Errejón no fichaba

El auténtico trabajo de Errejón

Es francamente difícil evitar el tema Podemos en estos tiempos que nos ha tocado vivir. De la forma más estúpida cualquier cosa relacionada con la formación recientemente constituida alcanza relevancia y, de esta forma, permite conocer mejor cuales son sus objetivos y qué pretenden, además de saber de qué pasta están hechos.

El pasado lunes el diario El Mundo publicaba la exclusiva consistente en que Íñigo Errejón, a la sazón número dos de la formación y responsable de la exitosísima campaña política de las elecciones europeas, tenía un contrato de investigación en la Universidad de Málaga que no estaba cumpliendo. La noticia está redactada en el habitual tono para señores mayores del peor periódico de Europa, pero por una vez tenía un substrato de verdad (¡Un saludo a Trías, y ojalá prospere su demanda!)

El proyecto está dirigido por el economista Alberto Montero, a su vez miembro de la cúpula de Podemos, y lleva por título La vivienda en Andalucía. Diagnóstico, análisis y propuestas de políticas públicas para la desmercantilización de la vivienda. Es el típico de análisis de políticas públicas, con un marcado sesgo característicos de la CC.AA en donde se pretendía expropiar viviendas a entidades bancarias, siempre al calor del populismo socialista de la zona.

Curiosamente, no ha salido nada “polémico” de que un proyecto de este tipo tenga una financiación cercana a los 300.000 euros -una auténtica pasada en este campo del saber-, y cuya mayor parte viene a cargo de la propia Junta de Andalucía (concretamente, de su conserjería de Fomento), esa institución que reparte el dinero como si de una petromonarquía pérsica se tratase: ahí está el caso de los ERE, sin ir más lejos.

Montero ofertó una plaza para un politólogo, y el único candidato fue Errejón. Es la práctica habitual: se oferta la plaza para un candidato previamente determinado. Es muy hipócrita señalar este aspecto cuando es la norma común en el ambiente en el que se están moviendo los protagonistas, y la ocasión es muy propicia para señalar que Podemos es el primer partido político de la Historia donde toda su cúpula está compuesta por doctores universitarios, y además con tesis no regaladas por tribunales una vez que se han hecho famosos, esa moda a la que se han dedicado Trillo, Zaplana y Rato.

Los medios han incidido en que Errejón cobraba 1825 euros, obviando el aspecto crucial -de cara a la opinión pública iletrada que consume esos productos de propaganda masiva- de que eran brutos. Con las retenciones fiscales adecuadas, y dado que el responsable de organización de Podemos no tiene hijos, eso se queda en 1370 euros netos al mes. Durante año y medio, puesto que el proyecto acaba en junio de 2015, aunque Errejón ya ha anunciado que lo deja este mismo mes.

¿Es para escandalizarse un suelo de 1370 euros al mes? Creo que no, aunque los tiros -que los ha habido, pero es bueno que los haya contra una banda que ha ido de pureza virginal, y aquí se ha visto que no- han ido por ahí. Lo que es de escandalizarse es que la retahíla de excusas, dignas de la vieja política, que Podemos ha usado para excusar a su líder.

Errejón vino desde Venezuela, donde Monedero le había conseguido un carguito de asesor, vistos sus excelentes contactos en la zona. El puesto en Málaga era para continuar su carrera investigadora y tener una fuente de ingresos, porque Podemos no era más que un proyecto hasta el exitazo de las europeas. Ahora ya es un monstruo que consume todo el tiempo de Errejón y el resto de la cúpula, y de cientos de personas más.  Nada que reprochar ahí, y su irrupción ha sido realmente positiva para todo el sistema político.

Los problemas vienen porque Errejón firmó en el contrato -y es una parte ineludible para que sea válido- una dedicación de 40 horas semanales, indicando el lugar donde se iba a realizar ese trabajo, que no es otro que la UMA. Evidentemente, y por sus responsabilidades sobrevenidas, Errejón no ha pisado el centro de trabajo y ha seguido cobrando.

Es una mamandurria típica del mundo universitario. Se conocen casos de directores de proyectos que han contratado a su mujer o sus hijos, sin tener relación alguna con el tema a investigar, y con las funciones más pintorescas, probablemente jamás realizadas. Errejón tendría que haber renunciado a su puesto en Málaga, o su director haberlo sustituido.

Esta asunto elemental, que se podía haber afrontado explicando cómo funciona el mundo universitario, o asumiendo su parte de culpa, se ha complicado por una actitud realmente inquietante de la cúpula de Podemos, y que no da muy buena espina: han denunciado una campaña de difamación contra Errejón -y realmente existe, solo hace falta ver que El País, que siempre desdeña las campañas de El Mundo, se ha sumado dedicando amplio espacio al asunto- en vez de asumir su parte de culpa.

No es difamar. Ha habido un fraude que habrá que dilucidar -probablemente Errejón deberá devolver la cuantía de todas las nóminas cobradas fraudulentamente, dado que no ha acudido a su puesto de trabajo- y no es buena respuesta aducir que vivía en Madrid “porque hay mejor bibliografia y recursos”, habida cuenta que el proyecto se titula La vivienda en Andalucía. O que estamos en el siglo XXI, donde existe el préstamo interbibliotecario, acceso a bases de datos e incluso Internet.

Peor aún ha sido la actitud del PSOE, el poder detrás de la rápida actuación de la UMA. Como sabrán, las Universidades dependen para su financiación de los presupuestos de sus CC.AA, y en Andalucía gobierna el PSOE de manera ininterrumpida desde hace más de tres décadas. Precisamente el partido más preocupado por la eclosión de Podemos.

La no muy sagaz Susana Díaz, una señora que tardó 10 años en acabar Derecho -y saca busto de eso, porque un andaluz presume si acaba en 5 años o en 15 años, incluso de ser andaluz- precisamente por estar dedicada a tareas internas del PSOE -esa es la versión oficial: también puede ser que sea bastante zoqueta- ha aprovechado el asunto para decir que “hay que ser ejemplares en el uso de los recursos públicos”. ¡La de los ERE!

Es improbable que Susana Díez sepa lo que es un contrato de investigación, siquiera una investigación en el ámbito universitario. Ella, sus exámenes de lisensiada por el sistema universitario español (¿me pasas los apuntes?), y a presumir de que en su familia no hay ningún título, que eso cala mucho en amplios sectores de su electorado.

En fin, cada uno da para lo que da. En el caso de Susana Díaz, una aparatichnik de cuidado, está bien claro. Lástima el desprecio antiintelectual que se cuela en las declaraciones de César Luena, el secretario de organización del PSOE, llamando a Errejón “cazabecas”, como un trasunto de Alfredo Landa y las suecas, o de un avispado empresario de esos afiliados al PSOE, también conocidos como “cazasubvenciones”.

Lo que viene a decir Luena es que Errejón ha robado una beca -que no es una beca, es un contrato de investigación- a otro posible candidato, porque en este país se sigue calificando de beca a una ayuda próxima a la caridad para que las clases populares puedan ir a una universidad que hasta hace nada tenía precios tan populares que se podía tripitir o cuatripir asignaturas al precio de un fin de semana en Benidorm.

Todos los dirigentes visibles de Podemos han sido universitarios brillantes. Hasta su acérrimo enemigo Antonio Elorza, que fue profesor y compañero de ellos, lo reconoce. Los universitarios brillantes, en ciencias humanas y sociales, y en parte por nuestro modelo económico, se dedican a “cazar becas”, porque es la manera de seguir en el mundo académico, ese donde han demostrado que se leen la bibliografía de la asignatura y no los apuntes.

Sin embargo, esas “becas” se dan por meritocracia -y amiguismo, pero ese es otro tema, aquí estamos hablando de requisitos formales-. No es una “beca” a la que pueda aspirar ni Luena, ni Susana Diaz. Podrían preguntar a sus conmilitones Rubalcaba, Solana o Lizzavetzky de qué va el asunto, dado que también fueron universitarios brillantes, quizás la última generación del PSOE que pueda decir eso.

A mí Podemos no me entusiasma. De hecho, me parecen una recua de iluminados en muchos aspectos, pero viendo a los que tienen enfrente pasan por buenos. Esta era una buena oportunidad para indicar sus contradicciones, pero se ha malogrado por razones que creo haber dejado bien expuestas. Al menos mejor que el trabajo de 40 horas semanales que Errejón jamás ha hecho. Por cierto: los profesores e investigadores no están obligados a fichar. Mientras no se solucione eso, siempre habrá errejones que estén adscritos a proyectos de investigación sin aparecer por ellos. No se que tiene que decir el PSOE a eso, o Podemos, un partido que viene de la Universidad. Me parece una buena medida de regeneración democrática.

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De supuesto corrupto a estafado fehaciente

Como es nuevo en el circo político, a Pedro Sánchez le están buscando los asuntos turbios pasados. Quien lo está haciendo con más denuedo es el comunismo 3.0 que tenemos en España, siempre más preocupado de lo que hacen los socialistas que de lo que hace la derecha, con la que siempre estará dispuesta a pactar, o a hacer la pinza, o a entrar en consejos de administración.

Desde que se supo el nombre del nuevo secretario general del PSOE, un teleñeco articulado fruto de complicadas maniobras de marketing político y telegenia, e incubado desde hace años, le han afeado que formase parte de la Asamblea de Caja de Madrid, como dando a entender que ahí se tomaban las decisiones, amparándose en el analfabetismo funcional de la sociedad, que tiende a equiparar “Asamblea” con “Consejo de Administración”, “Junta de Accionistas” o “Directorado”, esto es: un grupo reducido que es el que toma las decisiones.

Nada más lejos de la realidad. La Asamblea de Caja Madrid la formaban hasta 320 individuos, incluyendo 100 que eran cargos políticos como representantes de la Caja ante los Ayuntamientos de la región que le daba nombre. Como Pedro Sánchez era concejal del Ayuntamiento de Madrid, y joven, le tocó ese cargo testimonial, sin remuneración añadida alguna. Los cargos con remuneración, como en todas las estructuras piramidales -y un partido político lo es en sentido euclidiano- son para viejos zorros de los partidos.

Además, cuando algo tiene el nombre de “Asamblea” (o Consejo Social, o Consejo Consultivo, o cualquier otro constructo verbal similar) no suele mandar nada. Según los estatutos de Caja Madrid, los 320 miembros de la Asamblea (“el máximo organo de Gobierno de la entidad”, de la misma manera que el Senado es la tercera institución del Estado, por delante del Congreso) tenían que “aprobar las cuentas anuales, el informe de gestión y la propuesta de aplicación del resultado a los fines propios de la entidad, así como la gestión del Consejo de Administración”. Poner la firma a lo que ya se había decidido en otros foros. Públicos, o del reservado de Zalacaín, o del palco VIP del Bernabeú.

Esa era la implicación de Pedro Sánchez en Caja Madrid. Figurar como representante de su partido, y firmar lo que le dijesen los veteranos: por eso Virgilio Zapatero tenía una tarjeta black.  Más de uno se las prometía felices con la publicación del tabulado y los gastos de esas tarjetas opacas, plenamente convencido de que saldría el muñeco articulado de sonrisa captasuegras que ahora está al frente del PSOE, para así poder hablar de “casta”, “corrupción” y “PPSOE”, auténtico mantra de algunas mentes egregias, obnubiladas por sus fobias.

Como no fue el caso, ayer mismo El Mundo, un periódico que se mueve por el ánimo de informar, y que jamás realiza campañas ad personaem fruto de estrategias elaboradas en sedes de partidos políticos, publicaba un escandalazo, término castizo a la altura de aguachirris, mamandurria o pistola (para definir un tipo de pan que haría vomitar a las cabras, y que se consume en la capital de España). “Blesa ofrecía créditos blandos a los asambleístas de Caja Madrid”.

Firmaba Jaime G. Treceño, un vulgar y triste periodista de la plantilla de redactores del peor periódico de Europa, autor (pongan la voz de Troy Mc Clure) de otros hitos señeros y recientes como “El Consejero no engañó a nadie” (en consecuencia lógica con el titular: la auxiliar ebolizada sí lo hizo, ¡malvada!) y demás carcoma típica de la mierda de sitio donde trabaja, y donde es una mosca.

Fíjense en la noticia de los “créditos blandos”, como las dietas: con partes en negrita resaltando términos como “«línea especial de préstamos» de la entidad. Es decir, créditos ventajosos.” o “Es decir, que los representantes públicos por el mero hecho de ser seleccionados por su partido, ya disfrutaban de unas condiciones más ventajosas que el ciudadano de a pie que había votado a su formación” Aprecie el estimado lector como Treceño, un periodista de raza -bovina o caprina- reitera en dos párrafos seguidos el “es decir”, el auténtico canario en la mina de la persona que no sabe escribir o hablar o explicarse o formular un pensamiento complejo. Es un decir, claro.

La noticia es una mierda, y no sólo por lo de “blando” (más adelante llega a hablar de “con Blesa se produce una cierta laxitud”, toda una obsesión coprófila la de este Treceño), porque lo que viene a explicar con misterio (“Según la misiva a la que tuvo acceso esta redacción”, y cualquiera que haya querido leer los correos de Blesa, publicados por otro medio) no tiene ninguna relevancia. Ninguna.

Las “condiciones ventajosas” ofrecidas por Caja Madrid a los miembros del Consejo no difieren en absoluto de las ofrecidas por esta entidad bancaria, y otras semejantes, a sus empleados o sus conyuges. Son una mierda de ventajas, equiparables a las que ofrecen grandes corporaciones (Apple, Sanitas, Mapfre) a empleados públicos. Paso de desglosarlas, porque parecen de un folleto de esos que ojeas con desgana cuando te toca tragar fila detrás de ancianas y ancianos -por este orden- en un banco.

Sin embargo, y por esa hiperreación propia de la gente elaborada en un departamento de marketing, Pedro Sánchez publicó a última hora de la tarde los detalles de una hipoteca que tenía suscrita con Caja Madrid cuando era miembro de la Asamblea de la extinta Caja, y dentro de una más amplia declaración de bienes publicada días antes. Esto tiene más interés, y ya verán por qué.

Aparte de impuesto revolucionario a su partido (420 euros al mes), la idiotez new-age de una cuenta en Triodos Bank y 85mil euros en un plan de pensiones sin haber cumplido 40 años (esto si que daría para más) destacaba en su momento que Pedro Sánchez declaraba  13.411,20 euros de ingresos por “arriendos”. No es una cifra espectacular, al contrario.

Entre sus propiedades, donde es susceptible esperar que estuviese la arrendanda, figuran dos pisos con garaje: uno comprado en 1992, cuando llegaría de Don Benito (Badajoz) y su familia, una de las potentadas del lugar, le puso un piso en capital con 20 años. A su nombre. Es una práctica muy común entre gente con posibles de provincia, porque ya saben, “alquilar es tirar el dinero”. El año 92, por cierto, fue el pico de la anterior burbuja inmobiliara, pinchada de manera aún más abrupta en 1993-1997.

De ahí se explica que su valor catastral sea solo 5mil euros inferior a la segunda vivienda con garaje, comprada en 2005 y a sólo dos años del pico de la siguiente burbuja inmobiliara: 78mil euros contra 83mil euros. Con 13 años de por medio. También influye la ubicación: en 1992 se compraba en zonas más prime, con mayor valor catastral.

Esta ya la compró en gananciales, no se sabe si con el dinero de papá o no. Lo que si se sabe, y porque a raiz de la “información” publicada por El Mundo ayer ha considerado conveniente hacer una addenda a su declaración de bienes, es que el 15 de septiembre Caja Madrid le concedió una hipoteca de ¡293.700 euros!. ¡A un tío que era el escalafón más bajo de profesor de una universidad privada! Flipante, pero nada raro en aquellos tiempos, donde fontaneros y lavaplatos obtenían créditos similares.

¿Qué casa con un valor de catastro de 83mil euros necesita una hipoteca de 293mil euros? Pues una burbujizada. Mucho. Demasiado. Si los periodistas dignos de tal nombre quieren investigar algo, que sigan por esa línea, no la de las condiciones del préstamo hipotecario. El mismo fue objeto de una novación el 29 de julio de 2008 (dos años y nueve meses después) y ampliado a ¡318mil euros! cuando los precios ya iban en picado. Seguramente Pedro Sánchez se creía el zapateriano “la crisis es pasajera”.

No sé. En la primera hipoteca paga Euribor + 1´75%, una exageración cuando el diferencial bancario estaba por debajo del 1%, y la bonificación por ser miembro de la Asamblea -esa que preocupa a Triceño- era del 30% sobre el total, o sea: menos de 60 euros al mes según los propios cálculos de Pedro Sánchez; en la segunda, las condiciones caen a Euribor + 1´25%, 25 años y cuota de 1400 euros/mes= 300 meses que dan un total de 419mil 220 euros por un puto piso con garaje con valor catastral de 83mil euros.

A mí me da que hay alguien estafado, y no es el ciudadano común por los supuestos “privilegios” a Pedro Sánchez, miembro de la “casta” y del “PPSOE”. Para confirmar esta hipótesis, en la declaración de bienes se incluye que, actualmente, el inmueble hipotecado -del que quedan por pagar  bastantes años, a razón de 1400€/mes- está alquilado por ¡750 euros!.

Esto es: Pedro Sánchez está palmando todos lo meses 650 euros por un inmueble que no vale lo que le costó. Por las cifras que se manejan en Madrid, y dando por supuesto que tiene dos habitaciones, el piso no está situado en ninguna zona prestigiosa, ni mucho menos. Es un estafado más, al revés que un corrupto. Por cierto, 750€ x 12= 9000 euros brutos, lejos de los 13.411, 20 declarados por “arrendamiento”.

Paradójicamente, esto le puede servir para conectar con esa amplia masa de la población en su misma situación, esos de “un piso nunca baja”, que son una amplia cohorte de la población, más o menos coincidente con la audiencia de Sálvame en números totales. El programa a donde llama el telegénico Pedro Sánchez. Sin embargo, da pocas esperanzas de que, si llega a tocar el poder, vaya a hacer algo para evitar que los pisos vuelvan a dispararse. Todos los endeudados hasta las cejas como él sueñan con esa posibilidad: de que sus cuatro paredes de ladrillo valgan algún día lo que les costó. Ya ven de qué situaciones más ridículas se sacan ejemplos de este país irremediable: desde el supuesto escándalo -que no son más que condiciones aplicables a cualquier empleado en cualquier empresa- hasta un estafado más. Suerte que en su declaración de bienes no sale nada de Afimsa. Continua a leggere

Yo si me avergüenzo

Tengo una marcada querencia por los libros de política española,  de difícil origen y explicación. Una de las razones es que siempre acaban saldados y, por tanto, a su justo precio; otro que son muy zafios, casi tanto como sus protagonistas; y la última, por no extenderme mucho, porque son un insustituible bálsamo contra cualquier veleidad de transcendencia.

Por una apuesta perdida y por obligación me he visto obligado a leer No os avergonceís, un panfleto de reciente aparición cuya autoría corresponde a Beatriz Talegón, esa genuina representante de “la generación mejor formada de la Historia” que se hizo famosa hace un par de años por su discurso youtubizado en un congreso sin la más mínima transcendencia: ni por los ponentes, ni por el enclave, ni por la temática.

Era en Cascais, eran los jóvenes socialistas de no se donde, y era un brindis al sol, donde la simpática Talegón aprovechó su tribuna para criticar el hotel donde se hospedaban. No era una crítica de TripAdvisor, era una crítica del tipo de esas niñas preadolescentes que también suben al estrado durante algún mitín del Partido Comunista Cubano y lanzan una encendidas soflamas que sonrojan a cualquiera.

Como vivimos tiempos de zozobra y de mucha estupidez, Talegón saltó al estrellato. No es que lo evitase, es que se subió a la ola y desde entonces surfea encima, con desigual suerte. Su fenómeno es paralelo al del descrédito de la política, la piojosa movilización del quincemismo y el Principio de Peter.

Ahora la editorial Destino, especializada en ese género de subproductos a través de su colección Imago Mundi (et errumabo ego te, añadiría yo) da tribuna literaria a Talegón, que desaprovecha la oportunidad: subtitulado La joven socialista que apuesta por regenerar la política, sus 172 páginas son un ejercicio de necedad que no cuida nada, ni siquiera las formas.

El panfleto está dividido en dos partes muy diferenciadas, asimétricas y sin ninguna amalgama entre ellas: la primera es un largo excurso sobre los años de democracia y la segunda es un manifiesto político, que supuestamente refleja el pensamiento y las aspiraciones de Talegón. Yo creo que esto último lo logra con creces, para demérito de la autora.

Los cinco primeros son libros, el último es otro tipo de papel

Talegón dice que en la escuela le enseñaban cosas como “las tablas de valencias, las eras geológicas”, pero no “inteligencia emocional, del lenguaje no verbal. De la importancia de aprender a ser feliz (…) nos pusieron una línea de salida y empezaron a calificarnos con números: del más listo al más tonto. Así, con descaro”, se supone que el mismo descaro que ella tiene para presentar este libro, y la editorial para pedir 12´90 euros a cambio. Más adelante (pág 66) añade que en la escuela se tiene que “desarrollar aptitudes como la empatía, la habilidad para resolver conflictos, técnicas de relajación…”

Después de todo este llamamiento a la meritocracia y a la cultura del aprendizaje y el esfuerzo, el libro avanza a ritmo de canciones, de las que autora no duda en dedicar páginas enteras a reproducir letras, y encabezar cada capítulo con estribillos de gente como Nacho Vegas y menciones a Sidonie o M-Clan. Este es el nivel, señores. El futuro era esto: la generación mejor formada de la Historia.

Sonaba en la radio una canción desenfadada, Bailando, de Alaska y los Pegamoides. Símbolo de que, tras el susto del “¡se sienten, coño!”, la sociedad española movía la pierna, movía el pie, movía la tibia y el peroné; tenía el cuerpo muy mal, pero una gran vida social

El libro, aunque comparto generación con Talegón, no está dirigido a mí. Está dirigido a eso informe llamado “masa” y que el político identifica como “votante”, con una mezcla horrorosa de datos romos y vacíos, además de hitos muy comunes, con una extraña retahíla cuando elenca los escándalos de De la Rosa (pág 52): “Grand Tibidabo, la Operación Wardbase, el caso Icsa-Impasa, el caso Telecinco”, que ni un avezado lector de Jesús Cacho sería capaz de descifrar, no les digo ya la propia Talegón.

En muchos pasajes del panfleto queda muy claro que a Talegón le han escrito el libro. Nacida en 1983, afirma sobre el Quinto Centenario del Descubrimiento de América, celebrado en 1992: “La pregunta que  muchos nos hacíamos ya entonces era cómo se podía hablar de “descubrir” si, cuando Colón había llegado allí, ya había gente. Lo que nació como un planteamiento infantil ahora se convierte en crítica. Quizá sea más acertado decir que en aquel momento una parte del mundo conoció a la otra, un encuentro de culturas, dicho suavemente”. Precisamente el lema de 1992, repetido hasta la saciedad, fue “el encuentro de culturas”, mucho más que descubrimiento.

No merece la pena detenerse en los muchos ejemplos que hay de esto, y de la propia incapacidad de Talegón (con el 11-S, que tenía 18 años, afirma que “no entendíamos nada, pero no nos sorprendió llorar junto a nuestro padres al ver a la gente saltar desde las ventanas al vacío”) y de su escribano para no cometer errores (pág 95, se afirma que “explotó el tanque del buque Prestige”, donde seguramente tanque es un vehículo militar de tracción con oruga; en la pág 98, que Rafael Simancas ganó las elecciones regionales madrileñas de 2003), hasta el punto de (pág 101) afirmar que “el 11 de marzo había huelga de estudiantes en las Universidades de Madrid. Por eso algunos nos quedamos a estudiar en casa”. Ya. Con esos resultados.

Dependerá de todos nosotros que sigan llenándose las páginas de este libro

es el colofón a esa primera parte, y todo un arrebato de originalidad por parte del negro que lo ha escrito. Quizás el próximo panfleto se haga con crowfunding, o con wiki, o con unas primarias entre los candidatos a negro. De eso va la segunda parte.

Si algo le interesa a una trepilla de tres al cuarto como Talegón es medrar. Por eso apenas cita su vinculación al PSOE en todo el libro. Parece que ella es un electrón libre y que el partido pasa por ahí, se cruza y ella sigue revoloteando y libando de por aquí y por allá. Hasta que llega el momento programático, y también un poco morganático.

Efectivamente: Cuba es una isla

Su primer punto es la reforma del sistema electoral, basado en que todos los votos sean iguales. No habla de distrito único, porque probablemente no sabe lo que es ni lo que significa, pero ahí lo deja. Por supuesto, está a favor del chaconiano “primarias y listas abiertas” -especialmente de lo primero, que encarnan muy bien- y la propaganda anguitiana de “cumplir el programa”, limitar mandatos, excluir a sentenciados o imputados por corrupción, Tasa Tobin, “creacción de una banca ética de carácter público”, renta básica para la ciudadanía y más tonterías quincemistas o directamente perroflautas (“el Estado ha de asegurar fuentes de información pública veraces e imparciales”, quizás recreando la cadena de medios del Movimiento).

El libro deja una profunda desazón, ya apuntada desde el título. A mí me da vergüenza que alguien así pueda tener voz -y libro- en el debate político. Que alguien con 30 años no sea capaz de hilvanar algo más coherente o denso. Que esa misma persona se incluya dentro de la famosa generación mejor formada de este país. Para esto. Y vendrán peores que Talegón, seguro. Continua a leggere

El PP reclama elecciones en Andalucia.

El PP pide elecciones en Andalucía como consecuencia de la renuncia de Griñán.

Sería el momento de decirles al PP y PSOE,  que en España se acabó el recreo para sus fechorías. Incomprensiblemente la intención de voto de los andaluces ronda el 50%.

Griñan renuncia y el PP quiere la cuchara.
En España se acabó el recreo

Griñan renuncia por la corrupción detectada en los ERE y el PP bajo la lupa de más corrupción se frota las manos.

Griñan,  no lo dijo antes pero lo reconoce ahora, renuncia como Presidente del gobierno andaluz para no salpicar al PSOE por el caso de los ERE fraudulentos y ni corto ni perezoso y dado que la característica principal de los políticos, por encima de su ambición por llenar sus bolsillos, es la “cara dura” plasmada sobre la más absoluta hipocresía,  al PP la ha faltado tiempo para pedir elecciones andaluzas.

Un partido político, PP, inmerso en el mayor escándalo político y moral de los últimos años, reclama a otro, el PSOE de Andalucía, tambien inmerso en una investigación por supuesto fraude, corrupción y robo a los andaluces en el caso de los ERE en Andalucía.

Dos pesos pesados en fraude, corrupción, delitos morales y sinverguenceria se reclaman el Gobierno de Andalucía.

Estamos en el caso, más o menos hipotético, en el que dos grupos mafiosos y socios se reparten un territorio donde robar, y uno de ellos reza a todos los santos habidos y por haber para que la policía trinque al otro y les deje el camino libre para seguir engañando. Mientras, los dolientes, es decir, el pueblo engañado, estafado, robado, asiste impasible  a ésta maquiavélica obra teatral.

Lo peor de toda esta parodia democrática es que ninguno de los capos: Griñan, Rubalcaba, Rajoy y las madres que por error los parieron han preguntado que quiere el pueblo llano. Lo más que hacen es estudiarnos como animales de laboratorio para ver cual sería nuestra intención de voto.

Que yo sepa los andaluces en particular y los españoles en general estamos asistiendo a esta pelea entre mafias como invitados de piedra. De tomar partido,  el PP no reclamaría elecciones anticipadas, entre otras razones porque si tuviéramos lo que hay que tener el papel de las urnas quedaría relegado a recoger las meadas y demás inmundicias de estos políticos de pacotilla.

PP – PSOE y la intención de voto. Estudio General de Opinión Pública de Andalucía (EGOPA) de verano de 2013

Si le diéramos a leer el último resultado del Estudio General de Opinión Pública a un hipotético visitante que llegara a nuestro país sin conocimiento alguno sobre la actualidad política, jamás podría deducir de la lectura del mismo que nuestra clase política esta inmersa en escándalos de corrupción, fraude, robo etc.

Aún hoy los andaluces piensan que las urnas es el camino para una solución
Aún estamos ciegos y seguimos con intención de votar.
Cada pueblo tiene lo que merece.

Al día de hoy aún hay resultados esperanzadores para estos zampabollos, corruptos e inútiles políticos,  ante unas supuestas elecciones y  esto a mi parecer es una vergüenza para todos nosotros y lo que es aun peor una autorización tácita por parte del pueblo para que nuestros políticos sigan viviendo de espaldas a la realidad y legislando para los ricos y poderosos.

No puedo entender que ante una situación de crisis de honradez política, privatización en contra de la salud, parados que no cobran subsidios, enriquecimiento delictivo de políticos, malgasto de dinero público por parte de sindicatos, ERE de Andalucía, implicación de la corona en fraudes, etc. los andaluces aún estemos dispuestos a votar ante una supuestas elecciones anticipadas en Andalucía por la renuncia de Griñan y que después de gritar a los cuatro vientos que todos son iguales, los andalucies tomen partido por una u otra fuerza política. Continua a leggere

Cosas que no se creen (IX)

El decálogo de Enric Gónzalez va tocando a su fin, y qué menos que abordar uno de los topicazos más habituales en estos tiempos o, en expresión del periodista catalán, cosas que no se creen.

La culpa es de los políticos

Pues no, no se cree. Atribuir la culpa de todo a una instancia superior, o extranjera, forma parte de los recursos más antiguos de la humanidad para dar causa a cosas cuya origen se encuentra en el azar, en la naturaleza o en su propia desidia como individuos. Y donde se pone políticos se pueden poner “los Dioses”, “el tiempo” o el empedrado, ya me entienden. Parece que la opinión de González va en ese sentido:
“Claro. Todo es culpa de esos políticos a los que nadie vota. Ya.” Este es un tema interesante: Enric González vivió en Italia durante una de las hégiras de Berlusconi, y seguramente pudo contrastar de primera mano que ningún italiano confiesa jamás haber votado al empresario constructor y de la televisión. Aquí la gente que votó al PSOE en 2008 callaba a finales de la legislatura, y la que votó al PP ya está callando a principios de la legislatura; de hecho, ahora mismo decir que has votado al PP puede ser una cosa extremadamente impopular, a pesar del nombre del partido.
Son las dos caras de un mismo fenómeno: se vota al que se vota porque se vota, pero después nadie parece haberlo votado; es más, dicen que la culpa es de ellos, y no suya por haberles votado. El fenómeno, que ya digo que es muy antiguo, va a más con el alarmante incremento de la antipolítica y el “todos son iguales”, que lo único que demuestra es que el que lo dice es subnormal profundo. No es poca cosa. 
“Echemos un vistazo a nuestro alrededor: jueces, grandes empresarios, grupos de comunicación, estrellas televisivas. Mirémonos a nosotros mismos. Visto lo visto, ¿qué clase de políticos esperamos tener?”  Aquí Enric González explica perfectamente el fenómeno: los políticos no vienen de un cuerpo social extraño, ni son alienígenas -que es como se representa desde hace décadas a los nazis, como no-alemanes-, vienen de la misma sociedad que los vota. 
El “mirémonos a nosotros mismos” viene a incidir en algo en lo que creo firmemente: la mayor parte de la gente que conozco, con contadísimas excepciones, se comportaría de igual o peor manera que los vilipendiados “jueces, grandes empresarios, grupos de comunicación, estrellas televisivas” y políticos de estar en su situación. O peor, insisto. ¿Por qué? Porque vienen del mismo contexto social y cultural, de servirse del Estado mientras puedas, de auténtica negación de lo público y su servicio, de vivir al día y después ya veremos. Y no, no creo que me relacione con ex-convictos, delincuentes o echados a perder.
“Pues eso es lo que hay” Ni más, ni menos: lo que hay en España en el siglo XXI: y son todos españoles y no emigrantes, que quince años después de la Gran Inmigración siguen sin acceder a puesto alguno de poder, relevancia social o impacto mediático. Nuestros problemas son exclusivamente nuestros, porque formamos parte de la misma sociedad.
Eso sí, Enric González no va tan allá y se centra en los -cómo no- partidos políticos: “Y si hemos consentido que los partidos se convirtieran en máquinas recaudadoras (por la vía legal y la ilegal) y avasallaran el terreno que debían ocupar las instituciones, los profesionales y la ciudadanía, algo de culpa nos tocará a la gente”. La partitocracia: el mayor ejemplo era el País Vasco, donde si eras joven y con algo de inquietudes era casi imposible escapar del entramado de la izquierda abertzale, que iba con sus ramificaciones de partido desde grupos senderistas hasta la violencia callejera, pasando por todos los puntos intermedios, incluyendo el bar, o la herriko taberna
Yo ese modo de integración vertical social por medio de un partido no lo he visto en ninguna otra parte de España: sólo alguien interesado en vender el actual sistema de partidos, y la democracia a la que sustenta con su importante función de canalizar los votos y la expresión ciudadana, como una especie de dictadura, está interesado en colar esa mentira: el que se ha querido mover al margen de partidos en España lo ha conseguido, por lo menos hasta un nivel muy próximo a las altas esferas. 
No tarda mucho Enric González en escribir explícitamente lo que viene apuntando: “Es muy probable que la actual clase política se desplome, como en otros países quebrados”. Es lo que le gustaría a él: que el PSOE acabase como el PSI de Pietro Nenni, Sandro Pertini, Bettino Craxi y Giuliano Amato, sólo por citar a los dirigentes más destacados de un partido que fue nuclear en la vida política italiana y desapareció en un sólo año, 1992, al igual que la Democrazia Cristiana.
Esa circunstancia es muy cara a todos los arribistas, agoreros, quincemistas informados -los hay, pero pocos-, golpistas y apocalipticos. De hecho, aquí en España Pedro J. Ramírez vive obsesionado con lograr algo parecido, y que lo pueda ver en vida. Es más: ha dedicado gran parte de su vida profesional y personal a lograr tal objetivo, al menos en lo que al PSOE se refiere. En eso están ahora muchos, desde Gregorio Morán que anuncia en su columna la inminente desaparición de un partido de 130 años de historia (los comunistas siempre han odiado al PSOE, por razones obvias y mezquinas) hasta los upeidistas que aspiran a crecer en votos a costa del PSOE, pasando por una amplísima gama de poderes fácticos, tantos como caben entre los dos ejemplos que he puesto.
Ese suceso, de haberse producido, tendría que haber sido en las elecciones andaluzas de marzo: no pasó de milagro y, de momento, el PSOE tiene cuerda para rato, hundido el proyecto chipiguay de Chacón y Barroso, y con un PP en el poder que hace todo el trabajo a la oposición, ya muy bien trabajado en la campaña electoral de noviembre de 2011, básicamente centrada en adelantar lo que el PP haría una vez en el Gobierno. 
Me temo que habrá partitocracia para rato, con sus males y sus virtudes. “No basta con trabajar y pagar los impuestos, hay que vigilar y exigir”:  mientras fluía el dinero a crédito, todo quedaba endulzado. A lo mejor ahora habría que incrementar esa labor de vigilancia y exigencia de la ciudadanía, y eso es labor individual de cada uno. 
Hasta incluso el propio Enric González reconoce esa pervivencia de la partitocracia, que de existir se basa en la estupidez de la masa que les vota: “Si creen que lo que vendrá luego será mejor, hicieron bien en votar a (“la crisis es un tema opinable”) y a Rajoy (“los españoles merecen un Gobierno que no les mienta”), o a esos líderes nacionalistas que se envuelven en la bandera para encubrir lo que trincan”. Y eso que el artículo está escrito antes de la histórica manifestación de la Diada de 2012. 
Grado de acuerdo con el artículo: 80%

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“Un estudio dice que el AVE gallego tendrá más usuarios que el catalán” Lo publica El País, sin ninguna crítica aparente. Lo ha hecho UGT, que cifra el número de usuarios para este enorme sumidero de dinero público en ¡cuatro! millones, cuando la CC.AA gallega tiene menos de tres millones de habitantes.
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Inaugurado el mayor puente atirantado del mundo. Está en la zona de Vladivostok, y comunica la capital rusa del Pacífico con una isla de 5.000 habitantes, pero con grandes planes de desarrollo: una residencia presidencial -para Putin, que seguirá siendo presidente de por vida-, expansión de la gran ciudad en torno a la que orbita, desarrollo de hoteles…en fin, una Hainan a la rusa, pero sin clima subtropical. Y bueno, como siempre pasa en este tipo de infraestructuras, tiene ante todo una finalidad propagandística, y más en una región a 10.000 km. de Moscú y demasiado cerca de China. Ha costado 1.000 millones de dólares.

En google maps pueden ver las obras de construcción, y la peculiar geografía de la isla, atravesada por un fiordo largo y estrecho.
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Ehhhhhhhh….sí, vale, de acuerdo, pero mientras sean jóvenes, para que puedan aplicar en su vida lo aprendido. El problema es que aquí se pone a estudiar todo el mundo como una especie de pasaporte a no se sabe qué -bueno, una vida de lujo y hedonismo, según la publicidad-, incluyendo gente muy mayor. Por no hablar de los ninis, que ni trabajan ni estudian, a pesar de que la educación en España es francamente accesible. Ahora se están quejando de que la FP va a costar 180 euros ¡por todo el año! Es que antes era gratis. Como todo. Hasta quejarse.
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Todo el primer párrafo es digno de El Mundo Today. Sin embargo, es la realidad: en casi 50 años de historia nunca ha dado beneficios. Algunas semanas después sale esta otra noticia, que pone en su justo valor esos resultados económicos: 140 millones de pérdidas si no fuese por las transferencias del Estado.
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De la serie esto no es como Grecia, hoy un pequeño guiño al país vecino, Portugal. Resulta que han desaparecido 135.000 niños y niñas portugueses: no es que un imitador de Herodes haya convertido el país en un charco de sangre infantil, es que esos niños sólo existían en las estadísticas, gracias a padres y madres que los declaraban para pagar menos impuestos.

Si investigan, en España saldrán cosas parecidas. Continua a leggere