Extrañas derrotas en el Mar Negro

Como suele pasar en este país, y en otros de “nuestro entorno”, cada vez que surge una crisis geopolítica, nuestros medios de propaganda se llenan de expertos surgidos de debajo de las piedras, páginas de periódicos con siluetas de barcos y aviones asociadas a cantidades que muestran el “balance militar” y páginas enteras de lugares comunes, tópicos, incultura y absoluto desconocimiento de un mínimo de conocimiento militar.

Estamos hablando de Ucrania, pero vale para Siria, Libia, Taiwan, Sudán del Sur y lo que les venga en gana. Seguro que si han llegado a este recóndito espacio de la ciberesfera ya habrán leído varias veces tonterías sin mucha relevancia actual sobre los tártaros, el siglo XVIII y la noche de los tiempos, cuando lo que importa es el aquí y el ahora.

Yo no voy a entrar en esos temas bizantinos (pequeño guiño a Justiniano), aunque me fascina la obcecación en presentar a Ucrania como una especie de imperio Austro-Húngaro o Yugoslavia (por eso la cárcel de nacionalidades), cuando es lo más normal conociendo su extensión -el país más grande de Europa tras Rusia, más que Francia- y, especialmente, su ubicación. Lo siento por los ucranianos, pero están en un sitio muy malo, quizás el segundo peor sitio después de Polonia.

A cualquiera familiarizado con los caóticos y heterogéneos temas que se tratan en este rincón no le debería sorprender el enfoque que voy a aportar a la actual crisis ucraniana. Lo que sigue es un relato aproximado de hechos ciertos y comprobables -pierdan su tiempo en los enlaces- y alguna elucubración que intentaré fundamentar.

El viernes 7 de febrero se inauguraron los JJ.OO de invierno en Sochi (Rusia), un evento ideado y planificado por Vladimir Putin y su corte para mayor gloria de su país y de ellos mismos: exactamente como hacen todos los países que albergan los fastos olímpicos, pero aquí acrecentado con un gasto muy elevado, una discutible ubicación y un dato muy concreto. A diferencia de otros jerarcas mundiales, que suelen asistir a la ceremonia de inauguración, clausura y alguna otra competición donde tengan medalla segura, el antiguo espía de la KGB estuvo en el recindo olímpico la mayoría de los días.

Coincidiendo con esta glorificación personal, la prensa occidental desató una furibunda campaña de propaganda antirusa, con los periódicos más conservadores a la cabeza. Que si las instalaciones eran cutres, que si Rusia es una dictadura, que si los chechenos…todo, todo, todo reproches aplicables (y aún mucho peor) al nauseabundo régimen comunista chino, el mismo que celebró los JJ.OO en 2008 ante aplausos occidentales y, una vez apagada la llama, lanzó una represión digna de su perversa ideología contra los uigures, los musulmanes no-Han que viven en el extremo noroccidental del país.

En esta acción ha destacado especialmente el WSJ, que ha dedicado portadas casi diarias a ridiculizar a Putin, incluyendo una del día final donde caricaturiza al presidente ruso con un nivel digno de Beria. Como ya saben que en este mundo sólo hay ocho-diez medios que ofrecen noticias propias (y el resto replican) la operación de propaganda ya estaba hecha. El supuesto capital de popularidad al rebufo de los JJ.OO -que han sido bastante exitosos en muchos aspectos- totalmente dilapidado. Y desde el primer momento.

¿Y qué hago hablando de los JJ.OO? Bueno, aquí empieza lo interesante. Desde 1936 el tránsito de los Dardanelos y el Bósforo, los dos caprichos geográficos que dan acceso al mismo mar que baña Ucrania y Sochi, está regulado por un tratado internacional, uno de los tantos que hubo que componer en la larga y fracasada postguerra de la Gran Guerra Mundial.

En el mismo, conocido como Convención de Montreaux, se estipula que cualquier buque de guerra en tránsito desde o hacia el Mar Negro tiene que informar a las autoridades turcas de su paso. En su tiempo fue un apaño de Reino Unido y Francia hacia su antiguo enemigo en la Gran Guerra, y para alejarlo de la tentación de volverse a alinear con Alemania.

El apaño continuó, con gran éxito, en la Guerra Fria, especialmente por sus claúsulas de limitación de tonelaje y del calibre de las armas. Los soviéticos tenían el Mar Negro como un Mare suyum -y en verdad lo es- y los estadounidenses apenas podían enviar buques menores de la VI Flota. Y ahí sigue vigente, con alguna enmienda. Es muy útil en esta historia porque los buques de guerra de países no ribereños del Mar Negro tienen que informar de su entrada y, atención, de su fecha previsa de salida.

Con el extraño y exótico motivo de los JJ.OO y el consiguiente comodín de “ayudar en el combate contra el terrorismo”, los EE.UU tenían en el Mar Negro desde el 3 de febrero los buques USS Ramage (un Arleigh-Burke con AEGIS) y el USS Mount Whitney, el buque insignia de la VI Flota, que supuestamente sólo tiene armas defensivas. Entre los dos suman una tripulación de 600 hombres, dos tercios de los cuales en el segundo buque, supuestos marines (carne de cañon) formados en guerra electrónica (la especialización más compleja de un militar). Ya. 

La decisión la tomó el Pentagóno el 20 de enero pasado, cuando lo de los JJ.OO se sabía desde hace siete años. Pueden aducir que fue a raíz de los atentados en Volvogrado, pero ese tipo de atentados no requieren la presencia de dos buques de combate. Son cañonazos para moscas. Y ni tan siquiera cañones. El USS Mount Whitney. Ya.

Hace un par de años, en una ocasión que viene al pelo, lo definí como “un buque de combate poderosísimo, pero no tiene ningún cañón”. Es un buque de guerra electrónica, capaz de guiar todo el grupo de combate de la VI Flota y de interceptar, filtrar y sabotear todas las comunicaciones de un país. Al mismo tiempo. En el mundo militar, cuando algo es tecnológicamente posible, den por sentado que ya existe. Y todos tenemos en mente a la NSA en cuanto pasamos nuestras ideas desde el cerebro a cualquier medio electrónico.

Ya quedó atrás la política de las cañoñeras y los acorazados. Algo como el USS Mount Whitney  (o el futuro USS Zumwalt) se bastan de sobra para conseguir los efectos deseados. ¿Qué hacía el buque insignia de la VI Flota, que no es precisamente un buque-escuela de los que se envían como parte de los agasajos entre potencias marinas, en el Mar Negro justo cuando se ha producido lo de Ucrania? Ustedes pueden creer que combatiendo el terrorismo en Sochi. Yo no me lo creo.

USS Mount Whitney

Lo de Ucrania: lo que era una protesta callejera heterogénea y muy delimitada fue creciendo durante la disputa de los JJ.OO, azuzada por unas imágenes de propaganda que incluso los propios periodistas no dudaban en elogiar. Las fotos del Maidan parecían sacadas por los mejores periodistas, no ya del fotoperiodismo, sino de las pasarelas de moda. En fin, como en Libia: carteles perfectamente diseñados colgando de ventanas, un vídeo de un tía que parece modelo hablando de los héroes (aquí no son terroristas ni alboratadores) y el aroma familiar de la propaganda orquestada e in crescendo.

Este se produjo en la vigilia de la clausura de Sochi, con el muy panoli de Putin ocupado en otras cosas. Francotiradores sin identificar, pero identificados unánimente por nuestros medios de comunicación como gubernamentales, dispararon contra la multitud concentrada en la principal plaza de Kiev. El presidente ucraniano, razonablemente elegido en elecciones libres, plurales y con observadores occidentales, tras intentar alcanzar un acuerdo con la UE para reconducir la situación -y donde la UE cambió de palabra a las 24 horas, dejándolo vendido- perdió el poder en una noche de fin de semana. En una noche.

Yanukovich haría lo normal en estos casos en los que los medios de propaganda occidental empiezan a decir -como con Gadafi, que supuestamente estaba volando camino de Venezuela- que hay un vacío de poder: llamaría a los capitanes de las regiones militares y a los gobernadores civiles -por este orden- para afirmar su autoridad. Estos, a su vez, intentarían comunicarse entre ellos. Y si no podía ser, buscarían la información en los medios de propaganda generalistas, los mismos que propagaron machonamente que el presidente ya no estaba en Kiev. No debió funcionar nada esa noche, porque en 24 horas Yanukovich había perdido un poder que nadie, salvo una minoría muy concentrada y localizada, había puesto en cuestión.

Mientras tanto todo esto pasaba, el USS Mount Whitney navegaba en el Mar Negro.

De hecho, ha salido de ahí el 27 de febrero, tras estar tres días en Estambul. La caída de Yanukovich fue en la noche entre el 22 y el 23 de febrero. Se fue un dia antes de acabar los JJ.OO. Lo más gracioso es que su  buque escolta está en reparaciones. De hecho, desde las primeras informaciones sobre el USS Rampage este ha cambiado al  USS Taylor. Que ha tenido un accidente. Que han  relevado al comandante. El accidente, eso sí, bien cerquita de un puerto amigo. Por favor, lean el anterior enlace. O este, donde explican con la palabra adecuada (“charada”) el cambio de nombre de los barcos

El USS Mount Whitney ya no está en la zona. Misión cumplida. Por si acaso, cumpliendo la fecha de salida por los estrechos turcos, prevista para el final de los fastos olímpicos. Un accidente muy oportuno el de su escolta, que desvía atenciones. Una derrota -por itinerario del barco- hábilmente modificada. ¡Menos mal que los terroristas no atacaron Sochi el último día, cuando la flotilla americana ya estaba en otra misión! ¡Con la bonita contribución que han hecho, durante dos semanas estacionados a 20 millas de la costa rusa y en aguas internacionales!

El mismo día de la caída de Yanukovich sacaron y pasearon a la corrupta Timoshenko para que el consumidor habitual de propaganda pudiese digerir bien la lógica de bueno/malo (con el detalle de la silla de ruedas, ojo) y, no habiendo pasado 24 horas, ya se habían tomado todas las residencias de lujo gitano-asiático de la oligarquía política caída, caída porque entró en pánico por razones desconocidas teniendo todo con ellos. Toma de residencias que surte un gran efecto en la opinión pública: eran malos y robaban.

Al igual que en 2004 con la revolución naranja, cuando a la organización con base en Langley (Virginia) le dio por sembrar se supuestas revoluciones de colores y espontáneas la geografía del mundo que no tiene bajo su control (aquel año fue Birmania y una república centroasiática ex-soviética, además de Ucrania), operación saldada con desigual éxito, todo huele a operación orquestada.

Ni revolución popular, ni ansias de Europa de una Ucrania entendida como un todo. Lo decía muy bien Hobsbawn: con la caída de la URSS, se dió la situación inédita de un imperio que caía manteniendo todo su arsenal. Desde entonces, la política de EE.UU ha sido aislar a Rusia, como demuestra el escudo antimisiles, que sólo los lectores de La Razón y Tony Blair pueden creer que sea para evitar los petardos de Irán o Corea del Norte.

Ucrania es una pieza muy ambiciosa en el Gran Juego, quizás demasiado. La operación ha sido genial (en serio, piénsenlo bien) y prácticamente incruenta. Habrá que ver como reacciona Putin, de momento conformándose con Crimea, otro abalorio en la colección de ex-joyas imperiales como Kalingrado, Abjazia, Transniester, al igual que las Malvinas, Gibraltar o Hong Kong lo eran o lo son del Imperio Británico. Y ya verá como en las próximas elecciones libres de Ucrania gana los prooccidentales, a pesar del peso demográfico de los prorusos. La democracia es la forma de refrendar lo que se consigue con las armas. Electrónicas, en este caso.
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¿Quien se acordará de esta noticia cuando nos caiga encima la siguiente campaña de propaganda antiRyanair?  Extremadura, la región donde uno de cada tres trabajadores lo es del sector público.
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Artículo-denuncia en El País. Fíjense en el jeto del redactor y lo insulso de lo denunciado. Lo que hay que plantearse es por qué se propuso ese plan ferroviario, con el consentimiento de Pepiño Blanco. En pleno 2010. Lo propuesto no se construirá en este generación ni en la siguiente. Y casi mejor así.
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Más de trenes. El AVE andaluz (porque se empeñó la Junta) entre Sevilla y Antequera está paralizado. Ahora lo quieren convertir en circuito de pruebas. 
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Escocia tiene posesiones territoriales a 300 millas de su costa. ¿Y Cataluña que? Quiero una reivindicación de Alghero ¡ya!
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La India quiere poner un impuesto a la comida-basura...La India, donde todavía hoy hay episodios de hambruna….
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Siguen saliendo los proyectos-fantasma para dar uso al puerto soviético de El Musel. Y no paran en sus pretensiones de castillos en el aire. Incluso un desguace de barcos. De hecho, hasta han dado vida-zombie a la ZALIA.
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Burgos, Polo de Promoción Industrial.  Ni citan los XXV años de paz, que desmemoria….
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Un thinktank alemán estima que su país necesita 120.000 millones de euros en infraestructuras en los próximos 10 años…Que pidan fondos de cohexión… Continua a leggere

Mongolia es un país, no un periódico

Siempre buscando el secuestro por parte de la autoridad

Me han pasado un libro con la recomendación “te gustará” y ahí me he visto leyendo un panfletillo que, en contra del tópico de “barato”, no lo es en absoluto: hace falta tener cara para pedir 17€ por Papel mojado. La crisis de la prensa y el fracaso de los periódicos en España, publicado por Debate a partir de retales sacados de Mongolia, una revista que se explica por su nombre.

Si he leído el libro, además de por la recomendación sincera, es porque pertenece al subgénero “periodistas despedidos de El País que rumian rencor por doquier”, todo un fenómeno de nuestra democracia y que dura ya varias décadas, con figuras ilustres como Martín Prieto hasta el último afectado, el tal Pere Rusiñol que firma la introducción y gran parte de las columnas que se publican en Mongolia bajo el epígrafe “Reality News”.

En teoría, esa es la parte seria de una publicación que se caracteriza por el mal gusto, los fotomontajes, un humor austral (por argentino), un precio en kiosko de 3€ (e impreso en papel de periodico) y por ser un testimonio tangible de la decadencia del periodismo y de nuestra sociedad. Nos intentan vender El Papus, pero sin un mínimo de gracia. Dicen que tienen 40.000 ejemplares de tirada. Conozco alguna biblioteca pública que se ha suscrito.

Esa parte seria tiene auténtica obsesión por el esquema informativo español, porque está escrito por expulsados de la torre de marfil que ha sido siempre Prisa. Es una sección que combina escrutinio del registro mercantil con cotilleos, difamaciones, códigos-clave, mala baba, historias viejas, mala baba, delirios de vanguardia del proletariado y mala baba.

El libro está estructurado en función a un complejo sistema: de las escasas 120 páginas, 34 son para El País, 26 a Público, 13 a La Vanguardia y 8 para El Mundo. Como lo ven: el periódico más nauseabundo de Europa, y sólo obtiene la parte final y la de menor cuantía en un libro que lleva por título (y portada como de informa policial) toda una declaración de intenciones. Y tanto: parece que estén buscando trabajo en el antiguo reino de Pedro J. del que, empero, han sido incapaces de vaticinar su caída. La de Cebrián la anuncian del orden de 50 veces.

Odio y rencor es lo que define a este carísimo panfleto. No hay ni siquiera una labor de edición que evite que el lector tenga que leer sucesivas veces que Cebrián cobra 12 millones de euros: el dato vuelve una y otra vez como una gota malaya. El libro es la mera regurgitación de bilis de unos despedidos (con bastante razón, a tenor de lo demostrado), tan falsos que sólo pueden firmar el libro como Reality News/Mongolia.

La sección dedicada a Prisa se puede resumir en esto: eramos muy buenos, pero Cebrián nos ha hundido y puestos en manos del pérfido capital, llegando a apuntar un capítulo a La Caixa y el Opus. En El País incluso han cometido la tropelía de publicar fotos de Isidre Fainé, a la sazón mandamás de la empresa de la Infanta Cristina, como si el lector de El País no estuviese acostumbrado, con la anterior hégira, a ver fotos de Polanco y de la gallega de la Barreiros, al menos mientras estaba amancebada con el empresario editor.

Es un libro rídiculo. El interés de la lectura va en función a las salvajadas que se dicen. En la página 41, por ejemplo, se lee: “Música para los oidos del subdirector de Opinión, ex maoísta reconvertido en neocon con ingredientes de cristiano renacido”. No ponen el nombre, pero el lector interesado -no yo, desde luego- puede identificar fácilmente a la persona definida a brochazos. Y con odio moruno, aunque el nombre Pere sea tan catalán.

Hay múltiples ejemplos: en un artículo titulado 36 notas sobre la crisis de El País, y que no son más que 36 chascarrillos escritos como desahogo, sin orden ni presentación alguna, el número 13 es una vulgar exhibición de apodos que habrá hecho las delicias a los iniciados, y el número 27 dice que, entre los despedidos por el ERE de El País, están “el que más sabe de energía, el gran corresponsal de guerra, el mejor escritor, el mejor polemista, el que mejor conoce la UE, el gran experto en ETA” y el gagá de Jose Yoldi. Acabáramos. Falta un Premio Nobel.

Una resentida histórica como Maruja Torres, en la presentación en BCN

Este es el nivel. De Público dicen que iba muy bien, que tal y que cual, pero que no lo quisieron rescatar, que Roures tiene un yate, que tal y que cual; de La Vanguardia, remontándose a la noche de los tiempos, cotilleos de redactores que se casan con la hija del jefe; de El Mundo, que Casimiro García-Titadyn presionó a unos testigos protegidos del 11-M para que alterasen su testimonio, cosa ya sabida porque aparecio en esos medios tan vilipendiados por, oh paradoja, un estercolero que se llama Mongolia.

Ok, muy bien. Yo me pongo el primero en la cola para criticar los espantosos periódicos que tenemos en España, pero también se muy bien cual es el peor de todos. También se muy bien que una revista grotesca como Mongolia no es la más adecuada para esta misión de agitprop. Lo que queda claro con este libro-panfleto es que la crisis de los medios es en gran parte responsabilidad de los propios periodistas, que solo hablan cuando los expulsan del paraíso con espada flamigerante: ahí está el perenne recuerdo de los propagandistas de Canal Nou denunciando manipulación, pero cuando estaban despedidos. Es más: tuvieron que cerrar el medio para que cantasen.

Basta ya de acusar a los jefazos, porque gran parte de la cadena de la mierda informativa la han hecho estos periodistas, tan indeseables entonces como ahora. Este libro (porque tiene lomo e ISBN) es sólo un ejemplo más.
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Es hasta normal en el país y la ciudad que perdió una escultura de Richard Serra valorada en millones de euros y con un peso de toneladas. 
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El comunismo era esto. Y retratos gigantes por las calles.
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Como previsto, el Calatravo de Oviedo ha pasado a manos municipales. Uno de los Ayuntamientos más endeudados de España, lejos de estar contrariado con la jugarreta empresarial que le han hecho los de la familia de El Monopolio (de transporte de pasajeros en carretera), están encantados y dicen que van a hacer del edificio propio de una petromonarquía pérsica “un motor económico” para toda la región
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Otro famoso “motor económico” era el famoso Niemeyer y su “Isla de la Innovación” asociada. Fíjense en esta noticia, donde al final y de sopetón nos dicen que la mujer del primer responsable de la pirámide (ya se que no tiene esa forma, pero me entienden) blanca de Avilés aparece en los títulos de crédito de la pelicula que Woody Allen rodó (parcialmente, y porque le dieron dinero público y troskista de Roures) en Asturias. Seguro que aparece “desinteresadamente”.
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Se pusieron con el Plan E. Están tan pegadas unas a otras que parecen un montaje escultórico con fines artísticos. 
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Y, por terminar con algo más de #MafiAsturias, lean esta noticia. Una parcela en la mejor zona de la ciudad. No se sabe el propietario, sí a lo que se dedicaba. Pero no ponen nada más. Unos días antes salía esta otra noticia: empresarios venezolanos tienen 42 millones de euros “a plazo fijo” en un pueblo costero cuyo PIB anual es una quinta parte de esa fabulosa cifra. ¿Narcotráfico? Sí mi amol
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Otra más contra Ryanair

Con el gran alborozo y revuelo mediático que suele rodear a todas las noticias negativas para la compañía, sus medios de propaganda habituales recogían ayer una sentencia del Juzgado de lo Mercantil nº 6 de Madrid -jamás hacen referencia a esos juzgados- contra unas supuestas clausulas abusivas que Ryanair impone a sus clientes. 

En el país de las claúsulas-suelo en hipotecas, las acciones preferentes (dócil nombre dado a productos de inversión financiera de difícil calibración allende la palabra inicial de “arriesgados”) y demás triquiñuelas ejercidas por empresas y dadas por buenas durante años, ha salido adelante la demanda contra Ryanair por algunas de sus prácticas comerciales, que distan mucho de ser siquiera parecidas a las citadas anteriormente.

Como es un tema que ya viene de antiguo, y no es otro que el acoso y la mala imagen que los medios se empeñan en dar de la compañía aérea de coste efectivo Ryanair, vayamos directamente al grano y analizar las ocho claúsulas abusivas que al juez de lo mercantil le han parecido abusivas. Cláusulas que, por otra parte, la compañía deja muy explicadas a la hora de contratar sus servicios, aunque esto no es óbice para que puedan ser consideradas abusivas.

¡Ah! Un elemento importante de análisis: las cláusulas fueron denunciadas por la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), que con esto de la crisis está viviendo una Edad de Oro de afiliados, igual que otras organizaciones similares y de impronta realmente siciliana, como todas esas relacionadas con bancos y demás. Ahí van las ocho claúsulas:

1º Las reclamaciones ya no tendrán que hacerse en Irlanda, domicilio fiscal de Ryanair. Curioso que el juzgado se pronuncie en este sentido, puesto que ya intentó algo parecido la ministra analfabeta y zamorano-orensana Ana Pastor a raíz de la ultima trifulca con Ryanair. Se acabó concluyendo que Irlanda es Europa y la reclamación en Irlanda es tan válida como aquí. Un aviso a los usuarios de ING: el banco es holandés. Bueno, de hecho ni es un banco -legalmente es una aseguradora- y en caso de conflicto, rige el derecho holandés. No parece que haya ningún juzgado de lo mercantil investigando esto.

2º Los menores de 14 años podrán viajar con el Libro de Familia. La aerolínea irlandesa obligaba a tener un DNI o pasaporte. El libro de familia es un documento en papel donde se pueden escribir todos los hijos que quieras en caso de algún viaje. Después, bastará con ir al Registro Civil, aducir que se ha perdido, y te harán otro nuevo. Sacar el DNI como primera expedición cuesta 10´40€, pero parece que para algunas familias es un gasto demasiado oneroso. Por eso mismo usan Ryanair para sus desplazamientos de ocio.

3º Ryanair cobra 40€ por imprimir la tarjeta de embarque en el aeropuerto, y eso al parecer también es abusivo. Se avisa que tienes que ir con ella impresa, para facilitar el embarque y todos los trámites, pero todavía hay gente que se presenta en los mostradores y dice “P´Malaga”, como ha visto que se hace en la películas. Habrán olvidado lo que costaban los antiguos billetes de papel de calco (rojo en el caso de Iberia), que en algunos casos excedían esa cantidad. También había que sacarlos por agencias de viaje (“autorizadas”), que también aplicaban su sobreprecio. El hazlo-tu-mismo, que se traduce en ahorro para todos, no casa ni con la OCU, ni con el Juzgado de lo Mercantil, ni con la mentalidad española. A mí, que me sirvan, que para eso soy hidalgo. Y celtíbero.

4º Ryanair no podrá limitar los pagos en el aeropuerto (los que hacen los que no se han leído las instrucciones) únicamente a tarjeta. Esto es, deberá aceptar efectivo. Eso supondrá un mayor gasto -cajas, cambio, recogida de divisas- que, sin duda, repercutirá en el precio final del billete de todos los usuarios. En el s. XXI se obliga a ofrecer la posibilidad de  pagar en efectivo servicios añadidos a un billete que se ha comprado con tarjeta. Es sencillamente demencial. De juzgado de guardia. O de lo mercantil.

5º La aerolínea no podrá hacer “cambios unilaterales” en sus horarios. ¿Eh? Puede cambiar el horario, pero según la legislación internacional de vuelo -el Convenio de Varsovia que nadie lee- siempre tiene que informar al usuario, al que se ofrece la posibilidad de recuperar su dinero. Ya lo hace, pero como no es una compañia de esas que llevan nombres de países en su nombre, no puede ofrecer alternativas de vuelo. Quiero entender que de ahí viene la reclamación, a no ser que lo de “cambios unilaterales” implique que hay que consultar a los pasajeros a que hora les viene bien despegar o aterrizar, o si les dará tiempo a llegar a la peluquería.

6º “Denegación de transporte. Se declara nula la condición que permite libremente a la empresa rechazar el transporte del pasajero o su equipaje si se lo ha comunicado previamente”, dice el comunicado de la OCU. El derecho de admisión de todos los establecimientos públicos, que aquí se informa previamente, conculcado. O eso creo entender, por la redacción es tortuosa y lastimosa.

7º Si en el aeropuerto de destino el pasajero no recoge la maleta a tiempo, esta tiene que ir a un almacén que no es gratuito: el aeropuerto cobra a Ryanair. Seguramente el pasajero esta escribiendo whatsup, meando o informando del “todo bien, mama” para recoger la maleta tarde, incluso una hora después del aterrizaje. Bien, al juez también la parece que eso es abusivo por parte de la compañía y no del pasajero.

8º Ahora el usuario de Ryanair podrá llevar en su equipaje facturado cosas como cigarrillos (como muchos vuelos que salen de Canarias), móviles (que pueden ir encendidos) o pasaportes (que en el caso de ciudadano extracomunitarios les puede dar muchos problemas en caso de extravío de su maleta), y otros objetos frágiles (gafas, ordenadores). Ahora, gracias a Dios, ya se podrá llevar todo eso en la maleta facturada.

La sentencia es recurrible -por tanto no es de aplicación inmediata, pero gracias a los medios de propaganda hoy mismo ya habrá alguno que se habrá presentando en el aeropuerto exigiendo “sus derechos”- y no tiene ni pies ni cabeza, salvo el brindis al sol habitual de estos casos. ¿Ustedes creen que los usuarios ingleses de Ryanair se quejan de estas cosas? No, se leen las instrucciones. Aquí no: a llorar y patalear y no leer, porque de ser así verían que la tasa de emisión de la tarjeta de embarque en el aeropuerto es de 70€.

En serio: lo peor de Ryanair son sus usuarios. Con mucha diferencia.
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Felipe González se monta una Fundación para glosa de su egregia figura. Lo más sorprendente es que figura él mismo a la cabeza, en un gesto inusual en este tipo de instituciones. Bah, lo importante es que cace ratones. Continua a leggere

Otra campaña contra Ryanair

Lo mejor de Ryanair: cuando no hay pasajeros

Como buenos consumidores de medios de comunicación de masas que son ustedes -además de este extremadamente minoritario-, les supongo enterados de la enésima campaña anti-Ryanair desatada al final del verano contra la compañía irlandesa de vuelos a precio justo, una campaña donde confluían intereses políticos y mediáticos, con estos últimos siguiendo la claque que marcan los primeros.

Ryanair es mala, perversa, como quedó bien explicado en un post de hace tiempo. Tan mala que ofrece vuelos a precios justos (si establecemos que son baratos, es que los demás son caros: hay que preguntarse por qué) y encima ¡la gente los compra! ¡y repite! ¡y la compañía cada vez abre más rutas y se expande! ¡Esto es increíble! ¡Una empresa de éxito!

A la habitual retahíla de noticias sobre aviones que piden aterrizar con prioridad (que no emergencia) porque cargan la cantidad justa de combustible (¿saben que hasta no hace mucho tiempo los aviones se desprendían de su combustible sobrante antes de aterrizar?) y que se presenta como una catástrofe, a principios de agosto un avión de Ryanair perdió la presurización de la cabina de vuelo.

Con todo el mundo con teléfonos móviles con cámaras, salieron las imágenes de las mascarillas desplegadas y todo eso; no pasó absolutamente nada de riesgo, pero ahí estaba el alarmismo: parecía la típica serpiente informativa del verano, como las asesinas motos de agua (creo que este año no ha salido), la desaparición del Mar de Aral, o la cerveza y sus propiedades nutritivas.

El Gobierno, de la mano de la gallega y monjil Ana Pastor, tomó cartas en el asunto pero ¿cual es el asunto?  Pretendía poner sanciones a Ryanair por poner en peligro la seguridad aérea, desconociendo que carece competencias en esta materia, que sólo corresponden al país donde esté radicada la empresa. ¿Lo desconocía? Puede ser, puesto que es una persona que ha aterrizado en Fomento como un paracaidista, cuando su formación es en Sanidad, pero es mucho más probable que la puesta en escena fuese muy estudiada para dar la impresión de que el Gobierno hace algo.

El ridículo fue tan espantoso -con la ministra con cara de Mr. Potato haciendo un juego de palabras entre low cost y low security que no le salió bien porque no sabe hablar inglés- que la UE tuvo que señalar que el Gobierno español no puede hacer eso; tantos años de liberalización del tráfico aéreo para que ahora los gobiernos nacionales empiecen a poner barreras alegando las conductas más variopintas.

Quien lo ha tenido claro desde el principio ha sido el impresentable presidente de Ryanair, que ha calificado con las palabras que merece toda esta serie de incidentes magnificados: “es una campaña”. Efectivamente: a Ryanair le acusan de tener más de 1.200 incidencias en lo que va de año, metiendo en ese sumatorio asuntos como pérdida de equipaje. Es una campaña con todas las de la regla, y si no vean estos datos.

Iberia, que es una compañía en extinción y que opera menos vuelos que Ryanair (si, es la realidad) en España, acumula más incidentes de los de verdad que la compañía de coste efectivo irlandesa. En este blog especializado, copiado de un piloto que se hizo muy popular hace diez años contando divulgativamente asuntos de uso común en la aviación, se explica muy claro como los medios de comunicación -en parte por el analfabetismo de sus redactores- se confunde incidencia, emergencia y urgencia.

Lo que hay es una campaña contra Ryanair. Como sabrán, la aerolínea Iberia está lanzado su filial de vuelos baratos Iberia Express, que vende más caro que Ryanair o Easyjet, en el enésimo intento desesperado por salvar un modelo de negocio que ha reventado por la competencia y por la aplicación de los más sanos principios del liberalismo.

Iberia, aunque digan que es privada, no lo es. Es una compañía asistida públicamente, por su representatividad. Recuerden que en este país se ha hecho durante los Quince Años de Despilfarro una inversión desmedida en infraestructuras aeroportuarias que ahora, con la quiebra de Spanair -menuda historia ahí, con la Generalitat quebrada financiado a fondo perdido los aviones-, esa Air Europa que es de chiste hasta en el nombre y la evaporación de Iberia, corren el riesgo de caer en la pérfidas manos extranjeras, en gran medida por la incapacidad nacional para gestionarlas eficientemente.

Estos días los periódicos están llenos de ese gran inversor en publicidad en medios que es Iberia: no es casual que en una época en que los medios tienen más autopublicidad (el nuevo coleccionable, el suplemento, el chándal del R. Madrid) que publicidad de empresas salga esta campaña contra la compañia irlandesa, que se anuncia muy poco en medios, especialmente comparada con Iberia e Iberia Express.

Además, ¿cúal es la prueba definitiva cuando hay una campaña en marcha? Mirar lo que hace El Mundo: aquí relata como a unos pasajeros no les dejaron entrar en un avión por la cara con unas ensaimadas, que debían considerar que no eran bulto. A mí de Ryanair lo que más me disgusta son los pasajeros, que piden servicios de jet set cuando han pagado menos de una comida en un restaurante de los malos: exactamente la misma actitud que tienen como ciudadanos ante el Estado. 
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Curiosamente, Sagunto es la misma ciudad donde dio sus primeros pasos el famoso Enrique Bañuelos, el de Astroc, Brasil y ahora el pelotazo en Cataluña.Y todavía siguen hablando de los Altos Hornos, que cerraron en 1984….
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Nicho laboral para licenciados universitarios en una Universidad de provincias norteñas: teleoperador. Eso sí, en tu propia región, lo más valorado. La noticia hiede a franquismo rancio en toda su redacción y estructura, además de las declaraciones.
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A esto se dedica Santiago Niño, uno de los economistas de referencia -es un decir- de los agoreros, quincemistas e inversores en sellos: la Ufología.
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Pinchazo comercial en La Coruña. Reproduzco íntegro esta parte: “las cifras, a día de hoy, muestran una ciudad de 250.000 habitantes con 12 centros comerciales y 427.596 metros cuadrados de superficie bruta alquilable, lo que sitúa la ratio de metros cuadrados comerciales por cada mil habitantes en 1.725, una media que quintuplica la del estado. Todo ello teniendo en cuenta que, desde 2008, la superficie de metros cuadrados comerciales se incrementó un 257%, con la especial aportación de Marineda City, que alberga el 46% de la oferta total de la ciudad”
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De la serie Esto no es como Grecia, no llega esta noticia: el Gobierno heleno financiará con 29 millones de euros la construcción de un circuito de Fórmula-1. Aquí ya lo hicimos, con los resultados esperados.
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“Paseando chapa”, esa expresión ferroviaria para cuando un tren parte y llega a una estación sin pasajeros, se hace realidad todos los días
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