Boicot a los débiles, sumisos con el fútbol

Folcklore asturiano

Esta es una historia asquerosa que está a punto de estallar, cuando se tenía que haber pinchado hace ya mucho tiempo, tanto como el que el existe. Ahora está el fútbol de por medio y las cosas van a empeorar muchísimo a nivel mediático, de imagen y de exponer la realidad de una izquierda trasnochada y caduca en sus preceptos y en sus intimidaciones.

Si entrasemos en la mente enferma que está detrás de todo, seguro que aparecerían referencias al Nuevo Testamento, que son deicidas, la Revolución de octubre y que grande yes, Pachín, pero no hace falta ir tan lejos, al contrario. Es una historia que pasa en España, pasa en fechas recientes, y avergüenza a cualquiera que no sea un fanático.

En febrero de 2009 la cantante israelí Noa estaba de gira por España cuando se topó con un boicot instigado desde la ultraizquierda y “grupos propalestinos”. El boicot podría haber sido no ir a sus conciertos, pero como son activistas no se podían conformar con eso, no: en San Sebastián, cuatro energúmenos se subieron al escenario a los pocos segundos de empezar la actuación, y desplegaron una pancarta donde se podía leer “Israel, no gracias”, aunque en los anteriores conciertos en Sevilla y Barcelona no pasó nada.

¿Por qué el boicot? Por ser israelí. Tan simple como eso. Por ser embajadora cultural. Por pronunciarse en contra de Hamas, claro, algo gravísimo al parecer. Porque la ultraizquierda en España siempre está buscando enemigos, reales o imaginados, y es mucho más fácil atacar a una artista de gira que ir con una flotilla -un crucero- a las costas de Israel, con las consecuencias previstas.

En Gijón, Asturias, la cosa fue mucho peor que en San Sebastián. Los organizadores del boicot convocaron una concentración a las puertas del teatro municipal donde iba a actuar Noa. ¿Quien organizaba? El conocido como Comité de Solidaridad con la Causa Árabe y la Plataforma Asturiana con Palestina, al parecer no satisfechas con traer a saharauis a la metrópoli cuarenta años después de romper vínculos, y muy ofendidas con estas palabras irreprochables de Noa:

“Esa bestia llamada Hamas que los ha aterrorizado y asesinado, que ha convertido a Gaza en un basural lleno de pobreza, enfermedad y miseria. Sólo puedo desearles que Israel haga el trabajo que todos necesitamos que haga (…) Hamas no llama a la liberación de Palestina, sino a la destrucción de Israel, es decir, de mí, de mis hijos y de mi familia”.

Se juntaron unas cien personas con pancartas como “Sionismo, bestia exterminadora”, una décima parte de las que hubo dentro del Teatro Municipal, ajenas al llamamiento al boicot. Una décima parte.  Siempre son menos, pero como se hacen notar, como recurren a la intimidación y el hostigamiento, pues siempre parecen más. También los medios ayudan a su difusión.

Fue un incidente vergonzoso, que tuvo réplica aún peor en 2014. En el mismo escenario que Noa actuaba esta vez el grupo israelí Sheketak, culpable exactamente de lo mismo: de ser israelí. Basta con eso para esa gentuza. Esta vez no se conformaron con cantar consignas y exhibir pancartas repugnantes a las puertas, sino que quisieron acceder al recinto, para hacer el boicot efectivo. 

La Policía tuvo que cargar -Europa occidental, en el año 2014-, dejando un reguero de golpes y alguna cabeza ensangrentada, entre ellas la de un conocido sindicalista -¡Asturias! ¡En Sicilia se llaman de otra manera!-, siempre tan preocupados por lo que pasa fuera y no por lo que pasa dentro. Según los convocantes, “esta es la segunda vez que el Ayuntamiento colabora con Israel, la primera fue en el Festival de Cine. No estamos en contra de los cantantes sino lo que ellos representan, que es el estado de Israel” ¿Queda claro? 

Esta vez fueron más que en 2009. Según los del boicot, eran 500, cifra difícilmente creíble, pero según las crónicas consiguieron su objetivo: dentro no había casi público para ver la actuación de Sheketak, que seguramente se llevaron una inmejorable imagen de la ciudad de Gijón. Desde luego, muy ajustada a la realidad. 

Después hubo un juicio por el intento de asalto al teatro, un juicio en el que la Fiscal fue hostigada e intimidada incluso en su ámbito privado (¡Asturias! ¡En Calabria los llaman de otra manera!), con toda la parafernalia que la ultraizquierda suele adornar sus excesos, en este caso calificando a los agresores de “los nueve del Jovellanos” -por el nombre del Teatro-, en la más pura tradición sindicalista-victimista, cuando en esa región detentan todo el poder y jamás son víctimas. Por supuesto, salieron absueltos. 

Pero no es el tema, no. Como a esta gentuza no se la pueda parar en su superioridad moral (recuerden: el boicot no era contra los artistas, sino por “representar al Estado de Israel”, como si fuesen con uniforme y banderas) y tampoco parece que se le puede parar con la justicia, han seguido adelante, para bochorno de la gente normal, la que ellos no representan. 

El 13 de enero de este año el Pleno del Ayuntamiento de Gijón, ciudad de casi 300.000 habitantes, aprobó una moción con los votos a favor del PSOE, Podemos e Izquierda Unida, donde se declara el boicot contra el”Apartheid y la ocupación israelí”, además de reconocer “el Estado de Palestina” y de declarar el concejo de Gijón como “Espacio Libre de Apartheid Israelí”, destacando la adopción de “medidas legales oportunas para no realizar actividades comerciales con empresas cómplices de violaciones del Derecho Internacional”. En el primer Pleno del año. Pueden leer completa la podedumbre aquí. Produce escalofríos. Produce aún más escalofrío cómo trató el periódico local el asunto, y no se pueden perder el enlace.

Por esas fechas el Ayuntamiento de Langreo, otra ciudad de la zona, también hacía lo propio, algo que la Justicia ya ha conculcado. En Gijón la Justicia dice que no puede hacer nada, porque (mucha atención) “el acuerdo del Pleno carece de efectos jurídicos frente a los administrados, ya que no estamos ante un acto administrativo en sentido técnico y estricto como declaración de voluntad o resolución que produzca efectos jurídicos en la esfera o ámbito jurídico de los administrados”

O sea, que la Justicia no es la misma en una ciudad que en otra, y eso que la sentencia conculcadora es el Tribunal Superior de Justicia. O que al juez al que le ha caido el caso le hace tilín la moción, donde sí que hay efectos jurídicos, dado el acuerdo del Pleno gijonés se remitió a las empresas municipales, entre ellas la que organiza los festejos y eventos, por lo que ya no irán más Noas ni Sheketaks, ni ningún otro representante del “Apartheid israelí”, usando su lenguaje enfermo. 

A punto de acabar el año, sigue vigente el execrable acuerdo plenario -el único en España que sigue así, porque los otros similares aprobados han sido tumbados por los jueces en Cataluña, Andalucía y Madrid-, y con un añadido que le va a dar una relevancia mediática realmente dañina para la ciudad. Por alguna razón que no creo que esté dentro de la esfera de la casualidad, la Federación Española de Fútbol que preside desde hace décadas Angel María Villar ha decretado que el partido España-Israel de balompié que clasifica para el Mundial de Rusia 2018 se dispute en Gijón. Un partido oficial. El próximo 24 de marzo.

Ya saben la caja de resonancia que es el fútbol. En Israel, por razones históricas que no hace falta comentar aquí, están muy informados de lo que pasa en Gijón, porque siempre tienen que estar alerta. Es su sino histórico. La persona que les informa ya ha dejado caer que les molesta lo de tener que ir a jugar a una ciudad que les discrimina -sí, así es el término- y deja caer veladamente la posibilidad de ir a mayores. 

No nos queda claro por qué entre todos los lugares de España se ha tenido que elegir a esta ciudad” A mí tampoco, pero estoy seguro que no es casualidad. De aquí no va a salir nada bueno, como nada bueno se lleva viviendo desde 2009, y esta vez con cariz de escándalo internacional con caja de resonancia muy mediática incluída (“es ya un tema de debate en los periódicos de Israel“), no precisamente lo mejor para una ciudad que intenta vivir del turismo, además de las subvenciones.

Hay no sé cuantos estados musulmanes en el mundo y ninguno cumple estándares de derechos humanos. Y el único al que señalan es la única democracia de Oriente Medio. Es una declaración antisemita. Esto se tenía que romper por alguna parte y ha salido en el fútbol”, dice Ángel Mas, presidente de ACOM, la asociación que lleva la batalla por el sentido común en este caso.  Ya, pero es que vosotros sois culpalbles. Deicidas. O lo que toque achacar a cada generación. 

¿Y qué dice la izquierda caduca y trasnochada -perdón por la redundancia- que padece Gijón y, por extensión, Asturias? Están “resignados”. No por el indecente boicot, sino  porque “la decisión viene de arriba y no podemos hacer nada”. Sí, de la todopoderosa Federación de Fútbol. Es más fácil hacer el boicot a Noa y un grupo de folk que a miles y miles de potenciales votantes yendo con sus camisetas de tribu a un estadio. Porque no tienen lo que hay que tener, nunca lo han tenido. Por eso está su ciudad y su región como está. En el fondo, a lo mejor lo del partido de fútbol está bien por poner negro sobre blanco en las incongruencias sangrantes de la izquierda, pero el desastre va a ser tremendo. Al tiempo.
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“Para nosotros Fidel Castro no ha muerto, es un gallego más” Muy freudiano, sí. Esto, en cambio, es más de realismo doloroso gallego.
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Una pequeña ventana a lo que fue la espléndida época de entreguerras para el neonato estado checoslovaco.
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Fin al seguro médico privado, pero pagado con dinero público, de la Asociación de la Prensa Madrileña. Era el gran reclamo para que se afiliasen jóvenes lisensiados: conozco un caso de una que se hizo una colonoscopia con 25 años simplemente porque era gratis y le apetecía.
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Mina de hierro en Australia, o una colonia china. 
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Sucinto y muy comprensivo artículo sobre la subida de precio en España desde la llegada del PP al poder.
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Se ha hablado poco de esta idea de C´s, que solo serviría para apartar de la educación pública a profesores con sentido crítico. Porque esa es su finalidad.  Continua a leggere

"El periodismo tiene que emocionar"

Coach Fernando Drake

Como previsto, el caso Pedro Simón -y tiene que ser así, no caso Nadia- ha seguido el derrotero esperado hace solo unos días, cuando se publicó la anterior entrada. Al padre que usaba a su hija como los productores usaban a Joselito o Marisol le ha salido, a la manera de Gowex o Pescanova, un pasado bastante oscuro, y lo que queda por salir.

De momento, además de admitir que jamás ha estado en Houston o en Afganistán, se conoce que estuvo en el talego por robar a su empresa al menos 20 millones de pesetas, bastante más que el frío equivalente a 120.000 euros que puedan leer por ahí, porque fue hace 20 años, e ingresó en el maco en el año 2001, tras ser condenado a cuatro años de trullo.

La “importante multinacional” en la que trabajaba, siempre según la versión de Pedro Simón, no era más que una embotelladora y distribuidora de bebidas, en donde ejercía de responsable para la isla de Menorca. El problema de esas islas es que lo tienen que importar todo, y ahí debió ver un filón el conocido como Fernando Blanco Botana, aunque guste de llamarse Fernando Drake, incluso en el artículo firmado por su amigo el periodista.

Su esquema era muy sencillo, según la sentencia que lo condenaba: “fue suministrando productos de la empresa a espaldas y sin conocimiento de ésta, quedándose para sí lo que cobraba”. El cliente recibía el producto, y la empresa suministradora no recibía nada, porque lo apuntaba todo a pérdida o impagos. En un sitio tan pequeño como Menorca, y durante tres años: ahora se entiende porque prefería ser llamado Fernando “Drake”, en vez de sus apellidos gallegoides.

Leyendo la sentencia, se saca que nació en 1964 y empezó a trabajar en esa empresa cuando ya tenía 30 años: queda para los periodistas esclarecer todo ese periodo inicial de su vida, donde seguro que también salen bastantes pufos y estafas. De lo que no queda ninguna duda es que es un profesional de la mala mentira, porque en la sentencia, a pesar de pedir la absolución en su defensa, admite que creo una cartera de clientes ficticios, pero que lo hizo porque vio que faltaban existencias en el almacén y “tenía miedo de que lo despidiesen”. Como el actual miedo a que “me quitasen mi hija”, o modo de sustento.

Sin embargo, el protagonista no este buscavidas, padre a los 40 años, sino Pedro Simón. Porque es el caso Pedro Simón. El periodista de El Mundo es el que ha sido el gran bregador de la historia e, involuntariamente, el que ha puesto en manos de la Fiscalía a su amigo, porque así se trataban entre los dos. Como ya había indicado, durmió en la casa de la familia que mercadeaba con su hija (no olvidemos el rol de la madre, que dice no haber notado nada raro, porque debe ser que es ciega), algo muy de praxis de Gay Talese o Norman Mailer, o sencillamente de Pedro Simón.

En La Sexta, esa cadena televisiva que no ha cambiado nada desde que escribí esto hace muchos años (apenas el bozal entre Roures y Planeta), entrevistaron a Pedro Simón durante los éxitosos días posteriores a su artículo-fantasía en estos términos, que se pueden leer en la cartela superior: DIO A CONOCER LA LUCHA DE LOS PADRES DE NADIA. Por eso es el caso Pedro Simón. Que nadie le quite su protagonismo, porque él mismo no lo hizo cuando podía, aunque no se descarta que lo haga en el futuro, cuando salga de la madriguera donde está refugiado.

Con Ana Rosa Quintana, madre a los 51 años

Merece la pena transcribir lo que dice el periodista Simón, no vaya a ver que el vídeo se pierda, igual que se puede ver que La Sexta ya ha retirado un vídeo de su web (“El vídeo ha sido despublicado”, curioso verbo), para que quede constancia de la catadura del personaje incluso cuando ya no se puedan ver sus mohínes, sus ojos entreabiertos, su parsimonia cuando bromean sobre si “es el novio de Nadia”.

“Fernando es una persona muy especial. Cuando yo le conocí era una persona que te transmitía una fuerza sobrehumana, ¿no? Hay que tener en cuenta que cuando Nadia nace pesaba 700 gramos. Ellos tardan en tener un diagnóstico, hasta que no tiene año y medio no se lo dan…a partir de entonces empieza una apasionada historia de amor, de amor loco, loco y hermoso, en la que todo consiste en tratar de salvar a la hija. Eso supone que venden todo. Venden el piso de Valladolid, el piso de Mallorca, el piso de Madrid, el Porsche amarillo del que siempre habla Fernando, venden todos los objetos de la casa, incluída la cama, y van durmiendo en el suelo de casa”.

“Todo para recaudar fondos, para intentar investigar algo que no tiene cura, pero Fernando no se resigna y sigue buscando. Yo tengo hijos pequeños y no se si hubiese tenido la capacidad de lucha que tienen Fernando y Marga. Ellos ante un “no” pues…un “no” porque usted lo dice [ojito a la consideración de la profesión médica de este impresentable], yo voy a comprar tiempo. Es lo que ellos han hecho. De algún modo cada operación era como si hablasemos de las máquinas recreativas, ellos ganaban varios bonus de vida, pues hasta cuatro o cinco años de vida cada operación de Nadia”.

“Entonces Nadia tenía un problema ahora un problema crucial, y era ahora [el periodista Simón se golpea las palmas, como apremiando] porque se operaba o entraba de forma irreversible en una decadencia que le llevaría a la muerte en un año o por ahí. Entonces lo que van a intentar con esta operación es comprar otros cuatro años de vida [está permanentemente sobreimpresionado el número de la cuenta corriente, como en la teletienda] porque Fernando y Marga lo que quieren es tiempo”

Es curioso, pero pedían dinero. Con Pedro Simón de gancho. Y la hija, claro, pero con Pedro Simón de gancho, entregado de manera lasciva a la causa. Si ven el vídeo, podrán ver a la presentadora Mamen Mendizabal -que antes presentaba noticieros poniendo caretos cuando algo no le gustaba- en arrumacos y escenas dignas del sátrapa de Corea del Norte con sus súbditos, al menos cuando hay una cámara grabando. Auténtica telebasura con baby explotation, sin que la Fiscalía actuase de oficio.

En las islas se sabe todo

Después Hilario Pino, superviviente de un cáncer en el que supongo que no le ofrecieron Bio-Bac porque la Fiscalía actuó a tiempo, le pregunta a nuestro protagonista algo clave “Pedro, contar esta historia, contar todas las interioridades, me imagino que es algo más que periodismo” La cursiva es mía, por supuesto. El haberse quedado en la casa de la familia Blanco es de Pedro Simón. Prestarse a esta baby-explotation, un mojón más en su carrera de rebuscar en los mismos sitios que los carroñeros, también, así como la respuesta:

“Sí, además hay un riesgo porque Fernando es un caos, tiene la cabeza en otras cosas, pero si que creo que el periodismo tiene que informar, tiene que entretener y sí que creo que tiene que emocionar y si que creo que sirve de algún modo para tratar de cambiar algunas cosas. No vamos a cambiar el mundo, pero si transformamos una pequeña realidad…preguntales a Fernando y a Marga para ellos que es el mundo [una cuenta corriente bien nutrida] Yo no tengo nada que ver en esto, evidentemente [La Fiscalía lo debería investigar de oficio] pero es la gente que ha leído la historia…que siempre hablamos de lo malo [especialmente los carroñeros como tú], pero hay gente cojonuda…y da gustazo ser de España”

Olé. El espectáculo de telebasura, 25 años de la polémica con ¿Quien sabe donde?, Confesiones y Código Uno  se cierra con el estafador condenado por robar en su propia empresa llorando, un clásico del género y de la actuación. Un clásico de Pedro Simón, que aquí condensa su deontología profesional en un vídeo inenarrable. “Todo el mundo se cree periodista, hay que volver a la esencia” A los lloros, a la explotación de niños, a inventarse historias. A eso.

El periodismo no tiene que “emocionar”, simplemente informar, igual que las sentencias judiciales no tienen que ser “ejemplificantes”, sino justas. Es increíble que haya que recordar esto a alguien que va por ahí -ver el último link- pontificando pomposamente sobre una profesión que deshonra continuamente, y donde tendría muy difícil ganarse el sustento de ahora en adelante de no ser porque es una Mafia interna.

A este respecto es muy significativo lo que cuenta Salvador Sostres, que no necesita presentación en su condición de polemólogo y agente de la provocación, de lo que vive. Por eso medró y prosperó en El Mundo, la misma cabecera que la de Simón, la misma de siempre, hasta que lo echaron porque un nuevo director quería hacer un gesto de cara a la galería, el único que hizo en el año en el que duró en el cargo.

Sostres se metió en un lío por bocazas -y las tiene mucho peores, pero ya les digo que le pagan por eso- y ahora nos cuenta que Pedro Simón hizo una recogida de firmas por la redacción para que lo echaran del periódico, es más: para que “no pudiera volver a trabajar jamás “ni en El Mundo ni en cualquier otro medio de Unidad Editorial””. Todo un héroe, Pedro Simón, muy bien retratado en su catadura moral.

Sin embargo, lo que cuenta del pequeño artículo de Sostres es que deja caer que  habría que “investigar todas las historias que nos ha contado este chico, para comprobar qué más hay de falso en ellas” (iniciativa a la que me sumo, y para la que pido la colaboración del que pueda), y si lo dice es porque algo sabe o se huele y, especialmente, esto:

“Por cínico que sea tu portentoso negocio lastimero con que exprimes el dolor ajeno buscando sólo tu lucimiento, yo nunca abuso del débil, comprendo la imperfección y mi mejor don es perdonar”. Como son de la famiglia periodística, le perdona, a pesar de la canallada que instigó contra él. Pedro Simón tenía razón: el periodismo realmente tiene que “emocionar”,  de la misma forma que emociana El Padrino o Uno de los nuestros. De los suyos, como siempre. 
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Completo resumen de las intervenciones televisivas del timador condenado Fernando Blanco y su negocio. Continua a leggere

Nadia conoce a nadie

Jayson Blair es un periodista del New York Times que ha pasado a la historia porque se inventaba la noticias. No era el primero, ni fue el último, pero su caso es significativo porque la dirección del periódico más famoso del mundo lo había promocionado por ser negro, en un intento de querer quitarse la imagen de periódico de blancos para blancos. No se sabe si en su vano intento de curarse en imagen también se incluía saltarse los controles internos sobre la credibilidad de noticias, que en el caso del afroamericano Blair contempló viajes inventados, crónicas copiadas de agencias, y confesiones que nunca ocurrieron.

El Mundo es un periódico en las antípodas del New York Times. La mentira es su leiv motiv desde su fundación, muchas veces planificada en forma de campañas que duran meses, con titulares imposibles de comprender si el día anterior no has leído el serial en el que están ocupados. Es un periódico que fomenta, ampara y respalda la mentira, como en el reciente caso de la información falsa sobre Trías, el por entonces alcalde Barcelona, y que era un cortapega de un informe policial de esos sin autorización judicial, lo que en la SER llegaron a llamar “policía política”, hasta darse cuenta que ellos también se nutren de la misma fuente, con Ana Terradillos de altavoz.

Es imposible que un periódico así tenga ningún tipo de control interno, y menos con un periodista estrella como Pedro Simón, especializado en pobreza y en miserias del ser humano, y armado con un estilo entre amarillo y vómito, con toda una amplia gama de colores intermedios entre esas dos tonalidades. Adelante con lo que tengas, Pedro, al fin y al cabo galardonado con el Ortega y Gasset -el premio Lenin del periodismo español, y con la misma credibilidad- y por otros galardones de la APM, siempre atenta al talento de sus afiliados, más imaginado que real.

Con periodicidad intensa, el periodista Simón publica en El Mundo y en organizaciones filiales sus artículos, y el domingo pasado no fue una excepción, anunciado con estos términos dignos de ¡Pronto! o El Caso:

Fernando tiene un cáncer terminal pero ha renunciado a tratarse para intentar alargar la vida de su hija. https://t.co/d2B0ocdbKv

— EL MUNDO (@elmundoes) 26 de noviembre de 2016

Nadia tiene 11 años y el 36% de sus células están envejecidas como las de una mujer de 80 años. Su historia, aquí https://t.co/DKL2DpGqha pic.twitter.com/NOfSeUC89B

— EL MUNDO (@elmundoes) 26 de noviembre de 2016

El artículo contiene una menor perfectamente identificable -el pixelado de caras se deja para los hijos de celebrities- incluso con su domicilio y nombre, y que es usada sin ningún tapujo para obtener dinero. Como la causa es de la consideradas nobles -si un rumano usa a su hija enferma para mendigar en el Metro, le secuestran a la hija y lo meten en la cárcel- y como el escriba era Pedro Simón, a nadie le extrañó, al contrario.

El peligro de las redes sociales para los inventores de historias

El artículo recibió apoyos explícitos de ese tipo de periodistas que viven de lo mismo, incluso del realizador de vídeo Jordi Evolé o de la viperina Ana Pastor. Todos con la niña afectada por un síndrome genético, y demostrando no tener ni idea ni de conceptos básicos de la medicina o el sentido común, y mucho menos del periodismo, un oficio en el que son grotescos personajes, más preocupados de construir su imagen-marca personal -y a fe que lo han logrado- que de honrar la profesión siquiera haciendo bien el trabajo para el que no están capacitados.

Resulta que una lectura ni siquiera atenta de la pieza del periodista Simón ya daba para sospechar. Padre con supuesto cáncer de páncreas desde hace tres años -un cáncer de páncreas no te da ese plazo-, una niña con una enfermedad con solo 36 casos documentados en el mundo, “se llevó a la niña a Afganistán en mitad de la guerra -bajo las bombas y las balas- para convencer al especialista que le faltaba” (con un vuelo chárter, me imagino), uno operación que pone “el cerebro a cero” -debe ser familiar entre el gremio periodista- y más detalles realmente repulsivos, porque buscan conmover con los mismos ejemplos que encontrarais en un panfleto de una secta.

A los pocos días un medio sin relevancia (Hipertextual, y también el risible Malaprensa) indicó que la historia de Pedro Simón, porque es la historia de Pedro Simón y no de la menor afectada, tenía grandes lagunas.  La respuesta del periodista estrella, a punto de ser estrellado, fue tan repugnante que merece destacarse con la debida atención, empezando por el título, un Olor a cadáver premonitorio:

En un país en el que todo el mundo es seleccionador nacional de fútbol, analista político, profesor de autoescuela, pedagogo, enólogo y hasta juez de la Audiencia Nacional; que el periodismo sea una de las profesiones diarias de 46 millones de españoles que trabajan en otra cosa es lo normal. Nadie se atreve a decirle al cirujano cómo seccionar un órgano; todo el mundo se atreve a decirle al periodista por dónde titular.
El quehacer del viejo oficio, las cuatro o cinco normas eternas de la profesión, los códigos sagrados del tinglado; todo, digo, está siendo pasado por la parrilla del revisionismo tuitero. Como si fuera una venganza ancestral y ya hubiese llegado la hora de ponernos en nuestro sitio. Que debe de ser la calle.
Ninguna profesión se ha devaluado tanto en la última década como la periodística.

Habla de “códigos sagrados” de la profesión, cuando vive desde hace años de explotar la miseria. De niños incluso, al margen de este caso concreto. Pero el problema, como para tantos de sus compañeros, es el “revisionismo tuitero”, esto es: que le contradigan. Que le digan que su periódico y él mismo son una vergüenza. Que es un gran artífice de la devaluación de la profesión que señala. Será que no es un “código sagrado” comprobar las tonterías que puede llegar a decir un padre enajenado, pero no tanto como para seguir sableando pasta aprovechando la lastimosa condición de su hija. Código sagrado, el que me sale del nabo. Como siempre en El Mundo.

Esa fue la respuesta que dio, a mitad de semana, Pedro Simón. Sin embargo, hace un par de días El País se sumó al “revisionismo tuitero”. No es ninguna tontería, porque los culpables de este historia ya habían desdeñado con esa respuesta la información de Hipertextual y Malaprensa, que para eso son minoritarios. Que un periódico como El País se sume a una ofensiva contra El Mundo es lo que ha revitalizado el caso, que ahora ya estaría olvidado porque precisamente hoy Simón publica un artículo sobre un adicto al crack. Mierda sobre mierda para tapar mierda, la estrategia de siempre de su medio.

Ha sido algo inesperado, porque en un espíritu gremial mal entendido, los ataques entre ambas cabeceras son escasos, algo que jamás he entendido dado que El Mundo desprestigia a todo el gremio.  Ellos sabrán, y a la vista están los resultados para todos. El movimiento ha descolocado a muchos, incluyendo a ese madrileñita odioso llamado Iñako Díaz-Guerra, un balón de fútbol dotado de brazos y piernas a modo de cuerpo, y que opera en las redes sociales como albacea de Pedro Simón, refractario al mundo contemporáneo:

Lo mezquino es ni citar a medios pequeños q han sacado el 80% de tu info antes q tú o retuitear cuentas parodia riéndose d otros periodistas https://t.co/iIBNa71W9y

— Iñako Díaz-Guerra (@InakoDiazGuerra) 3 de diciembre de 2016

O sea, lo mezquino no es la mentira sobre la mentira de su protegido Pedro Simón, si no que haya “fuego amigo” entre compañeros, intentando desviar el tema a que ya había otros medios -a los que ni siquiera habían citado- que lo habían sacado antes. Este infraser cuenta con un consultorio sentimental en el suplemento de fin de semana de El Mundo, una revista de humor con algo parecido a reportajes. 

No, no: lo mezquino es alguien como Pedro Simón, que iba dando lecciones por ahí de periodistas falsos y falsarios (merece la pena detenerse a leer esto de hace solo un par de meses) todavía salga hoy con excusas de “todo el mundo se equivoca” o “no soy el único que me invento noticias” y reciba el respaldo de los mismos que dieron eco a su reportaje de fantasía, de baby explotation, entre ellos la misma Ana Pastor que pedía en 2013 nada menos que el Pulitzer para el fontanero de la miseria.

@jaimegmora en otro país tendría un Pulitzer. Es buenísimo.

— Ana Pastor (@_anapastor_) 15 de octubre de 2013

En otro país Pedro Simón estaría despedido, y todos sus trabajos anteriores auditados para comprobar las fuentes, declaraciones y hechos. Como se  hizo Jayson Blair. Pero esto es España, el mismo país donde se padece desde 1990 la mierda de periódico que es El Mundo, controlado por un grupo italiano que no publica nada ni remotamente parecido en su país, pero que en España ha encontrado un filón. Ruinoso como negocio, pero el segundo diario generalista más leído.

Tanto, tanto, que con ese reportaje de fantasía y cuevas en Afganistán el padre de la niña enferma ha captado 159.000 euros, y que ahora dice que devolverá “al que lo pida”. El que no, pues lo tendrá bien merecido por panoli. Como el Colegio de Periodistas no va a expulsar a Pedro Simón, al menos que la Fiscalía de Menores se haga cargo de la niña, usada como reclamo por su padre para obtener dinero que no se va a emplear en ninguna terapia mágica, porque su enfermedad es irreversible. Al respecto, es indicativo que ya en 2012 el periodista Simón sirviese de manager informativo para los intereses de esta familia, indicando cuenta corriente y todo.

Por cierto, noten como en la información original el nombre real del padre-empresario no aparece, sino un peliculero “Fernando Drake Blanco”. Será que tenía que mantener oculto su auténtico nombre por algún motivo. Por ejemplo, Hacienda. En los próximos días seguirán nuevas evoluciones del caso -las mismas que hubo con Gowex y Pescanova, por ejemplo-, pero lo que no cambiará nunca es El Mundo ni la escoria que perpetra en ese periódico: del primer al último redactor, presente y pasado.
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Un francotirador se cargó en Libia a tres cabecillas del Estado Islámico en solo diez días. No sirvió de nada.
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Bonita prueba de que es más útil saber usar bien el avión que coger el tren.
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Fantástico articulo sobre la contaminación por lindano (una de las sustancias más cancerígenas que existen) en Sabiñañigo.
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Así se protege Chicago, la genuina ciudad de los rascacielos, del boom de rascacielos que hay a nivel mundial. 
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Libros que no son libros, o artefactos que imitan libros.
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Uno de los símbolos de Oviedo, del que hicieron santo y seña durante la hégira del pimplado Gabino de Lorenzo, a la chatarra.
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Las nuevas ciudades para acoger el último gran éxodo de la Humanidad: el del campo a la ciudad.
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Interesantísimo artículo sobre “el primer cargo político del país obligado a dejar su puesto por un caso de corrupción”, en 1986. Dice mucho de la evolución del país y de la ciudad donde se produjo, especialmente si tenemos en cuenta lo que le pasó al que delató el caso. Continua a leggere

Donald Trump, el triunfo que nadie vio

Magnífica viñeta sobre la candidata Clinton

Donald Trump, un palazzinaro -constructor, en maravillosa definición italiana para definir a esa subespecie de empresarios-, ha ganado las elecciones de EE.UU por el Partido Republicano, que vuelve al poder tras el paréntesis de Barack Obama, apenas un gran orador que en ocho años de mandato no ha acabado la Guerra de Irak, ni la de Afganistán, y ha alentado una peligrosisíma revuelta en países que, mal que bien, operaban bajo lógica estatal-westfaliana, como Siria o Libia.

Eso en política exterior, claro. La que nos afecta a nosotros, porque EE.UU es el centinela del mundo libre, que en absoluto en la mayoría del mundo. Sin embargo, el electorado de EE.UU vota bajo preceptos de política interna, igual que el de todos los países salvo en España en 2004, y aún con reservas, porque lo que pasó fue que la política exterior se convirtió en política interior.

En los últimos años ha florecido en España, además del enteradillo de siempre, la vil especie del politólogo, que no es más que un futurólogo con escasa formación -solo hace falta ver como son las facultades del ramo en este país-, un amplio campo que va desde el actual tertuliano estrella de Prisa, y secundariamente catedrático de la UAM, hasta los idiotas genuinamente españoles de Politikon, pasando por Belen Barreiro o la mismísima cúpula de Podemos.

Un plaga bíblica. Toda esta gente se basa en cuatro o cinco consignas de corte populista -lo mismo que dicen ver en candidatos políticos, pero nunca en sus aportaciones de tertulianos o comentaristas- y en no decir jamás cosas -aunque las piensen- que se desvie mucho del flow general, bien sea el marcado por el grupo mediático donde hacen sus deposiciones, el del departamento, o el del partido político donde aspiran a medrar.

Están limitados, por tanto, para preveer -que es su trabajo, puesto que en gran medida son futurólogos como los economistas, y no tanto analizar- los diferentes escenarios posibles. ¿Quien en el panorama mediático español apostaba por una victoria clara de Trump, como finalmente ha pasado con un contundente 276 frente a 218 votos electorales? Nadie, porque el seguimiento de la campaña se ha basado en reproducir las groserías de Trump, en enviar a corresponsales a su enésima visita a Detroit y en eso de que Hillary Clinton es mujer, algo que ve cualquiera.

Trump ha ganado viniendo políticamente de la nada, algo muy bien visto por el electorado americano, un país que desde su fundación ha premiado ese tipo de trayectorias, al menos mucho más que pertenecer a una dinastía como los Bush -recuerden que uno de los derrotados en las primarias republicanas fue Jeb, el hermano de George Bush, que llegó a gobernador de Florida-, la trágica de los Kennedy o lo que intentaban ahora con los Clinton: que la exprimera dama y exsecretaria de Estado fuese presidente de los EE.UU.

Es una historia muy americana. En Demolition Man, una película injustamente olvidada y ambientada en un futuro idealizado, el personaje principal interpretado por Sylvester Stallone se despierta después de un montón de año hibernado, y se sorprende al ver un cartel electoral donde Arnold Schwarzenegger es el presidente de EE.UU. Es una película rodada mucho antes de que se convirtiese en Gobernador de California, pero que capta perfectamente el posibilismo americano, ese que hizo de un actor como Reagan presidente, o a un luchador de lucha libre gobernador de Minnessota.

Trump, a pesar de los esfuerzos de la propaganda, era presidenciable. Encaja perfectamente con ese gusto por lo grotesco de los americanos, y encima tenía enfrente a la mejor rival posible, una persona repugnante a la que todos los grandes medios americanos han hecho la corte -todos, incluso los conservadores Washington Post o Wall Street Journal- y responsable directa de torturas a detenidos, una práctica de la que no se puede acusar a Trump.

De todo lo demás ha sido acusado: mujeriego, explotador de trabajadores, racista, agente del KGB -¡se lo juro! ¡Y hasta en medios como el londinense The Economist-, que si el Zutabe del Ku-Kux-Klan lo apoyaba, corruptor de menores, y todo en una orquestada campaña típica del circo electoral estadounidense, y siempre con la consigna de que es un “populista”, como si hubiese organizado en persona el Obamacare que quería continuar la Clinton, y que ahora se enfrenta a su desaparición, como gran parte del ridículo legado de Barack Obama.

La victoria de Trump ha sido fruto de varios factores, que seguramente vuestro politólogo de cabecera ya está preparando para su intervención de esta tarde -copiando de medios de internacionales, nunca pensando por sí mismo-, pero los principales son estos: ha conseguido retener gran parte del electorado tradicional republicano -las únicas defecciones fueron precisamente de cabecillas, y bastante irrelevantes como Powell o Condolezza Rice- y ha conseguido atraer a ese americano anti-establishment, que se ha visto insultado durante TODA LA CAMPAÑA por no haber sido educado en Yale como la Clinton, y que se siente más identificado con alguien como Trump -al que le gustan las mujeres guapas y el dinero, como a la inmensa mayoría- que con la torturadora.

Ahora queda la resaca, que va a ser grande. Entre las promesas electorales de Trump se encuentran las realizables -como el muro en la frontera con México- y las irrealizables -como volver a abrir los astilleros de Philadelphia- y la mayor amenaza para nosotros, que al fin y al cabo es lo que cuenta en lo que son las elecciones de otro país que dista miles de kilómetros: la promesa de Trump de hacer un repliegue del paraguas militar estadounidense.

¿Cómo? ¡Pero si es republicano! ¡Mi medio de propagana me ha dicho que son imperialistas y que les gusta la guerra! ¡Que les apoya la industria militar! Sí, si, pero no. En el pensamiento político americano siempre ha existido la pulsión al aislamiento, favorecido por su envidiable posición geoestratégica -al norte, un país primo hermano, al sur, un país que vive en otro siglo, al este y al oeste, los dos mayores oceános del mundo-, y es algo que se ve tanto en demócratas -Rooselvelt no entra en guerra hasta finales de 1941, y cuando es atacado vilmente- como en republicanos, porque no hay que olvidar que Bush Jr. tenía ese mismo plan -favorecido por el final de la Guerra Fría, que logró su padre- hasta que se topó de bruces con el 11-S. Con otro ataque directo.

Trump lo ha dicho en campaña. America first. EE.UU es un país de grandes constrastes, donde la pobreza extrema -y hay pobreza de blancos, impresiona mucho- convive con la opulencia más extrema, a veces con apenas una milla de diferencia. Será difícil que acabe con eso, pero una de las medidas prometidas es hacer un repliegue de las tropas, esas que cuestan al año 600.000 millones de dólares, y la cifra está bien puesta.

Eso es lo que más va a afectar a España, si realmente lo lleva a cabo. Somos un país de frontera, y de frontera continental, cultural y económica. Si efectivamente EE.UU vuelve a su introspección natural, los presupuestos militares europeos tendrán que incrementarse, a costa del Estado del Bienestar ese con el que le gusta llenarse la boca la vergonzosa izquierda europea, como si fuese un Derecho Natural adquirido. Ese Estado del Bienestar, que en muchos casos supone el 50% del gasto público, es gracias a que EE.UU ofrece su protección militar. EE.UU, el mismo país donde no existe nada equivalente, porque en parte destinan esos fondos a Defensa.

Por otra parte, no se preocupen en exceso. Como demostró Weber, las estructuras burocrático-estatales tienden a la estabilidad, y ni siquiera un presidente inepto es capaz de cambiar las inercias y equilibrios de la lógica estatal establecida. El sistema americano es presidencialista y Trump va a tener competencias personales muy importantes, pero estará rodeado de un equipo de gente conocedora de El Sistema, que es lo que permanece en el tiempo, allí y aquí. Ya insisto en que el mayor peligro para nosotros -que nos tiene que dar igual el muro con México o el Obamacare- es la promesa del repliegue americano, que no se traducirá en un cierre de Rota, pero si en dejar de hacer de gendarme mundial. En dejarnos, simplemente, con nosotros mismos, con lo que eso conlleva en la Historia europea.
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Interesante reflexión sobre el futuro del periodismo de calidad, y lo que tiene que costar.
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Muy interesante: en una época con tipos de interés cercanos al 0%, ¿donde invierten los fondos de pensiones? En casinos,en refugiados, en depuradoras…
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Luis del Rivero, que seguramente recordarán por Sacyr, el intento de asalto al BBVA en 2004 auspiciado por el PSOE, su colección de coches antiguos dignos de una petromonarquía y el 20% de Repsol, habla ante sus paisanos, los murcianos. Definir esto como grotesco es poco.
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Un sindicato agrario extremeño se queda ilegalmente (roba, en argot) con 1´8 millones de subvenciones europeas para agricultores.
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Un artículo sobre demografía que no cae en el alarmismo, casi es milagroso.  Continua a leggere

Ramón Espinar, llegó la hora de tu dossier

Tu utopía pagada por todos, tu VPO

Estos días ha vuelto a aparecer el famoso recurso al dossier que tan bien se vio con el caso Puyol o al idiota de Ignacio González: la sensación de que los servicios de inteligencia de este país tienen un archivo con cosas comprometidas de todos y cada uno de los ciudadanos notables de España, al igual que sucedía en la RDA con la Stasi. Mientras vayas por la vereda, no te pasará nada; como te salgas de ella, aparecerá algo -con fotos, documentos, grabaciones- en el peor momento y con el fin de amedrentar, acabar con un proyecto o acabar con la extorsión de Barbara Rey. 

Quizás fue premonitorio que el día antes de los hechos a relatar el siniestro personaje que siempre ha sido Luis María Ansón se descolgase en su irrelevante columna de El Mundo con una alusión a que el CNI “dispone de un arsenal de irregularidades y vergüenzas del líder Podemita”,  que no es otro que Pablo Iglesias. Cada uno dará la veracidad que quiera, pero ahí está la famosa frase de Fernández Díaz sobre “esto la Fiscalía te lo afina”, conocida precisamente por otra de esas filtraciones interesadas que se venden como periodismo. Se crea el informe, real o inventado (¡un saludo a Trías¡), y después ya viene el iter judicial, con tanto de exhibición mediática, ruido y enmarañamiento.

El agraciado por el último informe policial filtrado ha sido Ramón Espinar, líder de Podemos en el Senado y famoso por aparecer bastante en la tele, amén de ser hijo de Ramón Espinar, que en tiempos fue el Consejero de Cultura de la Comunidad de Madrid, además de miembro del Consejo de Caja Madrid, con tanto de tarjeta opaca a la fiscalidad. Un personaje conocido y de primera fila del partido que irrumpió con fuerza en las europeas de 2014, y que ha trastocado parte del andamiaje de la II Restauración Borbónica.

El medio elegido para la filtración ha sido la Cadena Ser, el mismo donde la Policía tiene una portavoz permanente que finge ser periodista, y que responde pavlosiana al nombre de Ana Terradillos. Seguro que la conocen, porque siempre entra con ímpetu y loable dedicación, vendiendo como noticias lo que simplemente son notas de prensa elaboradas en la cúpula de Interior. La Cadena Ser, que pasa por ser la mejor emisora española por calidad, no lo es tanto por méritos propios como por deméritos de los demás, en esa miriada de emisoras que se agrupan en ese espectro -y no solo radiofónico- que va desde la derecha soft a la ultraderecha.

La agraciada con la filtración con el dossier elaborado desde la cúpula de El Sistema ha sido en esta ocasión Mariela Rubio, redactora especializada en Defensa, casualidad de las casualidades el ámbito donde se mueve el CNI, y que en los últimos tiempos -será que no hay suficientes escándalos en el Ejército español- también está pluriempleada en cubrir la información de Podemos, tarea que hace con la misma eficiencia que el lameculos italiano Francesco Manetto en El País, el buque insignia de PRISA.

La exclusiva de la periodista Rubio -fan de Zaida Cantera, cómo no- salió a primera hora, y después fue replicada por el resto de medios, sin citar la exclusiva, y sin que en la emisora se inquietasen: saben perfectamente cual es el origen. Un día toca a unos, un día toca a otros. Es su función en la sociedad.

Ramón Espinar, cuando contaba 23 años, compró un piso de una habitación y dos plazas de garaje en una cooperativa en Alcobendas, una población de contrastes en el noroeste de Madrid: en su término municipal está La Moraleja -que lo conocerán del ¡Hola!-, un casco “histórico” de pura cutrez y fealdad española, y varias urbanizaciones de wannabes españoles de los de pádel, reloj Time Force y bisutería de Tous. Un lugar como otro cualquiera, porque la anomía es la característica principal del extrarradio de Madrid.

El piso era una VPO, una de las muchas siglas existentes en la Comunidad de Madrid para referirse a la vivienda protegida, un pingüe negocio para promotores, ayuntamientos, partidos políticos y adjudicatarios, que ven incrementado su patrimonio de manera artificial, simplemente por el hecho de existir y resultar agraciados en un sorteo, para que después venga alguien y hable de meritocracia y demás mierdas: el más puro azar delimita quien pasa a ser propietario de un bien de cientos de miles de euros, con posibilidad de revender o alquilar pasados unos años. Dicen que diez, pero son muchos menos, especialmente en la segunda opción. 

No es el tema, pero la mejor política de vivienda social es la que no existe. La Constitución garantiza el derecho a la vivienda, y en eso se escudan los que urden las tramas de construir cubitos con forma de casa y colores estridentes, para que desde fuera se note bien claro que ahí viven los subvencionados. Secuelas de la política falangista de Arrese, el plan de 1957 (¿nunca te has fijado en la plaquita con el yugo y las flechas que seguramente hay en casa de tus padres o abuelos?) y el Estado de Bienestar entendido como el pisito en Torrevieja del panel final de El precio Justo.

Como de momento existe, y ningún partido lleva en su programa acabar con esta mamandurría llamada VPO, VPPB, VPP o VPT, hay que lidiar con lo que hay, y ahora mismo es que “nuestros jóvenes” no pueden acceder a una vivienda, porque están muy caras. O algo así. Era así en 2010, y sigue siendo así en 2016, con muchos ayuntamientos de sitios de franca regresión económica, demográfica y social gastando ingentes recursos en poner pisito a gente que, simplemente por el hecho de haber nacido ahí, se ve recompensado con una vivienda pagada por todos, y que invariablemente termina alquilando mientras se va a buscar el jornal a la gran ciudad.

No es el caso de Ramón Espinar. Su padre era de posibles, tanto que el imberbe de 23 años se puso a pagar la primeras cuotas de la cooperativa en el 2007, con apenas 21 años y sin trabajar. Pasaba el dinero, según ha explicado en rueda de prensa, su papá -con el que después tarifó-, su mamá y su abuela, y el ponía la mano para nada menos que 52.000 euros, materializados en la escritura de compraventa de 2010. En este aspecto se han cebado mucho, pero no está de más recordar que no tenemos la posiblidad de escoger a nuestra familia, esto es: Espinar no tiene la culpa de haber nacido donde ha nacido, y si su familia se puede permitir adelantar esa cantidad de pasta, pues bien para el. Es una práctica común en España, por otra parte. 

Lo que tiene la culpa Espinar es de ser un zote. De haber comprado una casa en 2010, con 23 años y recién licenciado, una casa de un precio disparatado y que, según práctica común de las promotoras, obligaba a pagar también dos plazas de garaje, tuvieses coche o no. Un timo mondo y lirondo, vendido como “necesidad básica” y todo lo demás. Y de ser un zote por tener este marrón en su pasado y no decirlo poco a poco -por ejemplo, en sus múltiples ponencias sobre los fondos-buitre y la VPO en Madrid- al estilo de “yo también caí en la trampa” o algo así. Se pensaría que jamás le iban a sacar esto. Qué zote.

Lo que hace interesante al caso, y es donde se han centrado las suspicacias de todos los interesados en sacar jugo al caso -que tiene poquísimo recorrido legal, pero que al menos esta vez no es un informe policial inventado de cabo a rabo-, es que Espinar vendió la casa a las pocas semanas de suscribir el contrato de compraventa, que le obligaba a pagar en hipoteca subrogada -del BBVA a ING- más de 90.000 euros. Al revés que otros que se han quedado entrampados de por vida en una casa con cristales naranjas y vistas a una piscina comunal con una palmera de plástico, Espinar se desembarazó del muerto. Y con ganancia.

Resulta que en el tránsito entre la compra de la vivienda y su posterior venta a unos terceros -no identificados, hace falta ser retard para comprar un piso de una habitación en 2010 por ese precio- la Comunidad de Madrid subió el precio del “módulo” -otro de los arcanos del mundo de las VPO, VPPB, VPP y VPT- y el valor nominal de la casa se había incrementado, algo que los ávidos de sacar trapos sucios de Podemos han enfatizado con un “se lucró”, “especuló” o “vaya jeta”, como si Espinar hubiese cambiado la legislación a su favor.

30.000 euros más, simplemente por una modificación que hizo Esperanza Aguirre, siempre cálida con los promotores, en 2010. ¿Existía que la posibilidad de que Espinar renunciase a esa plusvalía artificialmente inducida en un contexto de caída en picado de cualquier tipo de activo inmobiliario? Existía, y no lo hizo. ¿Es ilegal? No, pero es reprobable en un tío que después ha ascendido en la política con un discursito de “no somos como ellos” (freudianamente, no soy como mi padre), con la vivienda no se especula y toda la pana, mi güey. Ese discurso tan cansino, por otra parte, y donde han tocado techo, porque los perdedores de la crisis no han sido tantos como se imaginaban.

Hasta aquí, el caso Espinar. El afectado ha dejado entrever que esta información ya estaba preparada desde hace semanas -yo diría que desde tocó poder como senador por designación de la Comunidad de Madrid-, y que sale ahora en el contexto de las primarias abiertas que tiene la formación postcomunista en Madrid, con un sector de camisas viejas, encabezado por él mismo, contra otro sector de posibilistas, encabezado por, entre otras, la unineuronal Tania Sánchez, vergüenza de cualquier partido donde esté.

Puede ser, y seguramente sea así. En la Cadena Ser están muy ofendidos con la simple mención de que se hayan prestado a una campaña con fines que no sean los puramente informativos, y para muestra baste escuchar al profundamente mongol que presenta el informativo regional en la desconexión entre las 19:20 y las 19:40, el mismo que peloteaba hasta el servilismo a Francisco Granados cuando lo tenía de contertulio, hasta justo el día antes de su detención: de manera chulesca, le espeta al muerto de hambre que tienen representando a Podemos que “si cree que Cebrián sabe quien es Ramón Espinar”, quizás refiriéndose crípticamente a la enfermedad mental degenerativa del apadrinado por Emilio Romero en Pueblo.

En fin, quédense con esto. España es un país donde te sacan un dossier con un asunto escabroso aunque solo tengas 30 años, como es el caso de Ramón Espinar. No hay nada ilegal, pero si éticamente en alguien muy vehemente en sus intervenciones públicas, y representante del sector más duro de Podemos. España es un país donde periodistas se arrogan de exclusivas que no son más que dossieres filtrados en el momento exacto, en el lugar adecuado. La Cadena Ser y el grupo PRISA quieren lo mejor para Madrid, que en su caso es seguir haciendo negocios y que todo siga como esté, porque no había nada que cambiar en la capital y Antonio Carmona era mejor que Manuela Carmena. Que la clase política que venía a salvar este país y a gestionar mejor es incapaz de gestionar siquiera su patrimonio o sus aspiraciones vitales con 23 años, al parecer recluidas en un nicho de 144.000 euros con dos plazas de garaje, por si vienen visitas.

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Una historia de la generación mejor formada

Vivimos una época de eclosión de medios de comunicación, un fenómeno inédito desde la Transición, y originado por diferentes causas, las principales de las cuales el negro horizonte laboral, la inversión de fortunas particulares y creer que se tiene un discurso diferenciado, además de las facilidades tecnológicas para llegar al gran público.

Uno de esos nuevos medios es Ctxt, fundado por rebotados de El País y de notable sesgo de izquierdas, al menos una izquierda reconocible en algunos de sus preceptos, por trasnochados que sean. Se publica todos los jueves, y lo hace exclusivamente por Internet, sin veleidades de papel. Consiste en largos análisis y columnas de opinión, y entrevistas de esas kilómetricas, tan de moda últimamente. Es un medio equiparable a otros que existen desde hace mucho tiempo en Europa, y de los que solo cabe preguntarse por qué no los había en nuestro país.

En Ctxt colaboran algunas firmas conocidas, pero especialmente desconocidas. Es el caso de Francesc Miralles (@arrosabanda) y Pep Campabadal (@ppsoe2000), notables twitteros -aunque solo sea por el número total de mensajes emitidos- y vinculados a medios que, a pesar de su gran antigüedad, jamás han tenido relevancia alguna, como La página definitiva, un espacio de internet que es de entretenimiento, y después todo lo demás. El problema del humor como vehículo es que después nunca te van a tomar en serio.

¿Qué cojones quiero contar? Simplemente una historia de la generación mejor formada, esa que se ha alumbrado entre dolorosos partos de la crisis, y que día a día da lecciones de saber comportarse bien. Disculpen la larga introducción y puesta en contexto (nunca mejor dicho), y paso ya al grano de algo que creo que merece la pena ser contado, y quedarse flotando por el hiperespacio a ver si alguien la lee alguna vez: lo crean o no, esa parece ser la finalidad de todos esos nuevos medios. Alguien habrá. Algún día.

El pasado 15 de octubre Ctxt publicó este artículo, firmado a cuatro manos por nuestros protagonistas. Es un artículo sencillo y de corte anglosajón, compuesto de ocho preguntas como ocho flechas dirigidas a Ciudadanos, el partido inflado desde el poder para ofrecer una alternativa que no sea la de Podemos al voto protesta originado por el descubrimiento de la corrupción masiva de nuestro sistema político. El partido que pretende cambiar España con un programa, aún por presentar, compuesto de “esto lo arreglo yo”, soluciones dificilmente extrapolables a nuestro país (“el más antiguo de la Tierra”) y redactado por gente de dudosa procedencia y peores aspiraciones

No es el tema. Ni el partido, ni las preguntas. El tema es que el artículo -los autores están haciendo un libro del tema, hoy en día todo el mundo hace un libro, lo del primer párrafo es extrapolable a la industria editorial- provocó una reacción en el mismo día de C´s y, así funciona la profesión y la generación mejor formada, un plagio en toda regla de eldiario.es.

Este medio está dirigido por Nacho Escolar, que seguramente conocerán por su faceta multimedia (músico, bloguero, tertuliano) y no por ser hijo de periodista, de nombre Arsenio,y también poeta en su tiempo libre, que es todo el disponible. En el anida mucho odio y rencor, consustancial a su ideología, y algunos colaboradores que viven de eso, como el profundamente desagradable Iñigo Saiz de Ugarte (@guerraeterna) o la loca peinagatos de Oviedo que tienen en Economía, una de esas que ve el mundo en blanco, o negro.

Tengo que reconocer que al plagiador @andresgil no lo tenía controlado, pero en mi descargo diré que jamás leo el medio en cuestión, salvo esas exclusivas desopilantes que publican dia sí y día también, y de las que nadie se hace eco. El plagio es evidente, descarado y salvaje, y cualquiera lo puede ver en los enlaces facilitados. No lleva mucho tiempo, poco más que el corta pega realizado con un poco de adorno.

A raíz del desagradable incidente, que dice muchísimo de la persona que lo practica y del medio que lo ampara, los directores de Ctxt y eldiario.es se enzarzaron por twitter en acusaciones y justificaciones, porque por ridículo que les parezca aún tenían el cuajo de justificar el plagio, con la manida excusa de que “han citado”. Funciona como un salvoconducto para, una vez “citado”, sacar el sable y sablear. O el fusil. Y fusilar, en el argot de esa profesión despeñada.

La disputa estuvo aderezada por el auténticamente retard de @guerraeterna, un dogmático de viejo cuño, de esos que solo ven lo que les interesa, y para los que el mundo está constituido en buenos y malos. Fijense en este tweet, donde dice que no ha leído el articulo original, el plagiado, “y el autor tampoco”. Si es así, ¿por qué cita? ¿se cita lo que no se lee? Pillado en su contradición, ha seguido para delante. No en vano, es seguidor del baloncesto, y ningún Terrados le va a quitar de su hobby. Él, tan aficionado a las explicaciones ocultas y las manos negras. Empezando por las suyas.

Yo no entiendo a esta gente. Bueno, si los entiendo. Igual que entiendo al gitano del Rastro, al que pide ayudas sociales teniendo una tele de última generación en casa, y un poco como creo entender este país, lleno de pillería, ladrones e hipocresía. O eso creía.

Para mi pasmo, ni Campabadal ni Miralles han dicho ni mú. Hasta una vaca, cuando ve pasar el tren, emite un sonido. Aunque no comprenda el fenómeno, que no es el caso. Ni mú. Será que, imbuidos de Gramsci (¿o era Ana Obregón?) pensarán que lo bueno es que hablen de uno, pero que hablen. Aunque sea por cita. Es como una consigna que se ha tendido sobre ellos y su entorno: no entramos.

Así se explica que uno de los dirigentes de La página definitiva, donde empezaron y siguen vinculados, aparente desconocer el tema, y responda genéricamente (“lo que está bien está bien, y lo que está mal está mal”, se diría en el pueblo) a la cuestión. ¿A qué se debe esta postura de avestruz, que como todos ustedes saben esconde la cabeza mientras deja el culo completamente expuesto y ofrecido?

Porque ha sido así: te plagian de manera escandalosa, y no comentas nada. Ni siquiera un “me da igual”, sino una postura rajoyana de hacer como que no existe el asunto. Pertenecen a la generación mejor formada, pero parece que eso no es suficiente. Ni leer, ni estar al tanto de lo que pasa, ni seguir las grandes líneas de la realidad. No: el ultraje de un plagio no merece mayor comentario, pero después darán lecciones por ahí de lo que está bien y lo que está mal, de los buenos y de los malos, del marco alemán y de la peseta española, cuando en la hora de tomar partido en una causa que nunca ofrece duda se han quedado callados. Y eran parte directamente implicada. Muy significativo.
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Muy divertida columna sobre por qué no se debe vender el Nobel de Economía como un Nobel científico.
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Grandes cagadas urbanísticas de Vitoria.  Es curioso que en una de las ciudades de España que mejor aprueban en este aspecto también tenga varios cadáveres excelsos.
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Scarfolk Council. Esto va de lo mismo, pero en serio. O no.
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La Autovía del Olivar. Impresionantes los dos últimos párrafos. Por lo que tienen de propaganda añadida.
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¿No les parece que todas estas estaciones de tren remodeladas en Gran Bretaña son espantosamente iguales entre sí?
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Una noticia que resume muy bien varios temas muy españoles: Galicia y su espeficidad, el negocio de la seguridad privada, y el mercado laboral.
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Otro motivo para amar Escocia.
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¿Se acuerdan de Palomares? Tuvo una entrada en este modesto espacio. Ahora quieren solucionar lo de hace 50 años, pero lo que llama la noticia es que aparece una nueva unidad de medida, con visos de ser tan aplicable como la conocida “como x campos de fútbol”: la piscina olímpica (última línea del penúltimo párrafo)
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Maravillosa historia con Bill Viola y Bielorrusia. Continua a leggere

El espejo ustorio de Arquímedes

Tres siglos antes del nacimiento de Cristo que da origen a nuestra cronología nació en Siracusa el gran genio de Arquímedes. De su rango universal dan fe el famoso principio que lleva su nombre, el tornillo de agua o la polea compuesta, todos inventos o descubrimientos que se siguen usando hoy en día sin variaciones sustanciales.

Uno de sus inventos más famosos fueron los llamados espejos ustorios, que según la leyenda concentraron el poder del sol en un rayo que consiguió hacer arder la flota de Marco Claudio Marcelo, el general romano que quería tomar la ciudad griega de Siracusa. Con posterioridad, un gran número de sabios intentó reproducir el invento, quizás olvidando que los romanos tomaron finalmente la ciudad, y dieron muerte a Arquímedes.

No fue hasta 1747 cuando el gran sabio de la Ilustración francesa Conde de Buffon erigió cuatro aparatos con grandes lentes cóncavas en Le Jardin des Plantes, que en la época era Le Jardin du Roi.  En total había unas 150 lentes que concentraron la luz reflejada en una plancha de madera situada a unos 50 metros. La gran multitud concentrada para la ocasión vio como empezaba a salir humo de la madera.

Con escasa aplicación militar -ayer y hoy uno de los motores del avance científico-, el invento fue arrumbado y hoy en día prácticamente solo se usa para encender la llama olímpica cada vez que se inicia el ciclo olímpico, tradición por cierto recuperada por los nazis para los JJ.OO de Berlín 1936. Sin embargo, está en la base de la última innovación militar del arsenal de los EE.UU.

Desde hace unos meses el USS Ponce, un buque de desembarco anfibio bastante antiguo pero muy usado últimamente -estuvo en Libia, por ejemplo- cuenta entre su dotación con un LaWS, que no es más que un sistema de láser capaz de destruir pequeños objetivos. A diferencia del invento de Arquímedes, no extrae su energía -y son solo 30 kw- del sol, pero no deja de ser un haz de luz concentrada en un objetivo.

Asimismo, y al igual que hace 2300 años en la costas del már Jónico, es un arma defensiva: sirve para defenderse de drones y de pequeños botes, precisamente la mayor amenaza que pueda tener la US Navy en estos tiempos. La última gran batalla naval fue en el Golfo de Leyte en 1944, y desde entonces ni ha habido, ni hay perspectivas de que vuelva a haber ninguna a largo plazo.

Las amenazas no están en destructores ni cruceros, sino en pequeñas embarcaciones o vehiculos de bajo coste cuya neutralización supone siempre un gasto mayor. Un Tomahawk, por ejemplo, cuesta 569.000 dólares, eso sin contar el coste de transporte y almacenamiento. Con el nuevo LaWS el coste se reduce al equivalente a encender una bombilla.

Son estas las diferencias que hacen viable el mastodonte que es el aparato militar americano. Mientras los grandes programas militares -alguno reseñado aquí-  no terminan de arrancar en cuanto al número de unidades totales por las lógicas restricciones presupuestarias, se van implementando otras soluciones menos aparatosas y visibles, pero igualmente efectivas para la realidad de principios del siglo XXI.

Aquí lo explican muy bien:  el coste de un disparo del láser -que ha costado 40 millones de dólares, pero cuyo coste bajará exponencialmente de ser producido en masa- es de solo 59 céntavos de dólar, cuando un Javelin de los que se usan en Afganistán para destruir casas de adobe se va ya a los 70.000 dólares.

¿Por qué no se instala en vehículos terrestres, más sabiendo que se puede usar en función “parpadeo” para colapsar sistemas de transmisión y comunicación? Seguramente porque la Convención de Ginebra -en su revisión de 1995- prohibe el uso de armas láser con humanos, y es mucho más fácil topar con un objetivo humano en tierra que en mar. Si el actual láser puede destruir un drone o un esquife, seguramente también puede hacer lo mismo con un ser humano. No consta que se haya ensayado con ese fin, pero cuando algo es tecnológicamente posible…

En un delirio steampunk se hubiesen podido imaginar acorazados Dreadnought de principios del siglo pasado equipados con aparatosos espejos cóncavos, enzarzados en batallas navales quemando cascos de cuatro metros de hierro de espesor, pero eso nunca fue viable. Ni siquiera cuando los barcos eran de madera. Sin embargo, ahora Arquímedes estaría orgulloso: sus espejos ustorios parecen tener vida al fin, 2300 años después, y en combate naval. O lo que sea enfrentarse con un buque de guerra de tecnología puntera a un cayuco o un avión teledirigido, porque otro uso posible no se atisba. 
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Uno de los tíos más inteligentes detrás de Podemos ofrece una entrevista muy interesante para cualquier tipo de lector. Lectura obligada.
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En contraposición, este artículo de la eurodiputada avilesina de Podemos con el tren como objeto da pena. Miren como empieza, y lo del “efecto barrera”. Es como si pongo a mi caballo a redactar sobre el tren.
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Este es el economista de cabecera de Syriza, el Podemos griego. Ministro de Economía.  Aunque en la entrevista no deja de decir verdades de barquero, fíjense en el tono. Especialmente en el deseo de que España pase por lo mismo.
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Para la historia pequeña de los que pasan facturas a El País.
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El Nobel de Economía Jean Tirole -por cierto, un Nobel que va a un sitio como Toulouse, en absoluto la típica ciudad donde ejerce un galardonado: una especie de Edimburgo de los Pirineos- y un interesantísimo artículo sobre un paper de 2002 con implicaciones muy actuales sobre la “tasa Google”.
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El país de Afimsa y Forum Filatélico saca pecho de esto. Auténtica #marcaEspaña
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Interesante post sobre eso que se llama feísmo gallego, con impostado tono académico que apenas oculta que está lleno de vulgaridades como que 1) el feísmo está por todas partes 2) el problema viene por los de la ciudad, que van al campo cargados de tópicos 3) y demás mierda propia de la zona. Es muy divertido si, en una segunda lectura -o en una primera, qué narices- imitan el acento gallego, que es mucho más que la sonoridad de una lengua: es una manera de estructurar un pensamiento. O algo así.
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El tercer túnel de la risa, paralizado.  Si se llega a inaugurar, será con seis años de retraso. En la mejor de las previsiones.
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En general, la divulgación científica produce monstruos como este.  Es un post interesantísimo sobre…sobre….todo. Leánlo.
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Noticia de Galicia: despilfarro de dinero, el hijo del alcalde, la incuria, as pedras.
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Así se las gasta el periodismo español
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Para que no se vea la aplastante carga fiscal que hay en la región para mantener a la mayoría de la población. Siempre en aras de distribuir la riqueza, esto es: hacer pobres a los que trabajan, y permitir que los que viven sin trabajar -un porcentaje altísimo en Asturias- puedan seguir haciéndolo.
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Una historia fantástica 
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Se vende una casa de Frank Lloyd Wright por 400.000 dólares. No es broma.  Por lo que costaba un piso en Parla de 100 metros cuadrados no hace muchos años. Continua a leggere

De supuesto corrupto a estafado fehaciente

Como es nuevo en el circo político, a Pedro Sánchez le están buscando los asuntos turbios pasados. Quien lo está haciendo con más denuedo es el comunismo 3.0 que tenemos en España, siempre más preocupado de lo que hacen los socialistas que de lo que hace la derecha, con la que siempre estará dispuesta a pactar, o a hacer la pinza, o a entrar en consejos de administración.

Desde que se supo el nombre del nuevo secretario general del PSOE, un teleñeco articulado fruto de complicadas maniobras de marketing político y telegenia, e incubado desde hace años, le han afeado que formase parte de la Asamblea de Caja de Madrid, como dando a entender que ahí se tomaban las decisiones, amparándose en el analfabetismo funcional de la sociedad, que tiende a equiparar “Asamblea” con “Consejo de Administración”, “Junta de Accionistas” o “Directorado”, esto es: un grupo reducido que es el que toma las decisiones.

Nada más lejos de la realidad. La Asamblea de Caja Madrid la formaban hasta 320 individuos, incluyendo 100 que eran cargos políticos como representantes de la Caja ante los Ayuntamientos de la región que le daba nombre. Como Pedro Sánchez era concejal del Ayuntamiento de Madrid, y joven, le tocó ese cargo testimonial, sin remuneración añadida alguna. Los cargos con remuneración, como en todas las estructuras piramidales -y un partido político lo es en sentido euclidiano- son para viejos zorros de los partidos.

Además, cuando algo tiene el nombre de “Asamblea” (o Consejo Social, o Consejo Consultivo, o cualquier otro constructo verbal similar) no suele mandar nada. Según los estatutos de Caja Madrid, los 320 miembros de la Asamblea (“el máximo organo de Gobierno de la entidad”, de la misma manera que el Senado es la tercera institución del Estado, por delante del Congreso) tenían que “aprobar las cuentas anuales, el informe de gestión y la propuesta de aplicación del resultado a los fines propios de la entidad, así como la gestión del Consejo de Administración”. Poner la firma a lo que ya se había decidido en otros foros. Públicos, o del reservado de Zalacaín, o del palco VIP del Bernabeú.

Esa era la implicación de Pedro Sánchez en Caja Madrid. Figurar como representante de su partido, y firmar lo que le dijesen los veteranos: por eso Virgilio Zapatero tenía una tarjeta black.  Más de uno se las prometía felices con la publicación del tabulado y los gastos de esas tarjetas opacas, plenamente convencido de que saldría el muñeco articulado de sonrisa captasuegras que ahora está al frente del PSOE, para así poder hablar de “casta”, “corrupción” y “PPSOE”, auténtico mantra de algunas mentes egregias, obnubiladas por sus fobias.

Como no fue el caso, ayer mismo El Mundo, un periódico que se mueve por el ánimo de informar, y que jamás realiza campañas ad personaem fruto de estrategias elaboradas en sedes de partidos políticos, publicaba un escandalazo, término castizo a la altura de aguachirris, mamandurria o pistola (para definir un tipo de pan que haría vomitar a las cabras, y que se consume en la capital de España). “Blesa ofrecía créditos blandos a los asambleístas de Caja Madrid”.

Firmaba Jaime G. Treceño, un vulgar y triste periodista de la plantilla de redactores del peor periódico de Europa, autor (pongan la voz de Troy Mc Clure) de otros hitos señeros y recientes como “El Consejero no engañó a nadie” (en consecuencia lógica con el titular: la auxiliar ebolizada sí lo hizo, ¡malvada!) y demás carcoma típica de la mierda de sitio donde trabaja, y donde es una mosca.

Fíjense en la noticia de los “créditos blandos”, como las dietas: con partes en negrita resaltando términos como “«línea especial de préstamos» de la entidad. Es decir, créditos ventajosos.” o “Es decir, que los representantes públicos por el mero hecho de ser seleccionados por su partido, ya disfrutaban de unas condiciones más ventajosas que el ciudadano de a pie que había votado a su formación” Aprecie el estimado lector como Treceño, un periodista de raza -bovina o caprina- reitera en dos párrafos seguidos el “es decir”, el auténtico canario en la mina de la persona que no sabe escribir o hablar o explicarse o formular un pensamiento complejo. Es un decir, claro.

La noticia es una mierda, y no sólo por lo de “blando” (más adelante llega a hablar de “con Blesa se produce una cierta laxitud”, toda una obsesión coprófila la de este Treceño), porque lo que viene a explicar con misterio (“Según la misiva a la que tuvo acceso esta redacción”, y cualquiera que haya querido leer los correos de Blesa, publicados por otro medio) no tiene ninguna relevancia. Ninguna.

Las “condiciones ventajosas” ofrecidas por Caja Madrid a los miembros del Consejo no difieren en absoluto de las ofrecidas por esta entidad bancaria, y otras semejantes, a sus empleados o sus conyuges. Son una mierda de ventajas, equiparables a las que ofrecen grandes corporaciones (Apple, Sanitas, Mapfre) a empleados públicos. Paso de desglosarlas, porque parecen de un folleto de esos que ojeas con desgana cuando te toca tragar fila detrás de ancianas y ancianos -por este orden- en un banco.

Sin embargo, y por esa hiperreación propia de la gente elaborada en un departamento de marketing, Pedro Sánchez publicó a última hora de la tarde los detalles de una hipoteca que tenía suscrita con Caja Madrid cuando era miembro de la Asamblea de la extinta Caja, y dentro de una más amplia declaración de bienes publicada días antes. Esto tiene más interés, y ya verán por qué.

Aparte de impuesto revolucionario a su partido (420 euros al mes), la idiotez new-age de una cuenta en Triodos Bank y 85mil euros en un plan de pensiones sin haber cumplido 40 años (esto si que daría para más) destacaba en su momento que Pedro Sánchez declaraba  13.411,20 euros de ingresos por “arriendos”. No es una cifra espectacular, al contrario.

Entre sus propiedades, donde es susceptible esperar que estuviese la arrendanda, figuran dos pisos con garaje: uno comprado en 1992, cuando llegaría de Don Benito (Badajoz) y su familia, una de las potentadas del lugar, le puso un piso en capital con 20 años. A su nombre. Es una práctica muy común entre gente con posibles de provincia, porque ya saben, “alquilar es tirar el dinero”. El año 92, por cierto, fue el pico de la anterior burbuja inmobiliara, pinchada de manera aún más abrupta en 1993-1997.

De ahí se explica que su valor catastral sea solo 5mil euros inferior a la segunda vivienda con garaje, comprada en 2005 y a sólo dos años del pico de la siguiente burbuja inmobiliara: 78mil euros contra 83mil euros. Con 13 años de por medio. También influye la ubicación: en 1992 se compraba en zonas más prime, con mayor valor catastral.

Esta ya la compró en gananciales, no se sabe si con el dinero de papá o no. Lo que si se sabe, y porque a raiz de la “información” publicada por El Mundo ayer ha considerado conveniente hacer una addenda a su declaración de bienes, es que el 15 de septiembre Caja Madrid le concedió una hipoteca de ¡293.700 euros!. ¡A un tío que era el escalafón más bajo de profesor de una universidad privada! Flipante, pero nada raro en aquellos tiempos, donde fontaneros y lavaplatos obtenían créditos similares.

¿Qué casa con un valor de catastro de 83mil euros necesita una hipoteca de 293mil euros? Pues una burbujizada. Mucho. Demasiado. Si los periodistas dignos de tal nombre quieren investigar algo, que sigan por esa línea, no la de las condiciones del préstamo hipotecario. El mismo fue objeto de una novación el 29 de julio de 2008 (dos años y nueve meses después) y ampliado a ¡318mil euros! cuando los precios ya iban en picado. Seguramente Pedro Sánchez se creía el zapateriano “la crisis es pasajera”.

No sé. En la primera hipoteca paga Euribor + 1´75%, una exageración cuando el diferencial bancario estaba por debajo del 1%, y la bonificación por ser miembro de la Asamblea -esa que preocupa a Triceño- era del 30% sobre el total, o sea: menos de 60 euros al mes según los propios cálculos de Pedro Sánchez; en la segunda, las condiciones caen a Euribor + 1´25%, 25 años y cuota de 1400 euros/mes= 300 meses que dan un total de 419mil 220 euros por un puto piso con garaje con valor catastral de 83mil euros.

A mí me da que hay alguien estafado, y no es el ciudadano común por los supuestos “privilegios” a Pedro Sánchez, miembro de la “casta” y del “PPSOE”. Para confirmar esta hipótesis, en la declaración de bienes se incluye que, actualmente, el inmueble hipotecado -del que quedan por pagar  bastantes años, a razón de 1400€/mes- está alquilado por ¡750 euros!.

Esto es: Pedro Sánchez está palmando todos lo meses 650 euros por un inmueble que no vale lo que le costó. Por las cifras que se manejan en Madrid, y dando por supuesto que tiene dos habitaciones, el piso no está situado en ninguna zona prestigiosa, ni mucho menos. Es un estafado más, al revés que un corrupto. Por cierto, 750€ x 12= 9000 euros brutos, lejos de los 13.411, 20 declarados por “arrendamiento”.

Paradójicamente, esto le puede servir para conectar con esa amplia masa de la población en su misma situación, esos de “un piso nunca baja”, que son una amplia cohorte de la población, más o menos coincidente con la audiencia de Sálvame en números totales. El programa a donde llama el telegénico Pedro Sánchez. Sin embargo, da pocas esperanzas de que, si llega a tocar el poder, vaya a hacer algo para evitar que los pisos vuelvan a dispararse. Todos los endeudados hasta las cejas como él sueñan con esa posibilidad: de que sus cuatro paredes de ladrillo valgan algún día lo que les costó. Ya ven de qué situaciones más ridículas se sacan ejemplos de este país irremediable: desde el supuesto escándalo -que no son más que condiciones aplicables a cualquier empleado en cualquier empresa- hasta un estafado más. Suerte que en su declaración de bienes no sale nada de Afimsa. Continua a leggere

Extrañas derrotas en el Mar Negro

Como suele pasar en este país, y en otros de “nuestro entorno”, cada vez que surge una crisis geopolítica, nuestros medios de propaganda se llenan de expertos surgidos de debajo de las piedras, páginas de periódicos con siluetas de barcos y aviones asociadas a cantidades que muestran el “balance militar” y páginas enteras de lugares comunes, tópicos, incultura y absoluto desconocimiento de un mínimo de conocimiento militar.

Estamos hablando de Ucrania, pero vale para Siria, Libia, Taiwan, Sudán del Sur y lo que les venga en gana. Seguro que si han llegado a este recóndito espacio de la ciberesfera ya habrán leído varias veces tonterías sin mucha relevancia actual sobre los tártaros, el siglo XVIII y la noche de los tiempos, cuando lo que importa es el aquí y el ahora.

Yo no voy a entrar en esos temas bizantinos (pequeño guiño a Justiniano), aunque me fascina la obcecación en presentar a Ucrania como una especie de imperio Austro-Húngaro o Yugoslavia (por eso la cárcel de nacionalidades), cuando es lo más normal conociendo su extensión -el país más grande de Europa tras Rusia, más que Francia- y, especialmente, su ubicación. Lo siento por los ucranianos, pero están en un sitio muy malo, quizás el segundo peor sitio después de Polonia.

A cualquiera familiarizado con los caóticos y heterogéneos temas que se tratan en este rincón no le debería sorprender el enfoque que voy a aportar a la actual crisis ucraniana. Lo que sigue es un relato aproximado de hechos ciertos y comprobables -pierdan su tiempo en los enlaces- y alguna elucubración que intentaré fundamentar.

El viernes 7 de febrero se inauguraron los JJ.OO de invierno en Sochi (Rusia), un evento ideado y planificado por Vladimir Putin y su corte para mayor gloria de su país y de ellos mismos: exactamente como hacen todos los países que albergan los fastos olímpicos, pero aquí acrecentado con un gasto muy elevado, una discutible ubicación y un dato muy concreto. A diferencia de otros jerarcas mundiales, que suelen asistir a la ceremonia de inauguración, clausura y alguna otra competición donde tengan medalla segura, el antiguo espía de la KGB estuvo en el recindo olímpico la mayoría de los días.

Coincidiendo con esta glorificación personal, la prensa occidental desató una furibunda campaña de propaganda antirusa, con los periódicos más conservadores a la cabeza. Que si las instalaciones eran cutres, que si Rusia es una dictadura, que si los chechenos…todo, todo, todo reproches aplicables (y aún mucho peor) al nauseabundo régimen comunista chino, el mismo que celebró los JJ.OO en 2008 ante aplausos occidentales y, una vez apagada la llama, lanzó una represión digna de su perversa ideología contra los uigures, los musulmanes no-Han que viven en el extremo noroccidental del país.

En esta acción ha destacado especialmente el WSJ, que ha dedicado portadas casi diarias a ridiculizar a Putin, incluyendo una del día final donde caricaturiza al presidente ruso con un nivel digno de Beria. Como ya saben que en este mundo sólo hay ocho-diez medios que ofrecen noticias propias (y el resto replican) la operación de propaganda ya estaba hecha. El supuesto capital de popularidad al rebufo de los JJ.OO -que han sido bastante exitosos en muchos aspectos- totalmente dilapidado. Y desde el primer momento.

¿Y qué hago hablando de los JJ.OO? Bueno, aquí empieza lo interesante. Desde 1936 el tránsito de los Dardanelos y el Bósforo, los dos caprichos geográficos que dan acceso al mismo mar que baña Ucrania y Sochi, está regulado por un tratado internacional, uno de los tantos que hubo que componer en la larga y fracasada postguerra de la Gran Guerra Mundial.

En el mismo, conocido como Convención de Montreaux, se estipula que cualquier buque de guerra en tránsito desde o hacia el Mar Negro tiene que informar a las autoridades turcas de su paso. En su tiempo fue un apaño de Reino Unido y Francia hacia su antiguo enemigo en la Gran Guerra, y para alejarlo de la tentación de volverse a alinear con Alemania.

El apaño continuó, con gran éxito, en la Guerra Fria, especialmente por sus claúsulas de limitación de tonelaje y del calibre de las armas. Los soviéticos tenían el Mar Negro como un Mare suyum -y en verdad lo es- y los estadounidenses apenas podían enviar buques menores de la VI Flota. Y ahí sigue vigente, con alguna enmienda. Es muy útil en esta historia porque los buques de guerra de países no ribereños del Mar Negro tienen que informar de su entrada y, atención, de su fecha previsa de salida.

Con el extraño y exótico motivo de los JJ.OO y el consiguiente comodín de “ayudar en el combate contra el terrorismo”, los EE.UU tenían en el Mar Negro desde el 3 de febrero los buques USS Ramage (un Arleigh-Burke con AEGIS) y el USS Mount Whitney, el buque insignia de la VI Flota, que supuestamente sólo tiene armas defensivas. Entre los dos suman una tripulación de 600 hombres, dos tercios de los cuales en el segundo buque, supuestos marines (carne de cañon) formados en guerra electrónica (la especialización más compleja de un militar). Ya. 

La decisión la tomó el Pentagóno el 20 de enero pasado, cuando lo de los JJ.OO se sabía desde hace siete años. Pueden aducir que fue a raíz de los atentados en Volvogrado, pero ese tipo de atentados no requieren la presencia de dos buques de combate. Son cañonazos para moscas. Y ni tan siquiera cañones. El USS Mount Whitney. Ya.

Hace un par de años, en una ocasión que viene al pelo, lo definí como “un buque de combate poderosísimo, pero no tiene ningún cañón”. Es un buque de guerra electrónica, capaz de guiar todo el grupo de combate de la VI Flota y de interceptar, filtrar y sabotear todas las comunicaciones de un país. Al mismo tiempo. En el mundo militar, cuando algo es tecnológicamente posible, den por sentado que ya existe. Y todos tenemos en mente a la NSA en cuanto pasamos nuestras ideas desde el cerebro a cualquier medio electrónico.

Ya quedó atrás la política de las cañoñeras y los acorazados. Algo como el USS Mount Whitney  (o el futuro USS Zumwalt) se bastan de sobra para conseguir los efectos deseados. ¿Qué hacía el buque insignia de la VI Flota, que no es precisamente un buque-escuela de los que se envían como parte de los agasajos entre potencias marinas, en el Mar Negro justo cuando se ha producido lo de Ucrania? Ustedes pueden creer que combatiendo el terrorismo en Sochi. Yo no me lo creo.

USS Mount Whitney

Lo de Ucrania: lo que era una protesta callejera heterogénea y muy delimitada fue creciendo durante la disputa de los JJ.OO, azuzada por unas imágenes de propaganda que incluso los propios periodistas no dudaban en elogiar. Las fotos del Maidan parecían sacadas por los mejores periodistas, no ya del fotoperiodismo, sino de las pasarelas de moda. En fin, como en Libia: carteles perfectamente diseñados colgando de ventanas, un vídeo de un tía que parece modelo hablando de los héroes (aquí no son terroristas ni alboratadores) y el aroma familiar de la propaganda orquestada e in crescendo.

Este se produjo en la vigilia de la clausura de Sochi, con el muy panoli de Putin ocupado en otras cosas. Francotiradores sin identificar, pero identificados unánimente por nuestros medios de comunicación como gubernamentales, dispararon contra la multitud concentrada en la principal plaza de Kiev. El presidente ucraniano, razonablemente elegido en elecciones libres, plurales y con observadores occidentales, tras intentar alcanzar un acuerdo con la UE para reconducir la situación -y donde la UE cambió de palabra a las 24 horas, dejándolo vendido- perdió el poder en una noche de fin de semana. En una noche.

Yanukovich haría lo normal en estos casos en los que los medios de propaganda occidental empiezan a decir -como con Gadafi, que supuestamente estaba volando camino de Venezuela- que hay un vacío de poder: llamaría a los capitanes de las regiones militares y a los gobernadores civiles -por este orden- para afirmar su autoridad. Estos, a su vez, intentarían comunicarse entre ellos. Y si no podía ser, buscarían la información en los medios de propaganda generalistas, los mismos que propagaron machonamente que el presidente ya no estaba en Kiev. No debió funcionar nada esa noche, porque en 24 horas Yanukovich había perdido un poder que nadie, salvo una minoría muy concentrada y localizada, había puesto en cuestión.

Mientras tanto todo esto pasaba, el USS Mount Whitney navegaba en el Mar Negro.

De hecho, ha salido de ahí el 27 de febrero, tras estar tres días en Estambul. La caída de Yanukovich fue en la noche entre el 22 y el 23 de febrero. Se fue un dia antes de acabar los JJ.OO. Lo más gracioso es que su  buque escolta está en reparaciones. De hecho, desde las primeras informaciones sobre el USS Rampage este ha cambiado al  USS Taylor. Que ha tenido un accidente. Que han  relevado al comandante. El accidente, eso sí, bien cerquita de un puerto amigo. Por favor, lean el anterior enlace. O este, donde explican con la palabra adecuada (“charada”) el cambio de nombre de los barcos

El USS Mount Whitney ya no está en la zona. Misión cumplida. Por si acaso, cumpliendo la fecha de salida por los estrechos turcos, prevista para el final de los fastos olímpicos. Un accidente muy oportuno el de su escolta, que desvía atenciones. Una derrota -por itinerario del barco- hábilmente modificada. ¡Menos mal que los terroristas no atacaron Sochi el último día, cuando la flotilla americana ya estaba en otra misión! ¡Con la bonita contribución que han hecho, durante dos semanas estacionados a 20 millas de la costa rusa y en aguas internacionales!

El mismo día de la caída de Yanukovich sacaron y pasearon a la corrupta Timoshenko para que el consumidor habitual de propaganda pudiese digerir bien la lógica de bueno/malo (con el detalle de la silla de ruedas, ojo) y, no habiendo pasado 24 horas, ya se habían tomado todas las residencias de lujo gitano-asiático de la oligarquía política caída, caída porque entró en pánico por razones desconocidas teniendo todo con ellos. Toma de residencias que surte un gran efecto en la opinión pública: eran malos y robaban.

Al igual que en 2004 con la revolución naranja, cuando a la organización con base en Langley (Virginia) le dio por sembrar se supuestas revoluciones de colores y espontáneas la geografía del mundo que no tiene bajo su control (aquel año fue Birmania y una república centroasiática ex-soviética, además de Ucrania), operación saldada con desigual éxito, todo huele a operación orquestada.

Ni revolución popular, ni ansias de Europa de una Ucrania entendida como un todo. Lo decía muy bien Hobsbawn: con la caída de la URSS, se dió la situación inédita de un imperio que caía manteniendo todo su arsenal. Desde entonces, la política de EE.UU ha sido aislar a Rusia, como demuestra el escudo antimisiles, que sólo los lectores de La Razón y Tony Blair pueden creer que sea para evitar los petardos de Irán o Corea del Norte.

Ucrania es una pieza muy ambiciosa en el Gran Juego, quizás demasiado. La operación ha sido genial (en serio, piénsenlo bien) y prácticamente incruenta. Habrá que ver como reacciona Putin, de momento conformándose con Crimea, otro abalorio en la colección de ex-joyas imperiales como Kalingrado, Abjazia, Transniester, al igual que las Malvinas, Gibraltar o Hong Kong lo eran o lo son del Imperio Británico. Y ya verá como en las próximas elecciones libres de Ucrania gana los prooccidentales, a pesar del peso demográfico de los prorusos. La democracia es la forma de refrendar lo que se consigue con las armas. Electrónicas, en este caso.
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¿Quien se acordará de esta noticia cuando nos caiga encima la siguiente campaña de propaganda antiRyanair?  Extremadura, la región donde uno de cada tres trabajadores lo es del sector público.
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Artículo-denuncia en El País. Fíjense en el jeto del redactor y lo insulso de lo denunciado. Lo que hay que plantearse es por qué se propuso ese plan ferroviario, con el consentimiento de Pepiño Blanco. En pleno 2010. Lo propuesto no se construirá en este generación ni en la siguiente. Y casi mejor así.
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Más de trenes. El AVE andaluz (porque se empeñó la Junta) entre Sevilla y Antequera está paralizado. Ahora lo quieren convertir en circuito de pruebas. 
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Escocia tiene posesiones territoriales a 300 millas de su costa. ¿Y Cataluña que? Quiero una reivindicación de Alghero ¡ya!
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La India quiere poner un impuesto a la comida-basura...La India, donde todavía hoy hay episodios de hambruna….
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Siguen saliendo los proyectos-fantasma para dar uso al puerto soviético de El Musel. Y no paran en sus pretensiones de castillos en el aire. Incluso un desguace de barcos. De hecho, hasta han dado vida-zombie a la ZALIA.
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Burgos, Polo de Promoción Industrial.  Ni citan los XXV años de paz, que desmemoria….
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Un thinktank alemán estima que su país necesita 120.000 millones de euros en infraestructuras en los próximos 10 años…Que pidan fondos de cohexión… Continua a leggere

Mongolia es un país, no un periódico

Siempre buscando el secuestro por parte de la autoridad

Me han pasado un libro con la recomendación “te gustará” y ahí me he visto leyendo un panfletillo que, en contra del tópico de “barato”, no lo es en absoluto: hace falta tener cara para pedir 17€ por Papel mojado. La crisis de la prensa y el fracaso de los periódicos en España, publicado por Debate a partir de retales sacados de Mongolia, una revista que se explica por su nombre.

Si he leído el libro, además de por la recomendación sincera, es porque pertenece al subgénero “periodistas despedidos de El País que rumian rencor por doquier”, todo un fenómeno de nuestra democracia y que dura ya varias décadas, con figuras ilustres como Martín Prieto hasta el último afectado, el tal Pere Rusiñol que firma la introducción y gran parte de las columnas que se publican en Mongolia bajo el epígrafe “Reality News”.

En teoría, esa es la parte seria de una publicación que se caracteriza por el mal gusto, los fotomontajes, un humor austral (por argentino), un precio en kiosko de 3€ (e impreso en papel de periodico) y por ser un testimonio tangible de la decadencia del periodismo y de nuestra sociedad. Nos intentan vender El Papus, pero sin un mínimo de gracia. Dicen que tienen 40.000 ejemplares de tirada. Conozco alguna biblioteca pública que se ha suscrito.

Esa parte seria tiene auténtica obsesión por el esquema informativo español, porque está escrito por expulsados de la torre de marfil que ha sido siempre Prisa. Es una sección que combina escrutinio del registro mercantil con cotilleos, difamaciones, códigos-clave, mala baba, historias viejas, mala baba, delirios de vanguardia del proletariado y mala baba.

El libro está estructurado en función a un complejo sistema: de las escasas 120 páginas, 34 son para El País, 26 a Público, 13 a La Vanguardia y 8 para El Mundo. Como lo ven: el periódico más nauseabundo de Europa, y sólo obtiene la parte final y la de menor cuantía en un libro que lleva por título (y portada como de informa policial) toda una declaración de intenciones. Y tanto: parece que estén buscando trabajo en el antiguo reino de Pedro J. del que, empero, han sido incapaces de vaticinar su caída. La de Cebrián la anuncian del orden de 50 veces.

Odio y rencor es lo que define a este carísimo panfleto. No hay ni siquiera una labor de edición que evite que el lector tenga que leer sucesivas veces que Cebrián cobra 12 millones de euros: el dato vuelve una y otra vez como una gota malaya. El libro es la mera regurgitación de bilis de unos despedidos (con bastante razón, a tenor de lo demostrado), tan falsos que sólo pueden firmar el libro como Reality News/Mongolia.

La sección dedicada a Prisa se puede resumir en esto: eramos muy buenos, pero Cebrián nos ha hundido y puestos en manos del pérfido capital, llegando a apuntar un capítulo a La Caixa y el Opus. En El País incluso han cometido la tropelía de publicar fotos de Isidre Fainé, a la sazón mandamás de la empresa de la Infanta Cristina, como si el lector de El País no estuviese acostumbrado, con la anterior hégira, a ver fotos de Polanco y de la gallega de la Barreiros, al menos mientras estaba amancebada con el empresario editor.

Es un libro rídiculo. El interés de la lectura va en función a las salvajadas que se dicen. En la página 41, por ejemplo, se lee: “Música para los oidos del subdirector de Opinión, ex maoísta reconvertido en neocon con ingredientes de cristiano renacido”. No ponen el nombre, pero el lector interesado -no yo, desde luego- puede identificar fácilmente a la persona definida a brochazos. Y con odio moruno, aunque el nombre Pere sea tan catalán.

Hay múltiples ejemplos: en un artículo titulado 36 notas sobre la crisis de El País, y que no son más que 36 chascarrillos escritos como desahogo, sin orden ni presentación alguna, el número 13 es una vulgar exhibición de apodos que habrá hecho las delicias a los iniciados, y el número 27 dice que, entre los despedidos por el ERE de El País, están “el que más sabe de energía, el gran corresponsal de guerra, el mejor escritor, el mejor polemista, el que mejor conoce la UE, el gran experto en ETA” y el gagá de Jose Yoldi. Acabáramos. Falta un Premio Nobel.

Una resentida histórica como Maruja Torres, en la presentación en BCN

Este es el nivel. De Público dicen que iba muy bien, que tal y que cual, pero que no lo quisieron rescatar, que Roures tiene un yate, que tal y que cual; de La Vanguardia, remontándose a la noche de los tiempos, cotilleos de redactores que se casan con la hija del jefe; de El Mundo, que Casimiro García-Titadyn presionó a unos testigos protegidos del 11-M para que alterasen su testimonio, cosa ya sabida porque aparecio en esos medios tan vilipendiados por, oh paradoja, un estercolero que se llama Mongolia.

Ok, muy bien. Yo me pongo el primero en la cola para criticar los espantosos periódicos que tenemos en España, pero también se muy bien cual es el peor de todos. También se muy bien que una revista grotesca como Mongolia no es la más adecuada para esta misión de agitprop. Lo que queda claro con este libro-panfleto es que la crisis de los medios es en gran parte responsabilidad de los propios periodistas, que solo hablan cuando los expulsan del paraíso con espada flamigerante: ahí está el perenne recuerdo de los propagandistas de Canal Nou denunciando manipulación, pero cuando estaban despedidos. Es más: tuvieron que cerrar el medio para que cantasen.

Basta ya de acusar a los jefazos, porque gran parte de la cadena de la mierda informativa la han hecho estos periodistas, tan indeseables entonces como ahora. Este libro (porque tiene lomo e ISBN) es sólo un ejemplo más.
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Es hasta normal en el país y la ciudad que perdió una escultura de Richard Serra valorada en millones de euros y con un peso de toneladas. 
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El comunismo era esto. Y retratos gigantes por las calles.
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Como previsto, el Calatravo de Oviedo ha pasado a manos municipales. Uno de los Ayuntamientos más endeudados de España, lejos de estar contrariado con la jugarreta empresarial que le han hecho los de la familia de El Monopolio (de transporte de pasajeros en carretera), están encantados y dicen que van a hacer del edificio propio de una petromonarquía pérsica “un motor económico” para toda la región
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Otro famoso “motor económico” era el famoso Niemeyer y su “Isla de la Innovación” asociada. Fíjense en esta noticia, donde al final y de sopetón nos dicen que la mujer del primer responsable de la pirámide (ya se que no tiene esa forma, pero me entienden) blanca de Avilés aparece en los títulos de crédito de la pelicula que Woody Allen rodó (parcialmente, y porque le dieron dinero público y troskista de Roures) en Asturias. Seguro que aparece “desinteresadamente”.
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Se pusieron con el Plan E. Están tan pegadas unas a otras que parecen un montaje escultórico con fines artísticos. 
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Y, por terminar con algo más de #MafiAsturias, lean esta noticia. Una parcela en la mejor zona de la ciudad. No se sabe el propietario, sí a lo que se dedicaba. Pero no ponen nada más. Unos días antes salía esta otra noticia: empresarios venezolanos tienen 42 millones de euros “a plazo fijo” en un pueblo costero cuyo PIB anual es una quinta parte de esa fabulosa cifra. ¿Narcotráfico? Sí mi amol
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