extremadamente divertido de su dentista, los fotos que el Marqués de Villaverde -su yerno- sacó en el lecho de muerte o uno no muy antiguo sobre su agonía o, por utilizar el lenguaje de la época, “hecho biológico”.

Un libro que abordase de una manera objetiva un hecho que nadie relaciona, como la caída en el lecho del olvido más profundo e íntimo a grandes protagonistas de la Transición, desde el conocido caso de Adolfo Suárez hasta Solè-Tura, al parecer con causas químicas basada en el amplio abuso de la familia de anfetaminas para aguantar noches enteras en vela.

Llamar a un político “loco” es una descalificación que, por habitual y generalista, ha perdido todo su significado, pero detengámanos un momento y pensemos en sus implicaciones: estar loco no es hacer como Idi Amin o como Charles Mason, estar loco contempla una serie de actitudes que yo vengo observando desde hace tiempo en Esperanza Aguirre Gil de Biedma, presidente de la Comunidad de Madrid gracias a los mercenarios de Tamayo y Sáez.

Como no es motivo de repasar sus últimos exabruptos, cada vez más frecuentes -desde calentar la final de la Copa del Rey entre el Barça y el Athletic, hasta calificar el asalto a su vivienda en Madrid por dos cuatreros como “terrorismo”-, vayamos directamente a lo ultimísimo, que no será lo último, porque esta señora es incombustible, y del poder no la van a apear ni con camisa de fuerza.

No soy neurólogo, pero creo que Esperanza Aguirre está loca: mal de la chaveta, ida de olla o desquiciada. A lo mejor me manda investigar por poner esto, igual que quiere perseguir a unos universitarios que la abuchearon -sin cuerpo presente- hace unos días en la inauguración del curso académico universitario en la Facultad de Medicina de la UAM. A saber. Con una loca nunca se sabe: hasta un blogger puede ser una amenaza. O un terrorista.

Loca en un sentido como esa vecina que habla sola, esa compañera de trabajo que habla a las paredes o la que ve enemigos en todas partes; loca como sólo una mujer puede estarlo, y ahí están las estadísticas que indican que las enfermedades mentales afectan en mucha mayor proporción a las mujeres que a los hombres, por mucho que un loco se siga representando como Bonaparte. Más bien debería ser como Maria Antonieta.

El último exabrupto de Esperanza Aguirre se ha conocido hoy. A finales de agosto ardió una zona de Madrid muy próxima a El Escorial, donde su familia tiene espléndidas posesiones y donde esta pizpireta política pasó muchos fines de semana de su juventud y vida adulta. Aguirre acudió a la zona de los incendios un día después de que los periodistas le preguntasen por qué no había ido a ver la zona.

Lo hizo sin avisar, pero se encontró con los informadores ahí. Visiblemente contrariada, hizo su papelón: hablar a las cámaras con esa mezcla de chulería asquerosa típica de Madrid, desparpajo de mercado -sección casquería- y arrogancia de alta sociedad española, si es que existe por títulos y no por bienes. Con tanto informador, y esta señora francamente ida de sí, alguien pudo grabar esto:

“Yo no vista nada tan feo (…) Es que habría que matarlos (…). ¿Tú sabes por qué habría que poner la pena de muerte? Me caen mal por los arquitectos porque sus crímenes perduran más allá de su propia vida. Se ha muerto y ahí nos ha dejado esto”. La presidente de la CC.AA de Madrid se dirigía al el alcalde de Valmequeda y lo hacía refiriéndose a su lugar de trabajo: el Ayuntamiento de la localidad.

Lo que podría ser un juicio estético, discutible o no, acaba a renglón seguido en una barrabasada de alguien desquiciado, de barra de bar de carretera, de opinión de sainete y bocadillo de entresijos en la pradera, de alguien muy fuera de sí y muy impresentable. Pena de muerte. Crimen. Matar. Y lo dice un cargo político. Ya saben que en cualquier otro sitio hubiese sido abucheada al conocerse estas declaraciones, y hubiese dimitido. Esperanza Aguirre, que dice admirar y conocer tan bien el juego político inglés, sigue plantada en su asiento.

¿Es tan horrible el edificio? No, y creo decirlo objetivamente. Aquí tienen el antiguo edificio, que refleja bien la pobreza de la zona hasta hace 30 años, y también el nuevo. Se ve que Esperanza Aguirre (joven y cuerda) conoció el antiguo, y el choque del nuevo -construido en 1999, ha llovido- le ha pillado mal, porque mal de lo suyo sí que está. Es un edificio que ha obtenido numerosos galardones y obra de una pareja de arquitectos sobrios y muy buenos, sin alaracas.

Ángela García de Paredes y Joaquín García Pedrosa son también los arquitectos del Teatro Vallé-Inclán en Lavapiés (un barrio de Madrid), que junto a la impresionante biblioteca de la UNED de Linazasoro, ha evitado que este barrio céntrico pero enrevesado se convirtiese en un ghetto: multicultural, eso sí. Nada mejor para evitar la deriva de una barrio así que poner equipamientos que fuercen un trasiego de gente que jamás pasaría por ahí de no estar esas instalaciones, perfectamente integradas en el entorno.

Son también los autores de la cubierta de la Villa romana de Olmeda (Palencia), un bellísimo edificio muy discreto, como toda su obra, justamente elogiado por alguien con tan poco olfato estético como Antonio Muñoz Molina, y que les recomiendo vivamente que visiten: por el contenido y por el continente, el mejor elogio que se puede dar a un espacio museístico, y más en este país de proliferación de este tipo de recientos, muchas veces sin justificación alguna

Y, sin ánimo de ser exhaustivo, de un edificio infantil en Gandía (Valencia), pomposamente llamado “Universidad” que, copiando sin muchos miramientos a los japoneses Sanaa y sus enseñanzas arquitectónicas, hacen una adaptación mediterránea de extremado mérito y valor. También contención formal y discreción, una constante de su obra.

Aguirre no tiene porque saber esto, pero si debería haber sido más prudente, una obviedad. Y más cuando ha sido la persona que ha permitido auténticas aberraciones arquitectónicas en la Comunidad de Madrid, empezando por su ley de urbanismo, esa que impide edificar por encima de cuatro alturas, con la tarifa medioambiental y en términos de sostenibilidad que eso supone: eso si que es aberración.

Seguramente a Aguirre le gusta el estilo arquitectónico neoescurialiense, el que mamó de joven. O seguramente es enemiga de todo lo contemporáneo, algo mucho más probable. Que no le gustan los arquitectos lo dejo bien claro en su agria polémica con Navarro Baldeweg -donde no le faltaba razón- por los teatros de Canal, o como despachó con cajas destempladas a FOA por su edificio para la Ciudad de la Justicia no nata, todo en Madrid.

Sin embargo, va más allá, mucho más allá, del juicio estético: “habría que matarlos” porque su legado les sobrevive. Que no de ideas, porque los horrores del urbanismo extensivo y de urban sprawl son mucho peores y tiene raiz política, no arquitectónica. En todo caso, tras este exhabrupto, para mí Esperanza Aguirre -y mira que todo puede ser un recado a Pio Cabanillas, arquitecto y antiguo líder del PP en Madrid- está loca de remate. Sólo así se explican unas declaraciones del género.
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En el párrafo final de la noticia se demuestra que Esperanza Aguirre tiene odio a la arquitectura modernaContinua a leggere

Cosas que no se creen (VIII)

Muy atento al zeitgeist de su época, y también a lo que dice la prensa de derechas -y El País en su cúpula directiva-, no podía pasar por encima un tema recurrente en estos tiempos de crisis

La culpa es de las autonomías
“Hasta donde pudo entender el último que leyó la Constitución, las Comunidades Autónomas forman parte de la administración estatal” Pues sí, pero hace falta recordarlo. De hecho, fue el vilipendidado -en muchas ocasiones, de manera injusta- Zapatero el que hizo de esta verdad que aparece en la Constitución algo realmente efectivo.
Fue con ocasión de una cumbre hispano-lusa en el primer año de su mandato, donde invitó a los presidentes de las CC.AA limítrofes con el país vecino. Preguntado por la prensa de derechas -o sea, la inmensa totalidad- por qué esa deferencia, Zapatero no tuvo ningún problema en, desde su posición de Presidente del Gobierno de España, recordar que las CC.AA son también Estado, y así aparece en la Constitución. 
Sin embargo, Enric González es extremadamente posibilista al pretender que alguien ha leído la Constitución: la han leído, previo filtro de apuntes, los opositores, y porque es obligatorio; la han leído estudiantes de Derecho y Ciencias Políticas, previo filtro de apuntes y resumenes; la han leído profesores universitarios, pero probablemente no la han releído jamás; y, desde luego, no la han leído jamás bajo la óptica de que las CC.AA también son estructura del Estado, con lo que eso implica. 
No deja de ser paradójico que aquellos que siempre invocan la Constitución como un texto sagrado -incluso se llegan a definir en el ámbito vasco como “constitucionalistas”- sean capaces de realizar una lectura tan torticera del texto constitucional con tal de quitar relevancia a las CC.AA. Es lo que tiene la Carta Magna: criticada en su origen por ser demasiado de izquierdas, después resultó que era demasiado de derechas, a la espera del próximo movimiento pendular donde vuelvan a decir que es demasiado de izquierdas, para entrar a abordar su reforma, especialmente en lo de las CC.AA. Y quizás algo de libertades civiles, pero no nos salgamos del tema. 
Para el periodista González, que ya ven que evita la descalificación de las CC.AA porque no tiene recibo, la culpa la tienen en tanto y cuanto “han derrochado porque han montado sistemas clientelistas directamente emparentados con el antiguo caciquismo, pero sus problemas realmente serios corresponden a Seguridad Social, educación y otras competencias onerosas que fueron del Estado y se traspasaron a las autonomías”

Aquí habría mucho que matizar: han derrochado, pero en la misma medida que el Estado central o, si lo quieren, en la misma medida que permitía un nulo control sobre el crédito disponible -jamás vinculado a los recursos propios de cada territorio, porque siempre iba a salir el Estado central como garante final- y su retorno. Por ejemplo, puertos y aeropuertos, dos de las infraestructuras más onerosas, son competencias de “Madrid” -vamos a utilizar terminología de las CC.AA-, a las que después se suma la región con aportaciones mucho más modestas.

En cuanto al caquismo, desde luego no es algo uniforme en todas las CC.AA. Si lo es, y de una manera decimononica, en Galicia -particularmente Orense-, zonas de Castilla, Castellón y Canarias, pero el Estado de Autonomías y su componente democrático han logrado una renovación de las élites locales, algo de bastante entidad que González prefiere meter en el saco común de la descalificación, al vincular CC.AA con caciquismo, como si la gente votase todavía acompañada de la mirada de Gamazo.

En cuanto a las “competencias onerosas” trasmitidas desde el Estado central, abría que entrar en el tema del café para todos impuesto a y desde las autonomías, donde nadie quería ser menos que los referentes necesarios del País Vasco y Cataluña. Si ellos lo tienen, ¿por qué nosotros no? y así hemos llegado a ejemplos muy conocidos.

Una de las últimas competencias transferidas fue la de justicia, que muchas autonomías acogieron con los brazos abiertos -yo me lo guiso, y yo me lo como-, para después darse cuenta que produce mucho gasto y ningún beneficio en dinero contante y sonante, como pasa con el turno de oficio -boicoteado en las autonomías gobernadas por el PP- y demás servicios que daba el sistema judicial a título gratuito, y donde empiezan a caer las tasas o precios públicos, cuando no directamente los impuestos.

¡Y que decir de esa cosas llamada Ciudad de la Justicia! La hicieron en Cataluña, a la altura de Hospitalet, con un arquitecto de renombre. En Madrid no quisieron ser menos y se pusieron a hacer otra igual, donde el quinto pino, pero ahora se encuentra paralizada, los arquitectos de renombre sin cobrar -o abandonando la obra antes las inviables condiciones impuestas- y la presidenta regional, la lagarta Esperanza Aguirre, agitando el populismo que le es tan caro diciendo que hay que devolver las competencias de Justicia. Porque no tiene dinero, que si no ya hubiese organizado un sistema judicial paralelo, igual que organizó uno de espías.

Sí, en las autonomías se han cometido excesos imperdonables, tan de vergüenza que las propias sedes centrales de los partidos intentan apartarse de sus correligionarios radicados en los municipios y regiones de España, pero el sistema no es absoluto fallido, y más en un estado-nación realmente débil como es el español, con dos regiones que podrían ser perfectamente estados independientes y que solo a base de equilibrios y andar sobre el alambre se aguanta y se va tirando.

¿Qué el sistema funcionaba razonablemente bien porque estaba espléndidamente engrasado con dinero central y europeo, y que una vez desaparecido este puede saltar por los aires? Pues sí, pero es extremadamente ventajista aprovechar la coyuntura económica para poner en cuestión todo, cuando no todo es para borrar y hacer cuenta nueva. Y no creo que se logre, porque en estos 30 años de autonomías se ha hecho una labor de aculturización que ríase usted de Corea del Norte, hasta el punto que muchos ciudadanos se sienten antes partícipes de su región que de su país.

Digo esto porque Enric González lanza una andanada brutal como conclusión: “los gobiernos autonómicos, con la excepción parcial del vasco, no recaudan pero gastan: eso es idóneo para propiciar el descontrol. El sistema se montó mal y funciona mal. Igual que la Unión Europea”. Como venía amagando en los anteriores puntos tratados, González acaba atacando a la Unión Europea, de la que dice que funciona mal (¡es increíble! Podrá ser mejorable, pero no funciona nada mal), que está montada mal, que no recauda pero gasta, y que propicia el descontrol.

Es increíble. Parece el discurso de un conservador español. Pero de los de Maeztu o Lucas Mallada, que de Europa sabían únicamente que se hablaba en otros idiomas, no de alguien tan cultivado, viajado y sabio como Enric González. Es un discurso nacionalista-centralista primario, con pocos paliativos. Y no, la culpa no es de la autonomías ni de la Unión Europea: las primeras son parte del problema, pero sólo reproducen a escala regional el esquema nacional; la segunda siempre será la solución y el referente en este país más cercano a África que al Rhin.

Grado de acuerdo con el artículo: 20%

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De la serie esto no es como Grecia, hoy llega un nuevo capítulo que todos sospechábamos. En el país helénico era bien conocida la afición por falsear las cuentas públicas, para hacerlas parecer menos malas de las que realmente eran. Decían que en España eso no era así. Bueno, pues tras el ejemplo de la Comunidad de Madrid, que pasó de lucir pecho por el déficit a, dos meses después e inoculada la propaganda, hacer aflorar 1.000 millones de euros de nada que se les habían olvidado (“por el gasto social” Goebbels estaría orgulloso), ahora llegan las cuentas del Estado central, eso que Rajoy llama “Reino de España”.

Resulta que el anunciado crecimiento del PIB durante 2011 del 0´7% ha sido realmente del 0´4%, casi la mitad. Lo sabemos ahora, en el octavo mes de 2012. Esto no es como Grecia. No, no lo es: es peor, porque es mucho más grande.
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(Relacionado con la anterior) La banca española en su conjunto perdió 75.000 millones en depósitos en un único mes, el pasado julio. ¿A cúantos recortes equivale esto? Recuerden que el famoso rescate de Europa estaba cifrado en un máximo de 100.000 millones….
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El Corte Inglés es un Estado dentro de un Estado. Continua a leggere

Madrid se londoniza

Típica high street británica, todavía con Woolworths abierto

Con su habitual arrogancia de siempre, Esperanza Aguirre ha anunciado lo que venía planeando desde hace tiempo: la libre apertura comercial los 365 días y las 24 horas de todos los negocios establecidos en la región que domina, Madrid.

Ha sido una escalada paso a paso. Primero se declararon centros comerciales como “de interés turístico” (caso de la pista de nieve artificial situada en Arroyomolinos, Móstoles, a 30 kms. de la Puerta del Sol, o el centro comercial situado en la antigua estación de Príncipe Pío), después se amplió esa medida al entorno de la Calle Preciados, Sol y Gran Vía, no hace ni un año se extendió la libertad de abrir en domingo a otros distritos y, por último, se empezó a barruntar en octubre la total libertad de apertura (incluyendo la nocturna, hasta el momento semi-tabú) “para locales de más de 300 metros cuadrados”.

Esta bien explicar esta evolución porque la arrogante y chabacana Esperanza Aguirre fundamenta la medida que quiere aprobar en que “nosotros estamos con la Libertad”. Tal cual. Yo también, pero tengo mis serias dudas de que la reptilesca presidenta de la Comunidad de Madrid lo esté: como todos los autobautizados liberales que hay en España, son liberales porque la etiqueta les parece prestigiosa, pero a la hora del libre comercio asoma la pata del lobo. O de la lagarta.

Esperanza Aguirre está a favor del libre comercio. Muy bien. Esta medida está en la base de la prosperidad y el progreso. El problema es que los adalides de esta medida tan sana suelen poner trabas a su libre desenvolvimiento. Ahí está el reciente ejemplo de los comerciantes chinos (toda una institución en Madrid) manifestándose porque no les dejasen vender cervezas ni otras bebidas alcohólicas a partir de determinadas horas.

Un ciudadano incauto pensará que eso está muy bien, porque por ahí se cuela el botellón, la inseguridad ciudadana y Corea del Norte, y probablemente no le falte razón. El problema es que mientras a los comerciantes chinos se les prohíbe vender alcohol a partir de las 22:00, cualquier consumidor puede comprar esos productos de esa hora en adelante en gasolineras (al principio no era así, pero Gallardón lo cambió) y en el VIPS (lo más parecido a un drugstore que hay en España, no en vano el 30% de su capital es de Goldman Sachs), por no hablar de los establecimientos de come&corre que han proliferado por la capital en los últimos dos años, que venden pizzas y, si quieres, también cerveza.

Espe también quiere la libertad para la visión

Pero los chinos no pueden vender alcohol. ¿Ese es el libre comercio que propugna Aguirre? Sí, y que nadie se lleve a engaño. Libre comercio, pero no para todos, lo que de facto -y dada la arbitrariedad del poder político que administra los horarios y las normas- se convierte en un abuso aún más flagrante que cuando no había esa supuesta “Libertad” (¡cómo se les llena la boca!), porque es directamente una discriminación.

La propuesta de octubre, decíamos, de dejar libertad de apertura a comercios de “más de 300 metros cuadrados” era una propuesta antichinos, dado que los establecimientos de este colectivo (que paga sus impuestos y está más controlado que el tendero “de toda la vida”, ese que jamás te dará un recibo o un albarán con número de serie) son de un tamaño muy inferior. Es más: era una medida para favorecer la implantación de grandes cadenas (como Opencor, de El Corte Inglés), las únicas que pueden resistir el tirón  y la barrera al libre mercado que supone la traba administrativa de una superficie mínima.

De hecho, los comercios de más de 750 metros cuadrados ya disponían de libertad horaria de lunes a sábado, pero locales de ese tipo son aún más infrecuentes. Con este nuevo giro de tuerca Esperanza Aguirre nos vende más libertad, pero es dudoso que se llegue a palpar. En la operación de propaganda con la que se lanza esta medida no falta el mantra que se repite una y otra vez en estos tiempos: “se crearán 20.500 puestos de trabajo”.

Puede ser. Lo que no calcula es los puestos de trabajo que se perderán en el pequeño comercio, que no va a poder aguantar el tirón de las grandes cadenas. Y no sólo el situado en el centro, porque muchos de la periferia se resentirán, dado que los días festivos y de fin de semana en Madrid existe la cansina costumbre -también por falta de otra alternativa- de acudir en masa al centro, dado que es lo único presentable de una ciudad que se vende como próspera y que compite de tú a tú con otras grandes metrópolis, y que todo el mundo sabe que no es así.

De hecho, en el panegírico a sí misma de Esperanza Aguirre no ha faltado esa argumentación: que Madrid quiere competir con Londres o con Tokio (donde también hay libertad de apertura comercial) como destino de compras. De hacerse realidad esto, y desde luego la medida de la libre apertura a mansalva lo va a propiciar, Madrid perderá sus señas de identidad.

En francés existe un término muy divertido para definir a esas ciudades donde las principales vías comerciales están llenas de franquicias, que como es sabido estandarizan el consumo y te puedes comprar el mismo jersey en el H&M de Roma que en el de Berlín. Los franceses, muy amantes de lo suyo y de la petit boutique, califican el fenómeno de “londonización”.

Así es: la capital británica tiene todas sus high streets (las calles comerciales con espacios destinados a este uso, el resto están desiertas) copadas por las mismas grandes cadenas, en una monotonía y atonía desesperante. Da igual en qué parte de Londres estes, que ahí estará tu HMV, el Boots, Subway o la cadena de librerías esa que siempre tenía la oferta de 3×2 en paperbacks, que acaba de quitar porque se hunde. Y lo mismo en Manchester, Bristol, Leeds, Glasgow o donde quieran.

Linwood, periferia de Glasgow

El fenómeno es tal que existen hasta clasificaciones sobre las ciudades más londonizadas y las que menos, algo que se suele vender ¡cómo atractivo turístico!, porque tienen sus pequeñas tiendas o, sencillamente, porque vas a encontrar algo diferente a las manidas high street y sus franquicias repetitivas. En Escocia, por  meter un ámbito geográfico concreto se puede encontrar Dumfries (la ciudad más londonizada) y al mismo tiempo Edimburgo, la gran ciudad que conserva más comercio local…y más actividad y encanto, pero lo que más abunda son sitios como Linwood, con el comercio de todo tipo arrasado y nombrada este año la ciudad más fea.

Nada de esto ha servido como ejemplo. Esperanza Aguirre se fija en Londres y Tokio, nada menos. En Tokio son limitados los distritos abiertos 24 horas: Shibuya y alguno más. En Madrid va a ser toda la Comunidad. En Reino Unido abren las 24 horas algunos comercios de indios -los equivalentes a los chinos- y el Wall-Mart, la mayor empresa del mundo de distribución y que opera en Europa con otro nombre.

La libre apertura comercial aplicada como café para todos (algo que al final no será así, ni mucho menos: ya verán como hay trabas al libre comercio) agravará los problemas que pretende solucionar, cuando podría ser una política muy útil de ser aplicada en determinados distritos desfavorecidos, que así conseguirían atraer  actividad comercial y movimiento. Sin embargo, Madrid ha preferido Guateque para todos.

Madrid tardará muy poco tiempo en londonizarse. De hecho, ya huele permanentemente a comida de comer&correr, y calles como Fuencarral ya son todo un muestrario de franquicias repetidas y donde sólo sobrevive el comercio tradicional en manera de tres bares y una empresa de placas grabadas en metal. Las grandes ciudades cada vez se parecen más entre ellas, y aquellas que sepan escapar a esta ola de supuestas ventajas para el consumidor conseguirán atraer un mejor turismo, radicar mejor su población y ser, en definitiva, ellas mismas. No será el caso de Madrid, ciudad históricamente maltratada por su clase dirigente.

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Una retroexcavadora en un yacimiento neolítico. Tras el susto inicial, todo se comprende viendo la responsabilidad de Vitorino Alonso, al que todavía se califica como empresario minero cuando, si es empresario, es de cazar la subvención pública. 

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